jueves, 20 de enero de 2011

Cultura de Origen - Una Asignatura Esencial


Creo que ya era hora de que alguién lo dijera con claridad. Y ha sido finalmente una madre de Córdoba:


"Tenemos que formarnos... para trasladar a nuestros propios hijos de que ser china no es malo." (énfasis mía) (Aprendiendo el Idioma del Futuro... y de los Antepasados, Diario el Mundo, 16/01/2011)


¡Bravo!


No es malo ser chino, ni etiopíe, ni ruso, ni colombiano, ni ninguna otra nacionalidad del mundo. ¡Por supuesto que no!


Lo que me ha gustado de esas palabras ha sido la franqueza a la hora de reconocer algo que me parece que muchos padres adoptivos no quieren reconocer. Demasiadas familias todavía no quieren reconocer hasta que punto ser de otro lugar se ve como malo (y no sólo en España sino en cualquier lugar del mundo). Tampoco queremos creer que por mucho que queramos que nuestros hijos se sientan 100% españoles, la sociedad siempre (durante toda la vida) les va a etiquetar como chinos, rusos, africanos - lo que sea. Y junto con esa etiqueta van a percibir muchísimas veces la valoración de su estatus como menos o incluso malo.


Y mientras aplaudo el reconocimiento de esta realidad, me gustaría pedir que vayamos mucho más allá de sólamente enseñar a nuestros hijos que ser de otro lugar no es malo. Necesitan saber que es bueno, que es una ventaja, que significa ser más, mucho más.


Cultivar el orgullo por las raices es algo que se puede hacer todos los días y de mil formas. Los cursos y los talleres pueden ser de gran ayuda, pero no son necesarios. Desde dentro de la familia, se puede hacer miles de cosas muy sencillas para fomentar el amor por las raices culturales (que para nuestros hijos significa también cultivar el amor propio...).


Y es una asignatura obligatoria. Cuando veo que una familia se rinde ante el reto de transmitir el orgullo por los origenes porque "el niño no quiere saber nada" o "dice que ya no quiere ir a clases de chino" o lo que sea, me pregunto: ¿Harían lo mismo si el niño dijera que no le apetecía saber más de las matemáticas? ¿Que no le gusta Lengua o Literatura? ¿Que las Ciencias le aburren? ¡Claro que no! Nos ponemos las pilas buscando un profesor de apoyo, intentando descubrir la forma de hacer más intersante la asignatura, de despertar su curiosidad, de motivarle.


Conocer los origenes para saber de donde viene uno, sentirse orgulloso de las raices culturales mientras vivas en una sociedad que las va a despreciar muchas veces, saber hasta los huesos que ser de "allí" es bueno... forman parte de una asignatura esencial para cualquier niño adoptado de otro país, sea de otra raza o no.


Es esencial porque todas las sociedades del mundo - España incluida - son por naturaleza etnocéntricas - centradas en su étnia, su cultura, su forma de ver el mundo y hacer las cosas. Todos los pueblos del mundo se ven como la referencia de lo normal, en el centro del universo. Es normal. Así que el hecho de que en España se transmite mensajes negativos acerca de otras culturas, que a muchas personas incluso les da pena que alguién no tuvo el privilegio de haber nacido aquí y que no corre la sangre española por sus venas - ES NORMAL. Ocurre en todos los paises del mundo. Pero este fenómeno normal necesita una respuesta contundente y continuada por parte de nosotros - los padres.


Nuestro labor como padres es utilizar la formación para vencer el etnocentrísmo. Es lo que hacemos las familias multiculturales como la mía (madre de EE.UU./padre de España) todos los días. Tenemos que luchar para inculcar el amor hacía la cultura minoritaria (el de EE.UU. en nuestro caso), para motivar a los hijos a utilizar el idioma minoritario, para despertar su curiosidad hacía todo lo que significa la mitad de sus genes. No es fácil. No siempre quieren, pero es una asignatura que consideramos obligatoria. Y así debe de ser también en las familia adoptivas.


Ya he escrito mucho sobre cultura y formas de fomentar la multiculturalidad en nuestras familias:
Como siempre, me encanta recibir vuestros comentarios.

31 comentarios:

Anónimo dijo...

BRAVO !!!

Un abrazo,
Eva DE

Anónimo dijo...

Ojo yo creo que todo con límites, nuestros hij@s van a vivir en España, una cosa es sentirse orgulloso de ser Chino,pero objetivamente no tienen nada en común con su cultura, el burro es de donde pace no de donde nace, dice un refrán castellano. Apliquemos la mesura, yo no celebro las fiestas Chinas ni ella ni yo nos sentimos identificadas con ellas, intento que este orgullosa de ser China, pero no vamos a llenar la casa de farolillos Chinos, no vivimos en China ni somos Chinos, aunque ella tenga los rasgos de allí.De echo la hija de una conocida con 13 años la llevaron a China la encanto el pais, pero a la vuelta los padres se dieron cuenta que les habia echo mas ilusión a ellos que a la niña, tenian mucho más apego emocional ellos que su hija a su pais de nacimiento.
UN saludo.
maría

Brenda Padilla Ericksen dijo...

María,

Aprecio todas las opiniones y todos los comentarios.
Creo que hay que diferencia entre fórmulas simplistas de fingir un gusto por la cultura china. Las farolas y otras decoraciones baratas no llegan al corazón del asunto.

Lo que estoy intentando fomentar es una manera de vivir la "bi-culturalidad" de forma natural. Es que para mí es tan normal, forma parte de nuestra vida diaria y quizás no me estoy expresando bien.

Vivir una segunda cultura no tiene porque disminuir el hecho de ser español. Incluso puede enriquecer la experiencia de ser español. Y como los demás siempre van a víncular nuestros hijos con esa segunda cultura, creo que es bueno fomentar los dos a la vez de todas las maneras posibles.

Es también importante que sentimos cómodos con esta experiencia y que no sea algo forzado.

Es un tema delicado supongo, pero creo que cada familia tiene que ir haciendo su propio camino hacía la bi-culturalidad. Para nuestros hijos será un plus tanto ahora como en el futuro. Y, sorprendentemente puede ser un plus para nosotros, los padres, y para todos los demás de nuestro entorno.

Un abrazo,

Brenda

Anónimo dijo...

Hola Brenda,
Tengo una hija nacida en China que acaba de cumplir los 11 años. Vino aquí con 1 año Como tú pensé que los orígenes eran importantes. Le expliqué que China inventó la pólvora, el cañón, los tipos de imprenta… Le propuse aprender mandarín, la llevé a lugares donde había chinos e hice todo cuanto estuvo a mi alcance para que se sintiera orgullosa de sus orígenes. Claro que ella descubrió que la cultura china antepone el hombre a la mujer (¿porqué somos todas niñas?) y que en China solo se puede tener un hijo…. Fuera lo que fuera mi hija está dispuesta a eliminar la parte china de su nombre en cuanto cumpla los 18 años. Dice que su cultura no es china y que a ella como española no le hace ninguna falta. De hecho, cuando me encuentra en el ordenador mirando cosas de China, me dice “¿mama, otra vez con China? Y yo empiezo a preguntarme si realmente es correcto recordarles a cada minuto que son chinas, recordarles que son diferentes. Es, aunque la comparación sea mala, como si a un cojo le estas diciendo todo el día. Es que eres cojo, es que eres cojo. Y lo digo sin animo de ofender, porque ser chino no es ningún handicap. Supongo que hay niño que necesita una referencia a sus origenes y otros que lo que necesitan es cerrar un capítulo desgraciado de sus vidas para vivir el presente en su plenitud. Mi hija está orgullosa de sus ojos, de su pelo y de su piel , creo que ha “ perdonado” a su madre biológica justificando su abandono pensando que debian ser muy pobres y no pudieron pagar la multa para quedarse con ella , pero entiende que lo que le pasó es fruto de una cultura, y de una política que van ligados a China y que no le agrada, Creo que hay que respetar los origenes y, si el niño quiere, ahondar en ellos pero no obligarlo, no recordarle constantemente que es diferente a nosotros porque a veces al niño le puede parecer que no forma parte de su família o de su país y ellos lo que necesitan es estar integrados totalmente.
Rosa

Anónimo dijo...

Los niños de otros países y/o culturas no son diferentes al resto Rosa. Puede muy bien ser un cuento a la inversa. ¿Será que nuestros hijos nos consideran diferentes a nosotros?
Ser bi o tri-cultural, por origen, por pasaporte, por padres y/o abuelos o por casualidad en la sociedad moderna de hoy no puede ser sino increíblemente positivo. Yo sí considero muy importante acercarse a la cultura de origen. Esta no se impone, se vive. Nuestros hijos necesitan sentirla y no cumplirla. Se absorbe poco a poco. Es más un proceso parecido al ósmosis. Si los padres lo sienten y lo viven genuinamente, aunque sea poquito, es muy posible que nuestros hijos también!
lis

Anónimo dijo...

Creo que no me exprese bien Brenda, pero estoy también de acuerdo con Rosa, nos empeñamos en cosas que a veces nuestros hijos no desean, habrá quien necesite sentirse China, pero habrá quien no como la hija de Rosa. Tendemos a generalizar como en todo y creo que el que generaliza siempre se equivoca, si tu hijo no quiere saber nada de sus orígenes ¿ por que nos empeñamos los padres.?. Creo que a veces nosotros mismos estigmatizamos a nuestros hijos y ellos como se lo repetimos cien veces entonces se empiezan a ver difenetes. Al fin y al cabo todos somos personas iguales independientemente de nuestros rasgos.
Supongo que es buena la multiculturalidad te enquiquece como persona un monton. Pero si ellas quieren de echo mi hija quiere aprender Francés esta empeñada y yo la digo a clases de Chino y ella se niega. Es como las mamas de colegio que como la ven China me dicen la llevarás a clase. Y yo digo ¿por que ? si no quiere y quiere aprender francés. También eso es multiculturalidad ¿no?.
Un saludo
maría

Roberto Pili dijo...

Es una cuestión de medida y de sentido común, los excesos a menudo son malos, y es malo generalizar, es muy malo simplificar, aunque puede resultar útil para explicarse.
Claro que no se puede hablando recitar cada vez un tratado de 100 páginas para evitar una definición simplista, pero:
¿Qué es la cultura china?
¿Y la española, la americana o la de las poblaciones de Uganda?
Son los tópicos o qué¿?
Nosotros hemos siempre intentado evitar que el amor a China, que los padres sientes por muchos, pero sobre todo por 3 motivos :-) no fuera una pesada reiteración diaria. La admiración hacia ese país, es una evidente y sencilla realidad, que intentamos transmitir con naturalidad, hasta ingenuidad diría, pero sobre todo sin complejas declaraciones de principio. Ojalá lo hayamos conseguido... Por ejemplo hemos estado a China, en 2008, cuando las peques tenían 4, 6 y 9 años y el viaje fue un viaje para disfrutar de China, de las bellezas y maravillas del País, descartando del todo el "peregrinaje del dolor" como yo llamo la búsqueda de la calle de abandono, del orfanato, poniendo la lupa en los aspectos negativos de China. ¿por que me voy de vacaciones a Francia buscando lo más bonito, pero si me voy a China lo que más me interesa, muy por encima de otros lugares, es la anónima ciudad donde fue encontrada mi hija? O un edificio de ladrillos donde estuvo unos meses? Creo que el planteamiento contrario: de un viaje a China precioso, mágico, inolvidable, en zonas entre las más bonitas de la Tierra, planteamiento que tanto cuesta de entender a muchas familias, es lo que más ha servido para que mis hijas sientan que la parte china que se llevan en la cara, en el nombre, y en otros detalles, no sólo no le moleste, si no que le haga sentir bien.
Y que me pidan queremos volver a China, y volver a Zhangjiajie, y volver al hotel Homa, al barco en Guilin, a...
(perdón, quería resumir y me ha salido un tostón :-))

Brenda Padilla Ericksen dijo...

¡Como me encantan estos debates!
Creo que nos enriquecen a todos.

Bueno, pues María y Rosa os animaría a no rendiros. Es normal que los hijos se resisten a todo tipo de cosas que son buenos para ellos. El hecho de que una niña de 11 años no quiere saber nada de su país de orígen no signifca que se tiene que abandonar el proyecto.

Me acuerdo que hace años una madre me dijo, "Es que a mi hija no le gusta ni la fruta ni las verduras". Me quedé con la boca abierta. Lo dijo como si fuera un "fait acompli" como si no había nada que hacer. (Hoy la niña vive de la chuchería.)

Nosotros tenemos muchísimo más experiencia y una visión más completa de la vida. Tenemos que compartir esto con nuestros hijos, guiarles, ayudarles a ver lo que es bueno para ellos, motivarles, persuadirles.

Pero sé que la clave está 100% en que los padres estamos convencidos de lo que tenemos que hacer, de lo que es bueno para nuestros hijos.

En este caso, tenemos que estar convencidos de la necesidad de cultivar unos sentimientos positivos hacía los orígenes.

Y los padres sólo vamos a estar convencidos cuando nos damos cuenta de que ahora mismo nuestros hijos viven en una burbuja, muy protegidos con nosotros y el pequeño entorno que es su vida ahora mismo. Algún día van a salir, irán a la universidad, viajarán por el mundo, trabajarán en otros países quizás. ¡Que sepan muy bien quienes son, de dónde vienen, y que es un orgullo proceder de su país de orígen! ¡Que se sienten más informados sobre sus orígenes que los que intentan meterse con ellos (¿en el metro?)! ¡Que su autoestima - su "identidad étnica" esté tan fortalecida y tan blindada que no hay quien pueda con ellos!

Eso es lo que me preocupa. Ahora mi hija no tiene problemas reales, pero si los niños de un colegio tan bueno como el nuestro podrían llamarle "perra china" un día en el patio ¿Que le espera allí fuera?

Si he visto un cartel en rojo vivo con letra amarilla que pone "Boicotear Productos Chinos Compra Español" pronunciandose en contra de los malditos chinos que vienen a destrozar la industria aquí en España... ¿Cuál será el mensaje para una niña china que tiene un vacio en su mente - que no sabe realmente que es China - y que se siente avergonzada ante tal tipo de declaración? ¿Queremos que baja la cabeza al pasar por ese cartel en la calle? ¿O que se pone bien alta, mirando en la cara a los ignorantes que saben mucho menos que ella - que no saben nada?

Tenemos que preparar a nuestros hijos para el futuro.

Roberto, gracias por compartir tus experiencias. Creo que podemos también aprender mucho de tu blog (Adoplandia) y de tus muchas experiencias con China. Sé que vives la experiencia china con mucho gusto con toda la familia, pero como yo, también tienes una familia multicultural (como sé que tu eres italiano y tu mujer de aquí) así que quizás tenemos tu y yo y otros como nosotros, seguir trabajando para compartir con los demás algo que hemos vivido de forma muy natural por la naturaleza de nuestras familias.

Y todo esto también es aplicable a niños de otros países del mundo, no sólo de China.

Suerte a todos y me gustaría conocer más ideas, opiniones, respuestas y argumentos en pro o en contra.

¡Gracias!

cuadernoderetazos dijo...

Si a mi hija le preguntan de dónde es... dice... de China.Y yo completo su frase: y también de aquí.
¿de dónde es mi hija? ¿de dónde se siente? Mi hija se siente diferente al resto y diferente a nosotros su familia. Y esa diferencia le duele.
No sentirse de ningún sitio es una emoción que se repite en los adoptados adultos.

Nos juntamos con dos realidades que se yuxtaponen: la adopción y el ser de una etnia minoritaria.
Cada realidad necesita su trabajo y su cuidado.

Admiro la cultura China, pero la desconozco y trato de aprender sobre ella. Dejo que mi hija me vea disfrutar de ello.

Agradezco las experiencias personales que contais, porque es de ellas de donde realmente aprendo.

un abrazo
Itsaso

Anónimo dijo...

Hola Brenda y Roberto
Vosotros hablais por vuestra experiencia, por lo que piensan vuestras hijas. Yo a la mia le ofreci hacer un viaje a China, es más, recibimos una carta de su orfanato ofreciendonos hacer una viaje de encuentro de las raices. Su respuesta fue que si tanto me interesa China nos vayamos su padre y yo, que ella se queda, que en China no se la ha perdido nada. Si mi hija ve un letrero como el que habeis descrito en contra de los productos chinos, estará de acuerdo. Ella misma intenta no comprar productos chinos, ya que aunque yo le explico que China tiene productos de excelente calidad ella opina que son malos y que estan mal hechos. Supongo que con los años cambiara. De momento me han aconsejado que no insista en el tema ya que provocaré más rechazo. Si pensais es lógico. Su abandono es fruto de una cultura( la del hijo varón) y de una política ( la del hijo único) de la que no se pueden sentir orgullosos. Ella ha visto como los padres chinos enviaban a estudiar a un internado en China a sus hijos sin que les preocupara lo que pensaran los niños y lo ha visto cuando tenia solo 5 años. Que paso por su cabeza no lo sé pero si sé que a partir de entonces no acepta a los chinos de cultura china( logicamente a los adoptados si). Su rechazo no es a la etnia sino a la cultura ¡ ellas son victimas de esa cultura! ¿ Como pues puedo hacer que acepte esa cultura y que quiera aprender ese idioma? Los mismos chinos de las tiendas donde a veces vamos a comprar le dicen que ella ya no es china que ella es española y que los padres españoles somos mejores padres que los padres chinos. ¿ Como pues va a sentirse ella orgullosa de la cultura china?.
Y repito yo tambien queria que se sintiera identificada con sus orígenes pero encuentro lógico que no lo esté.
Un saludo y seguid con vuestro blogs. Me encanta leerlos.
Rosa

Brenda Padilla Ericksen dijo...

Rosa,

Me estás dando mucho, mucho para pensar. Gracias.

Tienes razón: "Su abandono es fruto de una cultura (la del hijo varón) y de una política (la del hijo único) de la que no se pueden sentir orgullosos."

Sin embargo, eso sólo representa una pequeñísima parte de la cultura china. Hace pocos años las madres solteras aquí en España (y en EE.UU. y otros países de occidente) tuvieron que dar en adopción a sus hijos "ilegítimos" porque la sociedad fue durísima con las madres solteras y sus hijos... Incluso podemos echar un vistazo a la Edad de Oro de España cuando los padres incluso (por lo que me acuerdo de mis clases de literatura) tenían que defender su honor matándo o rechazando a una hija que hiciera cualquier cosa incorrecta con algún chico... Pero no por eso decimos que la cultura española era para no sentirse orgulloso. Todo lo contrario. Tanto durante el Siglo de Oro como hoy, como durante las últimas décadas - a pesar de los factores que hoy consideramos problemas o defectos - hay y había una gran cultura en la península ibérica, en España.

El hecho de que hay problemas en un país - pobreza, torturas, políticas injustas - no significa que los ciudadanos de ese país no pueden sentirse orgullosos de su étnia, su cultura, su forma de ser.

Por mi parte, estoy horrorizada con la prisión de Guántanamo y sentí mucho rechazo por el anterior presidente, (¡y digo que durante su mandato había momentos en que quería esconderme!)Sin embargo, sigo sintiéndome orgullosa de ser americana porque conozco lo bueno y cuando la gente se pone a criticar mi país - sé defenderme.

Por un lado comprendo que no quieres provocar más rechazo en tu hija y se nota que tu estas encima de esto, consultándolo y pensándolo bien.

Supongo que si fuera mi hija (¡y en unos pocos años podría ser!) me estaría preguntando: ¿Que es lo que ella está interiorizando sobre China? ¿y como lo relaciona con si misma? ¿Está aprendiendo a vivir a la defensiva como si tuviera que probar que no es china para sentirse bien?

Tengo también hijas mayores y sé que muchas veces los jóvenes pasan por etapas en las que rechazan algo o imitan una tendencia como una parte normal del proceso de su desarrollo...

También he leído de varios casos en que los jóvenes rechazaron sus orígenes para luego ir en busca de ellos cuando llegaban a los veinte tantos años. Nunca se sabe.

Anónimo dijo...

Me parece muy interesante este debate. Y me parece clave algo que dice Brenda: si a nuestros hijos no les gusta la fruta, o las matemáticas, ¿tiramos la toalla o buscamos maneras de que les entren? Tengo la sensación de que a algunos padres adoptivos (no digo que sea el caso de ninguno de los que opinan aquí, no les conozco) ya les viene bien que a sus hijos no les interese su país de origen, quizás ellos mismos piensan en cierta manera que ser chino (o de donde sea) es menos bueno.
Creo además que se puede dar la situación contraria: conozco una niña adoptada en China, hoy adolescente, que en secreto firma sus cosas con su nombre chino, asegura que cuando sea mayor se cambiará el nombre español por el chino y que viajará a China a buscar su madre de allí... y sus padres están convencidos de que se siente de aquí y no tiene ningún interés en China. ¿Por qué les oculta esto a sus padres (y no a sus amigas)? ¿Quizás porque lo que percibe de ellos es que es de aquí y que ya está bien que se sienta poco china?
http://madredemarte.wordpress.com/

Anónimo dijo...

Una vez un padre adoptivo fue a consultar con un profesional. "Es importante que aprenda a aceptar que es adoptado y chino", -"y... ¿cómo lo hacemos?" - "podeis trasmitirle respeto por su cultura de origen contandole cuentos".
Después de la consulta fueron a la libreria y comparon varios cuentos. Esta es la solución "trasmitir respeto y aceptación".
Le contaron los cuentos los lunes y los jueves a dosis de media hora.
Pero después de un tiempo volvieron a consultar. "nuestro hijo está enfadado"... Uno no acepta su "cultura de origen" si se le da como una especie de antídoto, como si fuese una medicina contra el dolor. Si un no cree en las historias, si no las asume como propias, el efecto puede ser justo el contrario del que se espera.

Anónimo dijo...

El rechazo a su cultura de origen no solo sucede en nuestros hijos adoptados de otro pais y otra etnia. Ese proceso emocional de negación de su origen, lo he vivido con amigos, hijos de emigrantes españoles, que han negado y rechazo el origen de sus padres cambiando el apellido, ocultado por vergüenza el origen de sus padres e incluso militando en movimientos abertzales extremistas en un deseo de ser de "aquí". Han vivido o viven un gran desgaste emocional y vital.
Creo que el rechazo de nuestros hijos es en el fondo parte de su dolor de hijos abandonados. ¿cómo aceptar al pais que ha permitido e incluso obligado a que me abandonen?
Nuestro hijos tendrán un día que perdonar, también, a su pais por el dolor que les ha causado.Hay por ahí un video, creo que realizado por CCAA(no estoy segura) de despedida... de cómo China dice adios a sus niños adoptados y de alguna manera siente el no poder haberlos cuidado. Este tema es profundo, complejo poque está formado muchos elementos.
un saludo
Estibaliz

Anónimo dijo...

Vuelvo a repetirme, pero creo que generalizamos, y cada caso es un mundo, no digo ya en las circunstancias ,el abandono, es común a todos los adoptados, pero la manera de enfrentarse a él, creo que es única y aunque hay elementos comunes.
Por cierto Brenda yo odio la fruta y las matemáticas, lo siento debo de estar muy mal educada,pero no es obligatorio que me gusten me decia mi madre, de echo hace años que no pruebo una pera, a cambio tomo tomate, pimiento y zanahorias, no pasa nada no a todos nos gusta lo mismo busquemos otras opciones me dijo mi madre y con las mates lo mismo no tengo habilidades no tengo mente matemática, la heredó mi hermana, sufri las mates hasta 2º de Bup y luego letras puras me encanta la historia etc..
No nos tiene que gustar a todos los mismo por que sea bueno el mundo esta lleno de opciones maravillosas.
Un saludo
María

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo contigo Brenda en que uno puede sentirse orgulloso de sus origenes a pesar de las cosas negativas que pueda haber pero,¿ pensarías lo mismo de tu país si tuvieras a alguien de tu familia en Guantánamo?. No es lo mismo ver lo negativo desde fuera que desde dentro y a nuestros hijos la parte negativa de la cultura les afecta desde dentro. He intentado minimizarlo , pero que has de transmitirle cuando te pregunta ¿ porqué me abandonaron?. Si le explicas lo poco que sabes, que iba envuelta en ropa muy pobre, que posiblemente no quisieran dejarla, que son las circunstancias las que les obligaron, consigues que acepte y no criminalice a su familia biológica pero a cambio el país con su política de hijo único y con su mala distribución de la riqueza y la cultura que prefiere niños a niñas se convierten en blanco de su dolor y de su ira.Tiene que haber un culpable porque hay una situación injusta. Le he leido cuentos y tengo en casa la Antologia de Historias Chinas sobre el respeto a los mayores y se las he leido. Recuerdo una que le impacto. Un padre y un hijo cogen al abuelo y lo llevan en una estera al bosque para abandonarlo.Dejan al abuelo en el bosque y el hijo se lleva la estera y cuando el padre le dice que para que la quiere, el niño le dice que es para abandonarlo a el cuando sea viejo. La moraleja es que el padre se da cuenta de su error y devuelve al abuelo a casa. La conclusión que saco mi hija es que en China se tira a los abuelos cuando ya no sirven y que eso esta muy mal pero no la ayudo a sentirse orgullosa de sus origenes sino todo lo contrario. Su mentalidad es totalmente occidental y los cuentos chinos le parecen un rollo. Yo creo que China es preciosa y, que como en todas partes su cultura tiene cosas buenas y malas, que algun dia entenderá, pero por ahora no voy a revolver más en la herida, procuro usar el mínimo su nombre chino ( me lleno la casa de carteles en los que se leia su nombre acompañada de NO y FUERA) y dejo que el odio y el dolor dejen paso a la comprensión.
Rosa

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con Estibaliz. La negación de los orígenes es un punto en común de todos nuestros hijos adoptados sobre todo en la preadolescencia y la adolescencia.
No quieren saber nada de lo que les recuerde a su país de origen porque evidentemente ello le recuerda a que fueron abandonados y eso duele. Y en la adolescencia, están construyendo su identidad, y para ellos es más difícil porque esa identidad tiene lagunas, con lo cual puede haber negación de todo lo que les suponga dolor, sólo quieren ser aceptados por sus amigos y no sentirse distintos.
Pero sobre todo esta negación, vuelvo a decirlo, es por el hecho de haber sido abandonados,normalmente, y dicho por muchos adoptados, es una etapa, luego viene la de la curiosidad por su país de origen y por su familia biológica, y por las causas reales con nombre y apellido de su abandono.
Mi hijo es de origen ruso y tiene seis años, tú le preguntas de dónde es y dice que de Rusia pero luego recapacita y dice que nació en Rusia pero que vive en España, o sea, que tiene integrados en su mente los dos países. Le enseñamos fotos de la plaza roja de Moscú, de la nieve, de nosotros con él superabrigados y le gusta, eso no quita que te diga que por qué su primera madre lo dejó en un orfanato y que por qué la mayoría de los niños se quedan con su madre que los tuvo y él no, y que sienta aunque no lo diga que algo malo tuvo que hacer para que lo abandonara, y que a veces cuando le riño, me diga que no le quiero y que su madre primera lo quería más. Todo es fruto de lo que pasa por sus cabecitas porque están empezando a asimilar su abandono y en ello va incluído muchas veces negar sus orígenes y no querer saber nada de lo que les recuerde a ese país, pero como digo, pienso que es una etapa, la mayoría luego cambian.Por eso, creo que no es bueno obligar, que no quieren escuchar dejarlo, que no quieren saber del tema dejarlo, pero dar pequeñas pinceladas de vez en cuando para que vean que estás ahí y que cuando quieran pueden preguntar lo que quieran, que nada será un tema tabú en casa, que pueden estar seguros de que no nos molestará nada de lo que pregunten sobre sus orígenes, que le contestaremos lo que sepamos, que no tengan miedo a preguntar por no hacernos daño porque comprendemos su dolor y estamos ahí para acompañarlos, todo eso sólo se consigue aceptando sus orígenes y haciéndoselo ver, aunque momentáneamente no quieran. Saludos.

Elena

Anónimo dijo...

Definitivamente es más fácil que nuestros hijos no quieran saber nada de su país de origen….. ¿Y qué les pasa a los niños de adopción nacional? ¿Cómo niegan sus orígenes cuando son del mismo país?

laura dijo...

Interesantisimo. Creo en mi modesta opinion que centrar el gusto por un pais u otro no es de lo que hablamos. Orgulloso d sus oriogeres? o de ser quien es? es decir China-española, español-ruso, Vietnamita-sevillana etc.....
Creo que más en esto, es mejor, porque la diversidad enriquece. Entonces yo hablo y hablare a mi hija de Asia, de Vietnam, de la India que me apasiona, de Egipto que muero por visitar y comera comida asiatica, india, marroquí etc.....
Eso sí es y será Vietnamita de nacimiento y española de adopcion.
Creo como Roberto que en la medida esta el punto de esta cuestion.
Orgullo de raza y sentimiento???? `permitamos el que tenga ella misma, español, asiatico o africano???? Pienso que una buena autoestima esta en gustarle quien es y como es y conocerse. Eso implica conocer su cultura de nacimiento y de adopcion y si me apurais muchas más....porque si vemos un poco más allá y a mi me gista ver....en esta vida le toco ser eso, pero ¿quien sabe lo que fue en otras o lo que será? por ello a mas conocimientos más poder emocional y autoestima.
un beso
laura

Anónimo dijo...

1º Lo pongo en varias partes :

Cuando fuimos a por nuestros hijos o hijas uno de los compromisos que adquirimos voluntariamente fue el respeto a la cultura de orígen ,de hecho era una de las cosas que nos preguntaban a todos cuando estabamos en China en pleno papeleo y no se puede cultivar aquello que no se conoce y es mucho más sencillo si se lleva a cabo desde el principio con plena naturalidad.Con el paso de los años y tras el auge de muchas familias adoptantes los niños no se ven como exclusivos sino que lo viven como algo más natural.Tambien depende mucho del ambito en el que se desarroye su infancia........por ejemplo puede haber niñas que actualmente tengan la edad de la pubertad que piensen diferente a otras que vinieran adoptadas años despues,pues tambien no solo depende de la familia sino tambien del entorno de su alrededor,.....ahora hay más niñas y niños que antes y muchos más recursos..............puede ser que las las que vinieron despues y cuando tengan esa edad tengan otro punto de vista más abierto porque hay más información y más de todo,el tiempo lo dirá.Me contaron algun caso de alguna niña que en su infancia sus padres no le daban tanta importancia a la cultura ni a los orígenes y años despues al ver como la sociedad y la mentalidad de otras familias cambiaban por informaciones cada vez más compartidas pues si antes pensaban que se tenian que sentir totalmente y culturalmente de la comunidad y país de donde vivian ahora ya no pensaban exactamente igual y estaban intentando cambiar.
Pero tambien es cierto que es más sencillo vivirlo desde el principio que intentar trasmitirselo a sus hijas a edades más mayores,pues el apego emocional se trasmite sin darse uno cuenta en pequeñas dosis..........de golpe a veces si no se ha vivido puede resultar que se sientan que no tienen nada que ver con su pasado cuando eso no es del todo cierto pues la sociedad misma de muchas maneras le trasmitira lo contrario y necesita tener completamente la seguridad de que ser multicultural aunque solo sea de nacimiento no es nada malo ,pues nadie es superior a nadie.En cuanto a que los padres le recuerdan continuamente que si es o deja de serlo,no lo creo,más bien le dan erramientas para su autoestima,pues es la sociedad misma la que lo recuerda y eso lo sabeis todos,por eso surgen a veces comentarios de si a mi hija le han dicho esto o lo otro............más vale sentirse seguro que estar continuamente luchando contra la sociedad .Es más preocupante que un hijo hulla ,porque no solamente huirá sino que que se sentirá molesto cuando alguien le diga algo y puede que hasta no lo cuente en casa.En cuanto a que a nuestros hijos les moleste la manera de criar a los hijos en china o los productos chinos y lo mezclemos todo ello como parte de la cultura china ,ahí hay mucho que rascar,pues para eso estan los padres para explicar que a veces por desgracia la política de un país arrastra a la sociedad a hacer determinadas cosas que nosotros desde nuestro punto de vista cómodo nos parece mal porque no lo vivimos y la sociedad no nos obliga a hacer lo que se hace allí por la libertad que vivimos aquí,pero eso no quiere decir que no podamos explicarles que eso no es cultura sino presión social.Si mi hija me dice a mi que no compra productos chinos yo le digo que los compra todos los dias y ademas encima ni se entera.........hace poco puse en mi blog un reportaje en que se intentó adornar una casa sin ningún producto navideño y no se podía,porque todo viene de allí............pero eso hay que contarselo tambien ha nuestros hijos no solo la mitad.Yo ya lo sabía porque un familiar lo ha visto en grandes centros comerciales donde te crees que compras de tal sitio importante y de eso nada.

Anónimo dijo...

2º parte

Os copio este fragmento que tambien leí en otro sitio:
“cada electrodoméstico y cada prenda de vestir tienen incrustado un rotundo ‘made in China’” Hace unos meses mis dos hermanas y mi sobrina, que están en el paro, las contrató una ITT. El trabajo era en un gigantesco galpón, era verano casi se desmayaban de calor mediterráneo. Sacaban zapatos de cajas, a veces los lustraban un poco o algún defecto. Y lo más importante, le arrancaban una etiqueta que decía ‘Made in China’ y le pegaban otra ‘Made in Spain’, con lo que el zapato de 5 euros pasaba a valer 25 euros o más. ¡Capaz que hasta los exportan, calidad UE!

Y la famosa varita mágica de Harry Potter, una varita de plástico, que cuesta peniques la vendían por 10 libras, la mitad para la autora, mucho para la tienda, algo de impuestos y no sé cuanto para el obrero chino de la inyectora, milésimas de penique supongo.

Por desgracia la cultura muchas veces esta empañada de la política de cada país que hace que la gente para sobrevivir haga tal o cual cosa.................porque por esa regla de tres tampoco estoy orgullosa de que en España cada vez tengamos más parados,pero no por ello no me siento orgullosa de vivir aquí,porque una cosa es la gente del pueblo y otra los que nos manejan..................con eso quiero decir que ha nuestros hijos lo que le tenemos que trasmitir es lo bueno del pueblo,de la gente humilde que dentro de lo que les toca vivir se adaptan a sus circunstancias.

Es más el principio de la frustación empieza en no sintetizar tu propia imagen ,la cual en la vida diaria lo vas a llevar mejor contra más recursos tengas para poder poner en alza la resilencia ante cualquier acontecimiento que te proporcione la vida.

Si hubiesemos tenido opción de poner doble nacionalidad ¿lo hubierais puesto?..........tal vez ese sea tambien parte del tic de la cuestión el hecho .

En nuestro caso sí...........pero no tengo tan claro que fuese el de todos.

La cultura se puede trasmitir de muchas maneras,no necesariamente hablando chino desde chica,pues hoy en día si quieren incluso lo podran decidir cuando vayan a la universidad,pero para ello hay que tener asumino que se quería sinceramente trasmitir el amor a un pueblo trabajador , a sus ciudadanos y sus circunstancias.En mi casa se vive el momento,es decir hoy puede ser una fiesta valenciana,al otro día si da la casualidad de que hay alguna actividad que te topas en otro sitio sin buscarla y es de otro lugar pues lo disfrutan igual.....y si un día nos apetece ir a comer a un chino,otro día a lo mejor es una paella o un burguer........y sí les encatarí algún día ir a China aunque fuera de viajer de placer,pero tambien saben que con crisis se prioriza.....por lo que no podemos,pero me satisface saber que tienen muy claro lo que cada país es ,es decir todos tienen sus cosas buenas y malas,empezando por el nuestro.

Mis hijas por ejemplo no aprenden chino,pero estan muy contentas y si sienten un lazo de unión rojo de unión,cosa que les da más fortaleza a la hora de contestar a alguien,pues no se averguenzan porque no tienen de qué.........................como dicen ellas:

el que tiene verguenza ni come ni almuerza
Ma Carmen mamá de Mei y Carla

Meritxell Pomar dijo...

Muy interesante el debatre!
Creo que es importante remarcar la distinción entre la adopción y la família multicultural. En los casos que una pareja multicultural educa a sus hijos con dos idiomas, conociendo a dos culturas,...etc es una forma de enriquecer y identificarse con cadauno de los padres. En el caso de las adopciones, intentar que aprendan un idioma que no habla ninguno de los padres, conocer una cultura que no conoce ninguno de los padres,...etc, sólo refuerza la idea de la DIFERENCIA. Lo que necesita un niño/a adoptado a priori es la identificación plena con sus padres adoptivos. Más tarde, él mismo podrá hacer sus averiguaciones de cultura, idioma o viajes que hagan falta para completar su rompecabezas personal. Es importante respetar el deseo de pertenencia de los adoptados y el ritmo de maduración.

www.postadopcio.blogspot.com

Anónimo dijo...

Hay que discernir entre conocerla e informarse y vivirla diariamente............son cosas muy distintas.............y las familias adoptantes normalmente informan o como mucho disfrutan de o viven en un momento de su vida con sus hijos alguna parte de esa cultura : puede ser una comida,una fiesta etc........y eso no es vivirla como propia ya que no es un acto diario y continuo ,sino aprender a respetar e incluso disfrutar de ella en alguna ocasión.¿Cuantos celebran fiestas que han adoptado con los años cuando antes no formaban parte de su cultura? y ahí estan......Papa Noel,Hallowell.....y tantos otros que por un lado dicen: yo no bautizo a mi hija o no toma la comunión por que no creo en ello y luego en todas las casas llegadas las navidades se llenan de belenes,arboles,y regalos y corren con los niños a ver la cabalgata....¡¡¡cuanta contradicción de lo que se dice a lo que se hace!!!
El informar progresivamente a un hijo o explicarle según surja el momento etc no es contraproducente no hace falta que llegue a la pubertad y que te pregunte ciertas cosas,sino la sociedad ya lo habrá educado a su manera pues los niños son influenciables y si tubiera que creer todo lo que se oye pues apaga y vamonos.............teniendo en cuenta que la educación de una persona es como un rompecabezas que se forma no sólo por la familia sino tambien por el ambito exterior: escuelas,amigos,vecinos,sociedad etc.....lo lógico es explicar ciertas cosas sobre la marcha pues ha ciencia cierta las personas no adoptantes que solo hablan de oído pueden influenciarlo en su personalidad y necesitar herramientas en caso de ser bulnerado por discriminación,creerse superioridad o simplemente ignorancia .........os dejo con este link:


Familias que llaman la atenció—n:
raza, cultura y adopci—ón
http://www.postadopcion.org/pdfs/CursoFamAtenc.pdf

Mº Carmen mamá de Mei y Carla

Anónimo dijo...

Enhorabuena, Brenda, has conseguido todo un debate!

Quería comentarle a Meritxell que soy catalana y mis padres jamás han hablado catalan en casa. Tampoco nunca me han explicado ninguno de ellos en qué consiste ser catalán o estar orgullosa de ello (ni lo contrario). Casi siempre he vivido fuera de Cataluna, pero mi madre nos enviaba a pasar todos los veranos de nuestra adolescencia a Barcelona. Nadie me lo preguntó, tampoco me lo impusieron. Creo que simplemente me dieron esa posibilidad. En algunos momentos me disgustó porque no entendía el catalán. Además he pasado media vida no sintiendome ni de aquí ni de allá. Ahora, gracias a aquellos veranos, puedo leer tu blog en catalán (lo acabo de descubrir, allá voy!) y tengo muy buenos amigos de los que me siento orgullosa. Me emociono con los castellers y me chifla la crema catalana. No me siento catalana porque la mayor parte de mi vida no he vivido allí, pero agradezco mucho la posibilidad que me dieron mis padres de conocer mi lugar de origen y hacer amigos allí. Jamás me pareció una imposición.
Sé que no es el mismo caso que el de nuestras hijas adoptadas. Pero creo que hay que "acercar" China lo suficiente para que no sientan que vienen de Marte (como algunas madres que hay por ahí :)).

Un saludo a todas,
Eva DE

Raquel dijo...

Interesante debate al que llego a través del blog de la Mamá de Marte, que hace una reflexión valiosa sobre el tema en su entrada de hoy.

Me gustaría aportar mi opinión.

Hay una pregunta fundamental en uno de los comentarios anteriores que me parece que apunta a la génesis del problema:

¿Y qué les pasa a los niños de adopción nacional? ¿Cómo niegan sus orígenes cuando son del mismo país?

Es decir, parece ser que toda esta discusión sobre el rechazo “comprensible” a la cultura de orígen sólo se da en los niños que tienen una cultura de orígen distinta a la de sus padres adoptivos… ¿por qué será? ¿es realmente lógico enfocarlo desde el punto de vista del trauma del abandono, como algunos padres sostienen? ¿es que acaso veríamos como normal que un niño adoptado en Cuenca sintiera rechazo por el sabor del morteruelo, por la belleza de las Casas Colgantes o se traumatizara al convivir con conquenses? ¿que se sienta “menos español” por haber sido abandonado en España? No tiene ningún sentido ¿verdad?

Para mí que el problema del rechazo de los niños a su cultura de origen, lo siento si soy dura, es generado por sus propios padres adoptivos, que no han querido/sabido interiorizar como propia esa cultura, para darle el valor real que tiene y comunicárselo de ese modo a sus hijos. Porque el valor de sus orígenes, sean los que sean, es altísimo per se. Tan alto como el perjuicio que les causamos si se lo hurtamos.

Creo que no transmitir amor al país de origen de los niños de modo incuestionable a través de su integración en la idiosincrasia familiar (no sólo con fiestas, música o comida; una cultura es mucho más que eso ¿acaso es definible España sólo con toros, sevillanas y paella?) es una de las mayores equivocaciones que un padre pueda cometer. Porque cuando se hace una adopción transracial y se le priva al hijo de referentes cercanos con sus mismos rasgos y se le escatima la capacidad de comprensión, admiración y empatía con sus orígenes culturales, se está dando una patada contínua a su autoestima, negándole herramientas vitales para lograr la felicidad (que pasa, indefectiblemente, por la autoaceptación y valoración de uno mismo). Luego, de todas las carencias de autoestima, se puede culpar a “la herida primaria”, el racismo de la sociedad o cualquiera de los síndromes variados con que se diagnostica a nuestros hijos…

Podremos decir que la responsabilidad no es nuestra, pero objetivamente sí tenemos un alto grado de responsabilidad si nuestros hijos se duelen de que les llamen “chinos” o “sudacas” o “moros” de mierda por no reconocerse más que como “españoles”. Seremos nosotros sobre todo los culpables de su dolor en esos casos. No lo serán tanto ni los analfabestias que insultan, ni la familia biológica que los abandonó, ni el político que promulgó leyes de discriminación… seremos nosotros, por no transmitirles con normalidad el orgullo de sus orígenes, por cerrar los ojos a la trascendencia del factor racial en sus vidas. ¿Acaso si alguien nos insultara a nosotros llamándonos “españoles de mierda” sentiríamos mermada nuestra autoestima? ¿no nos resbalaría el insulto por no ver nada malo en ser español? ¿no sentiríamos desprecio por lo que objetimamente es despreciable (el insulto y la ignorancia mezquina de quien lo profiere) en vez de por nosotros mismos y nuestra raza o cultura de origen? ¿Por qué privamos a nuestros hijos de los mismos recursos que nosotros tenemos? ¿Acaso no vemos la tremenda limitación que supone no valorar/amar en nuestra familia la raza y cultura de origen de nuestros hijos, y las consecuencias que esta falta de valoración pueden tener en el desarrollo de la personalidad de nuestros hijos?

Raquel dijo...

Para mí que estas consideraciones deberían de pesar mucho más que la rapidez en los trámites o la flexibilidad de los rangos de edad de los menores para decidir país de origen de nuestros hijos, y sin embargo son planteamientos que no se piensan cuando se inicia un proceso de adopción. Al comenzar la adopción pensamos en los condicionantes de corto plazo, sin profundizar tanto en los esfuerzos que tendremos que hacer para darles herramientas con las que construir su personalidad y aspirar a la felicidad. Una de esas herramientas, fundamental, es la aceptación y valoración de sus orígenes, sin esto es muy probable que caminen cojos por su vida...

Anónimo dijo...

Aunque no es sobre el país de origen, esto me pasa con mi hijo sobre su lugar de origen: el orfanato.
A mi hijo le cuesta a veces enfrentar el orfanato en donde vivió sus primeros años, pero sabe (pues le hago saber) cuan importante es para nosotros pues de no haber estado él ahí no nos hubiéramos conocido! Con todo la dureza que esto significa en su vida, y lo hemos hablado, el entiende que el orfanato ofrece una oportunidad a otros niños que como a él lo abandonaron. Eso le saca una sonrisa también! Si, a veces su relación con el pasado y/o su historia le produce dolor (por algunos recuerdos, por su soledad, sin sus papás, pues veía como a otros niños le venían a ver sus papás….) pero lo veo cada vez más dispuesto a enfrentarlo. Valora el lugar, tal vez no tanto como nosotros, pero sabe que es muy especial. Yo siempre le digo lo mucho que me gusta visitar ese lugar y él entiende perfectamente que ese lugar es sumamente especial pues fue cómplice de nuestro destino. La última vez fuimos a dejar sus juguetes en buen estado para los niños que viven ahí y que “esperan a sus papás adoptivos”. Es sencillamente hermoso verle como puede relacionarse con su pasado, como le trae recuerdos, como cuenta historias y a la vez como olvida otras. Siempre hay mucha emoción cuando vamos ahí. Sentir esas emociones me parece sumamente saludable. Otra cosa interesante es como va entendiendo esto de las diferencias sociales (la pobreza del orfanato, por ende como él la vivió) sin mayor complejo y complicación. Bueno, esto no me asegura futuras situaciones de crisis, pero estoy convencida que aporta mucho a aceptar su vida tal y como es.
lis

Anónimo dijo...

Gracias Meritxell por tu contribución. Como profesional que eres del mundo de la adopción tu opinión me deja más tranquila Soy una enamorada de China Mi hija lleva detrás de su nombre español su nombre chino completo porque siempre se me dijo que es parte de su historia y que hay que conservarla. Tengo guardada la ropa con la que nos fue entregada. En su DNI consta como lugar de nacimiento China (sí, si ya se que debería ser lo normal pero se de mas de uno que ha puesto el nombre de su ciudad).
Como vivimos en Barcelona y hay un comercio chino en cada manzana hemos estado en contacto con ciudadanos chinos, hemos ido al restaurante chino, hemos participado en festivales donde se mostraba la cultura china, tengo la casa llena de libros chinos: cuentos, libros de historia, el feng shui, explicaciones sobre medicina china…He leído todo lo que ha caído en mis manos sobre psicología Pero entiendo que mi hija también tiene derecho a decidir. Dicen que todo el mundo decide por los adoptados. Los padres que deciden abandonarlos, las personas que los dan en adopción, los padres adoptivos.
Yo quiero que mi hija tenga ese derecho a decidir y, si ella a sus 11 años decide que no quiere que la machaque más con la China, que su pensamiento no es el de los chinos que conoce y que no le gusta que usemos su nombre chino, yo lo tengo que aceptar. Posiblemente, porque las personas pasamos por fases en nuestra evolución dentro de unos años quiera saber más del lugar donde nació pero ahora no le interesa en absoluto y creo que hemos de respetarlo. Hablamos de adopción transracial pero creo que solo existe una raza.: la raza humana y que todo lo demás son adaptaciones al medio.¿ En que parte de nuestro cuerpo llevamos grabado la cultura para que tengamos que asociar aspecto físico con cultura. ? ¿Cuan es la cultura han? . Porque el qipao es manchú y fue impuesto a los han al igual que la famosa coleta china. ¿Hemos de explicarles el confuncionismo, el taoismo, el budismo, la revolución cultural, la vida de Mao, los dioses chinos ? ¿Que sabemos de las mil tradiciones y fiestas de ese inmenso país?. Todos intentamos hacerlo lo mejor posible y ninguno estamos en posesión de la verdad absoluta pero creo que lo esencial es que nuestros hijos se sientan sencillamente hijos . Que son adoptados ya lo saben y si no quieren que se lo recordemos a cada instante, están en su derecho.
Rosa

Meritxell Pomar dijo...

Quería comentar a EVA DE que ¡me encanta su comentario! Es verdad que la oportunidad que te dieron tus padres con esos veranos, se ha convertido en un enriquecimiento personal que ahora tú puedes valorar y escoger cómo mantener o no. Y en general, conocer otras culturas, idiomas, formas de hacer distintas a las nuestras es algo bueno que nos ayuda a ser más tolerantes y a mantener nuestra mente abierta. Pero sí es verdad también que en el caso de los niños/as adoptados, hay una particularidad especial: sienten una hipersensibilidad a las situaciones de rechazo, abandono o exclusión. ¿Porqué? Porqué ya lo han sufrido a una edad crucial para su desarrollo afectivo y en la que eran más vulnerables (primera infancia)y eso les "condiciona" a la hora de vincularse en un futuro. Así que algo que para una familia con hijos biológicos podría ser muy enriquecedor, para las familias que han adoptado puede ser (no me gusta generalizar, pero suele ser así) un elemento de DIFERENCIA y por lo tanto, de menos pertenencia al núcleo familiar.

Y también quería felicitar a ROSA por el respeto que tiene hacia la história de su hija. Nada es absoluta ni sirve para todo el mundo. Cadauno tiene su tiempo de maduración y sus necesidades, así que si respetas el ritmo madurativo de tu hija, dejarás que ella acabe escogiendo su camino con libertad y tranquilidad por teneros siempre con ella, pase lo que pase.
Gracias por los comentarios!

www.postadopcio.blogspot.com

José Luis dijo...

¡Estupendo Brenda!
Son también muy interesantes las reflexiones que tu "post" ha suscitado.
Nosotros siempre lo hemos tenido claro:
No somos chinos ni podremos serlo jamás.
Vivimos donde vivimos y tenemos la cultura que tenemos de la que nos sentimos orgullosos, pero China está y estará siempre en nuestros corazones. Nuestras hijas nacieron allí y nosotros apreciamos a ese país que nos ha dado todo. Nos acercamos a él con interés y mucho cariño de un modo sincero y muy natural. Todo los demás viene por sí solo.
Un abrazo.

Anónimo dijo...

La verdad es que después de leer los 30 comentarios, a veces pienso que somos los padres los que nos calentamos la cabeza de una manera, y además esas inseguridades se las traspasamos sin querer a nuestros hijos.
Creo que como dice José Luis China estará mas en mi corazón que en el suyo. Con el tema de la cultura yo me sorprendo muchísimo mi hija es China como voy yo a transmitirle una cultura que desconozco y que esta a miles de años luz de la mia, yo estudie arte oriental en la universidad dos años y la verdad es que es para alucinar su concepto del tiempo, del espacio, de lo bonito, de lo bueno era tan DIFERENTE a los nuestro, yo me siento incapaz de transmitirle todo eso a mi hija, la cual de china no tiene mas que los rasgos.
Intento que este con niñ@s que hyan vivido sus mismas circunstancias creo que eso le ayudará mas en su vida,que conocer el concepto de belleza en china o el tema del vendaje de los pies. el acompañamiento, igual que a mi me ayudo mucho mas en la espera gente que vivia mis misma cirncunstancias, que todos los libros, y charlas a las que acudí, de las que por cierto no guardo gran recuerdo, mucho "profesina" del tema pero sin ni pu... idea de la realidad, he aprendido mas de padres con hijos adoptados que de ellos.
Pero en fin eso es otro tema.
Un saludo
María