Adopcion por Dentro

Una exploración de todo lo que tiene que ver con la postadopción de un niño.

domingo 5 de febrero de 2012

"Necesidades Especiales"



Muchísimos niños etiquetados como niños con "Necesidades Especiales" tienen problemas muy leves y muy fáciles de solucionar en un país desarrollado.


Escribí la entrada "Adoptar con los Ojos Abiertos" pensando en los casos de padres que se han contactado conmigo después de vivir la experiencia traumática de recibir un niño con problemas más importantes de las que se sentían capaces de afrontar. Estoy hablando de enfermedades incurables o discapacidades que requieren grandes recursos.

En los casos que conozco yo, los padres al final decidieron no llevar el niño a casa y ahora viven con la fantasma del niño, con un gran complejo de culpabilidad...

Siento mucho que estas personas - que hicieron todo lo posible para tomar una decisión muy difícil, que pocos pueden imaginar, tienen que ser tan criticados. Son padres que esperaban un niño sin problemas y recibieron una asignacación que les superaba en ese momento de su vida. Porque hay tantos factores que hay que tomar en cuenta y la verdad es que - ante una situación grave - no todo el mundo puede en cualquier momento asumir estas situaciones.

Pero, quiero dejar claro que la gran mayoría de los niños clasificados como niños con NECESIDADES ESPECIALES, no tienen problemas importantes, ni enfermedades raras sin cura, ni discapacidades insuperables. De hecho muchísimos niños, con problemas muy leves y muy fáciles de solucionar, esperan a sus padres en muchísimos países - incluso España, Estados Unidos, Inglaterra (no solo países en vías de desarrollo).

Hay un escrito interesante sobre este tema, escrito por una persona con mucho más experiencia que yo:


¡Gracias a la persona que dejó el link!

viernes 3 de febrero de 2012

Adoptar con los ojos abiertos



Hace unas semanas, llegando al colegio para recoger a mis hijas, vi a una madre con su hijo. Fue un momento muy especial. El niño tiene unos siete años y su madre le estaba acariciando la cara y le miraba con un cariño y una ternera que me llegó al corazón. Ella se había agachado a su nivel. Él estaba - como siempre - bien abrochado en su silla. Tiene parálisis cerebral.


Criar a un niño con necesidades especiales supone superar desafíos todos los días, en todos los momentos. Muchas veces he pensado en esa madre. ¿Cómo lo hace? ¿Cómo se organiza? ¿Tiene alguién que le ayuda? El crío se está haciendo mayor, requiere fuerzas físicas, emocionales, mentales...


Verle ese día, disfrutando del niño, fue un gran placer. En medio de tantos desafíos, hay amor, placer, alegría también.


Muchas veces he escuchado o leído las palabras de padres y madres que dicen que no podrían imaginar sus vidas sin un hijo que tiene alguna necesidad especial - por muy grave o importante que sea. Hablan de experiencias que han enriquecido su vida, y de todo lo que han aprendido.


Sin embargo, me pregunto si esto significa que todo el mundo esté preparado para cuidar a un hijo con grandes desafíos físicos, emocionales, mentales... Me pregunto porque más que una vez, he conocido casos - a través de lecturas pero también correos que me envían las familias - de unos padres adoptivos que reciben un niño con necesidades especiales importantes cuando o han pedido un niño sano o han dicho que solo podrían asumir necesidades leves específicas que no tienen nada que ver con el niño asignado.


Surge el dilema ético. ¿Deben los padres adoptivos estar preparados - igual que los padres biológicos - para asumir cualquier problema físico, mental o de otro tipo que podría tener su hijo? ¿O podemos no aceptar una asignación porque no se adapta al pérfil que estábamos esperando?


La respuesta fácil es: claro que debemos de estar preparados para cualquier cosa. Un hijo es un hijo. Hay que aceptarle tal como es.


Pero hay que tener mucho cuidado con las respuestas fáciles...


En su libro "Diciendo la verdad a tu hijo de acogida o de adopción" las expertas Betsy Keefer y Jayne Schooler, cuentan el caso de un niño que fue adoptado en 1990 por una pareja americana que querían adoptar a un niño sano. Especificaron que estaban dispuestos a adoptar un niño mayor, pero sin haber sufrido abusos físicos, sexuales, mentales o emocionales.


Una vez que los padres habían adoptado al niño de cinco años se encontraron con un niño con graves problemas emocionales; fue un niño trastornado y violento hasta el punto de poner en peligro a las personas a su alrededor. Al final el niño tuvo que estar ingresado en un hospital psiquiátrico y acabó siendo tutelado una vez más por el estado.


La familia descubrió que el pasado del pequeño escondía todo tipo de abusos y de allí en 1992 decidieron demandar a la agencia de adopción.


Es un final muy triste para un niño tan maltratado por la vida. Un final triste que no era más que el comienzo de otro abandono.


Otro caso que me acuerdo es el de la actriz Mia Farrow, madre adoptiva de familia numerosa. En su autobiografía cuenta como fue a - creo que fue Vietnam - para recoger uno de sus hijos. Se encontró con un niño con graves problemas, serias discapacidades, que ella no se sentía capaz de asumir. Más que nada pensaba en los demás hijos. Ella podría decidir seguir adelante con la adopción, pero ¿era justo para los demás hermanos - que al final tendrían que ocuparse de él?


¿Qué hizo?


Buscó otra familia adoptiva en Estados Unidos y creo que le acompaño hasta llegar a ellos. Ella tiene recursos que muchas otras familias no tienen. Pero he contado en este blog el caso de otros padres o madres que han dejado un niño en su país de origen porque no se sentían capaces de adoptarle por los problemas que tenía - y luego el niño se convierte en una especie de fantasma que le persigue.


Una vez más, creo que es imprescindible la formación. Antes de adoptar, antes incluso de adentrarnos demasiado en el proceso - es decir, justo al principio del camino, debemos reflexionar sobre estas preguntas tan duras:


¿Cuál es nuestra responsabilidad ante una asignación?


¿Qué haríamos en el caso de recibir una asignación que no se adaptara a lo que vemos como nuestras posibilidades en estos momentos?


¿Cuáles son nuestras posibilidades?


¿Hasta dónde podemos llegar?


La formación también es imprescindible para los profesionales encargados de asignar a los hijos. Ellos también tienen que estar conscientes de lo que supone para nosotros una asignación. Una vez asignado un hijo, empieza a crecer en el corazón de sus padres...


Sé que un hijo que llega con serias problemas puede llegar a ser la alegría de su casa igual que cualquier otro niño, también igual que cualquier hijo biológico que nace con problemas físicas, mentales o emocionales...


Pero la realidad es que esos padres van a necesitar un apoyo y una formación especial. Porque sus hijos tendrán las mismas necesidades que las de cualquier hijo, más todas las necesidades que cualquier hijo adoptado, más todas las necesidades de cualquier hijo con necesidades especiales, más las necesidades específicas relacionado con su particular problema.


Para responder a estas necesidades, hace falta mucho más que solo amor y buenas intenciones, hace falta tiempo, energía, fuerzas físicas, disponibilidad, apoyo emocional, ayuda, compromiso - mucho compromiso - y a veces también recursos económicos importantes. Porque hay muchas formas de "abandonar" a un hijo y una de ellas es simplemente no poder cuidarle como necesita, tener que dejarle en manos de otra persona o en un centro porque estamos desbordados...


Creo que hay enfrentarse a la pregunta: "¿Reuno todas las características necesarias para cuidar bien a este niño en este momento?"


El idealismo no es suficiente. Hace falta grandes dosis de realismo.


Vamos a pensarlo bien.


Veo una vez más la visión de esa madre acariciando la cara de su hijo, dándole un beso, sonríendo con tanto amor. Estaba tan feliz con él.


Pero me gustaría saber más sobre estas familias, familias biológicas que viven todos los días con las discapacidades importantes de algún miembro. ¿Todas lo hacen con esa misma alegría? ¿Todas tienen final feliz? ¿Todas tienen los conocimientos, la formación y la capacidad para superar cada desafío? ¿O hay algunas que no son capaces de enfrentarse a esa realidad? ¿Hay niños que acaban aparcados...?


Esa madre que yo vi el otro día... es médico.





Nota personal: Creo que todos los retos pueden sacar los mejor de nosotros. Estoy 100% a favor de adoptar niños con necesidades especiales, pero también de que los padres estemos bien conscienciados y totalmente seguros de la decisión que estamos haciendo. Porque nuestros hijos merecen lo mejor y si uno adopta a un niño que supera sus capacidades, no podrá darle lo mejor ni mucho menos.

lunes 23 de enero de 2012

Herramientas para Facilitar la Comunicación

Hace un año decidí hacer un Libro de Vida para mi hija. Ya había leído sobre diferentes fórmulas para hacerlo. Pero lo que finalmente me inspiró fueron sus dudas y preguntas. Sobre todo, noté que con 7 años, tenía mucho interés en la cronología detrás de su historia. Preguntaba varias veces: ¿Cómo puede ser que yo soy mayor que mi hermana, pero que ella llegó primero?


Después de explicárselo varias veces, pensé, "Es el momento perfecto para elaborar un libro que le cuenta con texto e imágenes como fue todo, paso por paso."


Compré un álbum con hojas de papel para pegar texto, fotos, mapas, fotocopias de algunos documentos importantes e imágenes de Internet. La verdad es que no volví a consultar los libros que hablaban de Libros de Vida... simplemente me puse manos a la obra para responder a lo que ella me estaba pidiendo.

¿Cuál ha sido el resultado?

En realidad, me he dado cuenta de que no es realmente un Libro de Vida clásico - que cuenta la vida de un niño incorporando la adopción - sino un Libro de Adopción personalizado que incorpora los hechos reales de su vida. Porque en realidad, igual que un libro de adopción comercial, cuenta la historia de una adopción, responde a las preguntas que pueden tener los niños y trata el tema del país de origen - pero en este caso lo que cuenta es la historia de SU adopción, contesta SUS preguntas en concreto y habla de SU país de origen.


Al final, he decidido que le vendría bien a mi hija hacer un Libro de Vida clásico, elaborado por ella y tratando la adopción como un hecho más a lo largo de su historia. Le dará una perspectiva mucho mas global, una vista más amplia de toda su historia hasta el momento. Además sé que disfrutará haciéndolo conmigo y sus hermanas - que también pueden crear estos libros aunque no han sido adoptadas.

Pero he decidido que "La Historia de Nuestra Adopción" también le ha venido bien y le seguirá viniendo bien. Para ella es un tesoro. Le encanta leerlo conmigo o con su padre una y otra vez. Le ha dado mucha tranquilidad porque le proporciona la oportunidad para repasar una y otra vez los temas concretos que le preocupa en este momento de su vida.


El libro comienza con nuestra decisión de adoptar y trata de averiguar como era su vida en China durante cada paso de nuestro proceso. Por ejemplo, mientras que en una página hablamos de la primera entrevista con la psicóloga, en la página siguiente hay un mapa de China y explico que muy probablemente ella comenzó a crecer en la barriga de su madre china durante ese mismo mes... En otra página vemos una foto de cumpleaños de su hermana aquí en España y en la siguiente hay imágenes sacadas de Internet de madres de acogida china, explicando que en ese momento ella estaba con una familia de acogida (que no tenemos ni fotos, ni datos, pero que por las imágenes podemos ver como son las madres de acogida chinas con sus bebés).

Luego tiene una sección para tratar las preguntas que más nos ha hecho. Como lo normal es que me hace estas preguntas en los momentos menos adecuados, ha sido un alivio para mi poder sentarme tranquilamente para pensar en qué es lo que quiero transmitir, como quiero responderlo, que tipo de información me gustaría proporcionarle para que ella misma pueda ir elaborando sus propias respuestas - ¡y también otras preguntas!

En un taller de AFAM, hemos escuchado a Daniel Rosso, psicológo y coordinador de los Servicios de Postadopción de la Junta de Andalucia, explicar los aspectos que él considera importantes para un Libro de Vida - que también son importantes para cualquier obra que trata el tema de la adopción. Hay 6 factores que nos recomienda incorporar en estos libros:


1. Irreversibilidad - dejar claro que la adopción es irreversible, que no se puede cambiar, que es para siempre. Por mucho que nos parezca una obviedad, no lo es para muchos niños.

2. Provocar Preguntas - en vez de simplemente contar la historia al niño, compartir historias o experiencias para que haga sus propias preguntas.


3. Apertura Comunicativa - mostrar que se puede hablar de todo, sin esperar el gran momento de la pregunta clave o importante.

4. Familia Biológica - reconoce que es quizás la parte más compleja, pero debemos de hablar de ellos también. Es un tema que nuestros hijos necesitan tratar.

5. El Encuentro - el momento de encontrarnos con nuestro hijo.


6. Las Instituciones - es también útil explicar las diferentes instituciones e títulos que intervienen en el proceso de adopción para que nuestros hijos comprendan las garantías detrás de su adopción. Muchas veces no comprendemos lo difícil que es para un niño comprender lo que es un juez o un psicólogo, por ejemplo.


Luego, Daniel nos ha dado un consejo que me ha encantado y es: pensar en el enfoque de la historia, porque podemos contar una historia como si fuera un drama o como una tragedia o se puede contar como una novela épica - en que nuestro hijo, el protagonista, es un héroe que consigue salir adelante a pesar de múltiples desafíos, reveses y dificultades.

¡Una novela épica! Me encanta. Sin duda es la clave del éxito tanto para un Libro de Vida, como para un libro de "La Historia de una Adopción". Es el enfoque que me faltaba a mí incorporar al libro que estoy haciendo para mi hija. Y es el enfoque ideal para el Libro de Vida que quiero ayudarle hacer.

¿Para qué sirven estos libros?

Al final de todo, estos libros no son más que herramientas para facilitar la comunicación entre padres e hijos. Tenemos mucho que hablar y no siempre es fácil saber cómo abordar muchos de los temas relacionados con la adopción que tienen mucha importancia para nuestros niños - y que debemos de tratar repetidamente durante su niñez, antes de llegar a la adolescencia.


Para nosotros, nuestro Libro de Adopción nos está resultando muy útil. Sé que confeccionar un Libro de Vida juntas también lo será. Pero también hay otras muchas herramientas que podemos elaborar. Por ejemplo, en su libro "Padres Verdaderos Hijos Verdaderos", Holly van Gulden nos propone hacer un "Libro de Familia", que comienza con la historia de los abuelos para luego compartir la historia de la madre, después el padre (o al revés), y luego la historia de cada uno de los hijos. Cada persona tiene su capítulo con sus fotos y una pequeña biografía repleto de anécdotas, incluso algunos graciosos o de los momentos más traviesos, más gloriosos etc. El objetivo es reforzar los lazos familiares a través de una historia familiar que une a todos, que explica como cada uno ha llegado a la familia y que muestra el lado más humano de cada uno (por eso hay que contar anécdotas).

Otros expertos recomiendan hacer un "collage". En este caso, se puede trazar la silueta del niño en un papel continuo y luego lo rellena con imágenes (de revistas o fotos) que representan diferentes aspectos de su vida y su historia.

También tenemos las famosas "cajas" - o, como nos contó Daniel Rosso - en el caso de tener que guardar un verdadero tesoro, "un cofre", que es lo que hicieron para un chico que sólo guardaba un único objeto como recuerdo de su infancia. Se puede utilizar una caja cualquiera para ir guardando recuerdos del pasado para luego confeccionar el Libro de Vida o se puede decorar una caja de forma muy especial y personalizada para ir coleccionando símbolos que representan diferentes aspectos del dueño. Esa última versión del proyecto es especialmente útil para una persona que guarda poco objetos reales de su pasado.

Luego hay toda una serie de herramientas que quizás podemos tratar en otra entrada - mapas para trazar la vida de distintas formas, diferentes modelos para crear un "árbol genealógico" que incorpora tanto la familia biológica, las familias de acogida si las hay y la familia adoptiva...


Lo importante es hablar. Y para hablar muchas veces hacen falta herramientas.

Así que ahora ¡Manos a la obra!

martes 10 de enero de 2012

Cara a Cara con la Madre Biológica




Creo que es fácil pintar la madre biológica en blanco y negro. O fue una santa, una víctima o fue una pecadora, una mala madre que no quiso a su hijo o su hija.

Personalmente, tiene a idealizar a la madre biológica. Cómo madre, sólo puedo imaginar que le fue duro separarse de su hija. Siento mucho por ella. Siempre pienso en mi tía, que fue "madre biológica" y que sufrió tanto por tener que separarse de su hija, que quiso quedarse con ella, que nunca perdonó a mi abuela por no darle una oportunidad... También pienso en mi hermana, que estaba a punto de convertirse en "madre biológica", pero que decidió quedarse con su hija después de que mi tía le contara su experiencia... Mi hermana - que ahora descansa en paz - no fue una santa, pero fue una mujer real, que a pesar de todos sus problemas, quería a su hijo.

Y así, quizás, imagino a la madre de mi hija...

Pero durante los últimos años, he leído decenas y decenas de historias de personas que se han reunido con sus madres biológicas. Y así, he conocido diferentes visiones que los hijos pueden tener de esos personajes tan importantes. Lo que sigue no pretende catalogar todas las caras posibles de las madres de estos encuentros - sino simplemente compartir algunas de las que he conocido en estos escritos.


Para mí, los retratos que encuentro, muchas veces no representan tanto a las personas, sino a las expectativas que tuvieron al encontrarse. Si un hijo espera una cosa y se encuentra con otra, puede que sea muy difícil.

Por eso es útil - e importante - que las personas adoptadas tengan a su disposición, la ayuda de un profesional - un mediador familiar o un psicólogo de los servicios de postadopción - que le puede ayudar a prepararse antes de encontrarse con una figura que tanta importancia ha tenido en su imaginación, sus fantasías, durante tanto tiempo. Hay que hacer consciente las expectativas de cada uno en preparación para la realidad.

Sin más, estas son algunas de las madres que he conocido a través de estos relatos ...


Madres Encantadas y Aliviadas


No sé que porcentaje de las madres biológicas reciben a sus hijos de esta manera porque puede ser que estos son los casos que reciben más atención. Es lógico que alguién que ha tenido una buena experiencia quiere compartirlo con los demás y que los demás queremos conocer estos cuentos de hada en que todo el mundo acaba felices, comiendo perdices...


Pero la verdad es que estas historias no siempre son tan sencillas como se pintan. Por ejemplo, después del encuentro puede que la madre vuelva a su vida para luego no mantenerse en contacto o para solo enviar una felicitación de cumpleaños una vez al año. Son desenlaces que pueden ser muy duros para un hijo que esperaba algo más, a veces mucho más. Otras veces son las madres quienes tienen altas expectativas y se encuentran con que lo único que su hijo quería era información y la posibilidad de verse, tocar el pelo de su madre, hacer fotos... Se sienten utilizadas.

Esto fue el caso de mi tía, creo - una mujer adoptada que también tuvo que dar en adopción a su primera hija. Cuando esta la localizó, mi tía estaba loca por conocerla. Llevaba años esperando. Pero mi prima, al parece, solo quería conocerla y volver a su vida - porque temía los celos de su madre, la única madre que conocía, la que la había criado.


Me da mucha pena que no disfrutaban de un apoyo profesional. Les pusieron en contacto una organización americana que tiene buena voluntad, pero que no parece comprender las complejas necesidades de estas personas. Mi tía estaba destrozada. Mi tía nos asegura que fue lo que le mató. Cayó en una profunda depresión y murió un par de años después con poco más de 60 años.


Madres Culpables/Tristes
Algunas madres biológicas conviven con un horrible sentimiento de culpabilidad por haberse separado de sus hijos. He visto que es dura para un hijo encontrarse con una madre en esta situación. Puede que se sienta una responsabilidad enorme hacía ella. Puede que no. Pero no es fácil ver este sufrimiento. Es algo que he observado quizás de forma especial en muchos de los encuentros entre hijos adoptados de Corea del Sur y sus familiares allí. Entra el tema cultural y la vergüenza que sienten por no haberse ocupado de los suyos. Las madres suelen llorar mucho y pedir perdon una y otra vez. Hace duro el encuentro.


Madres Locas


¿Pero realmente está loca o es esto solamente es la impresión de un hijo que esperaba otra cosa totalmente distinta? En un foro de adopción en Internet, una mujer supuestamente de EE.UU. contaba que cuando conoció a su madre biológica se encontró con una fanática religiosa que no hablaba de otra cosa. Le chocó muchísimo y le pareció más loca que la luna. Se fue corriendo de la reunión, riéndose con su marido, pensando en la suerte que había tenido al ser adoptada. Me gustaría conocer la versión de la madre, quién estaba encantada de poder conocer a su hija...


Madres Enfermas


También he leído el caso de una mujer que se encontró con una madre institucionalizada por una enfermedad mental. Fue difícil verla, pero no se arrepintió. Pudo hablarle, acariciarle, darle una sonrisa y hacer las paces con su destino.


Madres Posesivas


Esto no parece ser nada normal. Incluso parece ser muy, muy poco probable que un hijo se encuentra con esta situación, pero he conocido un par de casos de madres feroces que quieren reclamar a sus hijos - ¡aún siendo ellos adultos! Evelyn Burns Robinson es una de ellas. Es autora de "Adoption and Recovery" (Adopción y Recuparación). Es una escocesa que vive en Australia y es activista en contra de la adopción. Ella siente que fue demasiada jóven para comprender lo que iba a significar la separación con su hijo, que podría haberle criado perfectamente si hubiera recibido el apoyo adecuado y que lo que ocurrió fue una gran injusticia contra ella y contra él. Cuando le localizó ya era un jóven de quizás 18 años y según ella, le ha recuperado.


No es el único caso. Encontré una página en Internet supuestamente hecho por una madre biológica que había conseguido que su hija (mayor, pero no me acuerdo la edad) volviera con ella. Otra hija que había dado en adopción prefirió quedarse con su familia.



Pero esto no es normal. Primero, es poco probable encontrarse con una madre así. Segundo, lo normal es que al hijo, no le interesa esta actitud.


Madres Indiferentes

De vez en cuando he conocido casos de madres que han parecido o indecisas o indiferentes. Esto ser muy difícil para el hijo o la hija - sobre todo si llevaba tiempo buscando a la madre y esperaba mucho de la reunión. Pero hay que pensar que separarse de un hijo suele ser traumática para la madre y cada una resuelve esta trauma a su manera. Por un lado hay mujeres que consiguen apagar ese fuego en su corazón, por otro lado cada mujer es distinto y por mucho que queremos crear que hay un instinto maternal universal, no parece ser así - o por lo menos no siempre funciona de igual forma en todas. Hay madres que simplemente consiguen continuar con sus vidas y no tienen mucha interés en volver a encontrarse con el pasado.

El caso de la autora y activista Sherry Eldridge es un ejemplo. Después de conocer a su madre biológica, escribió en su diario:


"Hoy ha parecido como el día más largo. El viaje fue tan largo. Cuando les conocí, sentí miedo y algo desilusionada porque son tan diferentes. Se nota que Beryl (la madre bio) es muy artística por como se viste y como tiene decorada la casa. Me he enterado de que ni sabía cuando era mi cumpleaños. De verdad me olvidó después de mi nacimiento. Se hizo evidente cuando contó todos los acontecimientos duros de su vida - siendo yo uno de ellos. No tiene compasión. Duele. Muy dentro de mí, duele. Quería decirle, 'Pensaba muy a menudo en tí.' Estoy decepcionada porque pensaba que esto iba a ser una experiencia maravillosa pero es dolorosa... Me siento como una extraña, como no pertenzco."


Madres No Madres

No he sabido como llamar a estas madres. Son mucho más que indiferentes o indecisas. Son madres que no reconocen ser las madres de las personas a las que han dado vida. En su libro "En Busca de Ana Fisher" (solo en inglés), Florence Fisher cuenta como encontró a su madre biológica y la engaño para quedar con ella en un restaurante. Dijo que era una persona investigando el árbol geneológico de su familia, era una prima lejana y quería quedar para conocer más. Cuando reveló su verdadera identidad, su madre dijo que no era cierto, que nunca había tenido un bebé que diera en adopción, que estaba equivocada... y se fue. Se fue tan aturdida que dejó su cartera en la mesa. Contenía todos los datos necesarios para comprobar que era de verdad la madre biológica de Florence...


Es el único caso tan extremo que he conocido, pero podría ocurrir por muchos motivos. Hay que estar preparado para la madre que sufrió un desliz para luego rehacer su vida totalmente sin jamás mirar hacía atrás, que quizás incluso se ha convencido a si misma de que no ocurrió nada...


De todas formas, tiene que ser un palo muy duro para una persona adoptada encontrarse con este tipo de realidad.


Madres Robadas

No nos vamos a engañar. Mientras que la adopción sea una solución ideal para el problema de millones de menores que necesitan familias, hay un porcentaje de irregularidad. Hay adoptados que se han encontrado cara a cara con grandes injusticias al encontrarse con sus familiares biológicos. Me acuerdo sobre todo el caso de un hombre de El Salvador (contado en el libro "Los de Fuera por Dentro" solo en inglés) que se encontró con que había sido robado de su madre.

¿Cómo se reaccionó? Seguía fiel a su familia adoptiva, a la que quería mucho y que no había hecho nada con malas intenciones. Pero "adoptó" a su familia biológica. Enviaba dinero a su madre en El Salvador para mantenerla. Tenía contacto con ella y otros familiares.


Madres Pobres

Como el chico de El Salvador, se puede encontrar con una madre necesitada. Esto puede suponer un gran dilema para el hijo que puede que no tenga suficientes recursos para ayudarla - como el chico antes mencionado. También noto como algunas personas adoptadas, al contar sus historias, mencionan el miedo que sentían de que sus familiares biológicos serían pobres y que se sentirían obligados a ayudarles de alguna manera o no saber o no poder ayudarles.

Es otro tema que se puede tratar con un mediador familiar. No hay una única solución. Es un tema sobre el que hay que reflexionar y hay que prepararse.


Madres Rebeldes

No es de extrañar que algunos se encuentran con que su madre fue la oveja negra de la familia. A veces ya ha muerto. Otras veces está desaparecida. Esto lo he encontrado varias veces. Entonces, suele ser a través de la abuela o alguna tía que el hijo consigue información, fotos y contacto con otros familiares.


Madres Felices y Realizadas

He querido reflefar algunos de los problemas o dificultades con las que se puede encontrar porque pone de relieve la necesidad de conseguir un buen apoyo antes de entrar en el proceso de buscar a la madre y encontrarse con ella.


Pero quiero destacar que hay realmente de todo. Lo que pasa es que incluso las madres más normales y corrientes, las más equilibradas y sabias - que han aprovechado su experiencia para ser más fuertes - necesitarán también de un apoyo para organizar, comprender y digerir esta experiencia.


Me acuerdo la historia de una madre biológica que explicaba que al dar a su hijo en adopción, estaba destrozada, pero se dió cuenta de que algún día podría re-encontrarse con él. ¿Qué tipo de madre quería que encontrara? Lo tenía claro: una persona feliz. Una persona que había superado el mal trago de su vida y que había hecho algo con su vida. Una persona que tenía algo que ofrecerle... no una persona amargada, deprimida y rencorosa.


Así que se dedicó a construir la vida con la que soñaba. Y un buen día, apareció el hijo - y le pudo explicar qué es lo que pasó y cual era la decisión que tomó después.


Madres de Familia

También muchas veces los hijos adoptados se encuentran con que sus madres tienen más hijos - que después, rehacieron sus vidas, se casaron - a veces con el mismo padre biológico - y crearon una familia. Es otra realidad que muchas veces puede ser algo difícil de asimilar.


Madres Trabajadoras, Sábias, Sencillas, Complejas, Graciosas, Divertidas, Interesantes, Inteligentes, Artistas...

Cuando una persona adoptada se encuentra con su madre biológica quiere saber un millón de cosas, quiere saber si ciertas habilidades o intereses o talentos han sido herdados de sus familiares biológicos. Es importante destacar que las madres biológicas no se pueden encasillar o etiquetar o estereotipificar... Se pueden encontrar con cualquier cosa.


Madres Reales - de Sangre y Hueso

Entonces - ¿Qué pasa con las madres biológicas de las fantasias de las personas adoptadas? Una y otra vez leo y escucho los dos extremos - las madres prostitutas o las madres famosas, actrices y cantantes, ricas y bellas.


Pues parece que al final de todo, las madres biológicas no son más que personas reales con sus fortalezas y sus debilidades. Cada una ha tenido que buscar la forma de convivir con un hecho difícil y normalmente doloroso. Algunas han conseguido rehacer sus vidas, otras no. Pero no suelen ser ni ángeles ni demonios, sino personas de sangre y hueso.


¿Quién va a buscar a su madre biológica?


Todos nuestros hijos - si no de forma activa, lo harán de forma pasiva. Por eso vendría bien que todo recibieron asesoramiento y apoyo para comprender esta experiencia tan singular que les puede afectar tanto.

miércoles 28 de diciembre de 2011

Como Hablar de "La Mochila"


Cada uno de nosotros lleva una mochila. Conviene abrirla de vez en cuando...


Hemos visto que la metáfora de "la mochila" que lleva nuestros hijos puede ayudarnos a visualizar conceptos complejos, pero también tiene sus peligros. Porque podemos verlo como algo negativo, una carga que tendrán que llevar durante el resto de la vida y que solo conlleva sufrimiento - en vez de verlo como algo que sirve para hacerles más fuertes, para enseñar, para darles perspectivas únicas en la vida...


Una madre ha compartido este comentario sobre la mochila:

"¿Utilizas con ellas (tus hijas) la metáfora de la mochila... así directamente? Hablar con nuestras hijas de su historia no solo es hablar de abandono, es hablar de los problemas que su institucionalización, su falta de estimulación, nutrición les ha provocado, como - por ejemplo - problemas de salud, de aprendizaje, conductuales... de pérdida de identidad racial que tienen que vivir día a día ?Cómo planteas estos problemas con tu hija?

Personalmente lo he intentado pero resulta complejo, duro y doloroso."

Estas son unas preguntas importantes: ¿Cómo hablamos de la mochila? ¿Lo podemos/debemos hacer directamente? ¿De verdad tiene que ser duro y doloroso hablar de estos temas?

He encontrado unas pistas en el libro "Hablando con Niños de la Adopción" (Talking Young Children about Adoption" - sólo en inglés). Las autoras son madres adoptivas, pero además, la Doctora Watkins es psicológa y la Doctora Fisher es psicoanalista y profesora de psiquiatría de la Universidad de Chicago.

Su libro me destaca en este asunto por dos motivos:

Primero por como demuestran las múltiples formas de abordar la adopción con nuestros hijos. La segunda parte del libro proporciona unos 20 casos de diversas familias y como han hablado de la adopción con sus hijos a lo largo de preescolar y primaria. Está claro que no hay una sola fórmula y, como nos enseñan las doctoras, lo importante es la transparencia, la disponibilidad de los padres para hablar y conectar con sus hijos desde su punto de vista, saber escucharles y responder a nuestra manera.

Segundo, en la primera parte del libro hablan de un fenómeno que nos afecta a muchísimos padres y madres. Es la sensación de que hablar de adopción equivale dar malas noticias al niño. Dicen que no es de extrañar porque existen en la sociedad mitos negativos sobre la adopción y también prejuicios sobre el valor de los lazos de sangre. Inconscientemente, nosotros hemos asimilado estos mensajes negativos que luego dificultan la comunicación sobre adopción con nuestros hijos.

En realidad, su libro está dedicado a como hablar de la adopción en sí y nos ayudan primero a desmitificar la adopción para acercarnos a la comunicación desde un punto de vista positiva, comprendiendo como funciona de verdad esta solución tan importante para la protección de los derechos de los menores, que disfrutan de muchísimas más ventajas que desventajas gracias a la adopción.

Sin embargo, cuando vamos más allá de hablar simplemente de la adopción, para abordar los temas de la mochila entramos en un terreno que - por mucho que intentamos ver lo bueno, muchas veces tenemos que comunicar noticias que son verdaderamente malas - como ha dicho la madre del comentario - noticias sobre abandonos y sobre los efectos que la institucionalización, la falta de estímulos y nutrición que puede tener sobre su salud, su desarrollo, el aprendizaje y los comportamientos.

No es de extrañar que nos cueste comunicar sobre estas noticias. Como es lógico, nuestros hijos. al recibir información sobre estos temas, pueden sentir tristes, confusos, abrumados, enfadados o impotentes . Y para colmo, tendrán preguntas para las que no hay respuestas fáciles:

¿Por qué?

¿Por qué yo?

¿Por qué no me protegieron?

¿Por qué no me querían?

¿Por qué tanta injusticia en el mundo?

Sherry Eldridge, mujer adoptada, activista y autora de "20 Cosas que Los Hijos Adoptados Desean que Supieron sus Padres" (sólo en inglés) cree que nos cuesta a los padres adoptivos aceptar el dolor que sienten nuestros hijos porque vivimos en una sociedad que busca evitar el dolor a toda coste:

"En fin ¿No implica el dolor una injusticia o un fracaso o una barrera a nuestro derecho garantizado a la felicidad?"

Cita el libro de un reconocido médico:

"En los tiempos modernos, el dolor es el enemigo, un invasor malvado que tiene que hay que echar para fuera. Y si el Producto X quita el dolor 30 segundos más rápido, mejor. Este acercamiento tiene un defecto peligroso: una vez que miramos el dolor como enemigo, en vez de señal de alarma, el dolor pierde su poder para instruir. Silenciando el dolor sin considerar su mensaje es como desconectar una alarma para no recibir malas noticias."

También cita otro experto en adopción:

"Lo que hace falta es una actitud de homenaje hacia el dolor - una actitud de ver el dolor como un enemigo querido que embellece en vez de destruir. Igual que el granito de arena puede producir una perla dentro de la ostra, también el dolor de la adopción puede producir la perla de la intimidad entre los padres adoptivos y sus hijos.

Eldridge también cita el libro descatalogado "Lo que está escrito en el corazón: Asuntos Primos en la Adopción":

"Los padres quienes hijos expresan tristeza normalmente sienten que necesitan reconfortarles, en vez de sentir la tristeza con ellos. Pero habiendo perdido unos padres es algo por el que sentirse triste, y lo mejor que cualquier padre o madre puede hacer por su hijo es permitirle compartir esos sentimientos de pérdida con ellos. Mientras que parezca más fácil - sobre todo al principio - evitar esos sentimientos incómodos, mantenernos en el superficie pronunciando eslóganes alegres no es la alternativa más cariñosa, porque al final priva tanto a los padres como a sus hijos de una intimidad auténtica."

Para mí está claro, hay que abrir la mochila junto con nuestros hijos, mirar los contenidos y hablar de ellos. Será un proceso doloroso, sin respuestas que les hará sufrir a ellos y también a nosotros. Pero estamos hablando de cosas, experiencias, situaciones, historias que les pertenecen y que siempre van a estar con ellos.

Porque con el paso del tiempo, estas cosas no desparecen, simplemente cambian de aspecto - como nos explica Brodzinsky en su estupendo libro "Soy Adoptado" (recientemente editado en español).

Además de comprender y acompañar a nuestros hijos en su dolor, necesitan nuestra ayuda para interpretar lo que han vivido porque van a dar interpretaciones a los hechos de su vida con o sin nuestra ayuda.

Entonces, volvemos al principio, sobre el verdadero significado de la mochila:

¿Es una carga que voy a llevar durante el resto de mi vida?

¿Estoy "condenado" al dolor, la tristeza y la rabia?


¿Soy una "víctima"? o

¿Llevo una mochila llena de experiencias y herramientas que me hacen más fuerte, que me aportan perspectivas únicas, que me hacen especial?

¿Cómo puedo perdonar y así vivir en libertad?

¿Qué puedo hacer yo con lo que me ha tocado en esta vida?

Si quieres leer más, te recomiendo: Esos Malos Oportunos

martes 20 de diciembre de 2011

Sobre la Famosa "Mochila"

Además de madres y padres adoptivas, parece que hay bastantes personas adoptadas que también visitan este blog. Recibo comentarios y también cartas de ellos que me animan mucho. Hace poco, recibí este comentario de Ana, una psicóloga de Colombia que también fue adoptada:



"Estoy cansada de leer y escuchar que los adoptados tenemos una mochila, como si no tuviéramos nada bueno, que los adoptados tenemos la herida del rechazo y del abandono. Parecen frases de cajón. Por qué no cambiar estas frases por: los adoptados son personas con muchas fortalezas internas, que los padres adoptivos tenemos que ayudarles a descubrir. Gracias a la entrega de los padres biológicos, la vida le está dando la oportunidad a este niño de descubrirse en un mundo nuevo, a través de una familia adoptiva. Creo que los expertos en adopción siguen en pañales porque siguen con estas frases y tanto los padres adoptivos como los hijos adoptivos sufrimos con estos mensajes nada positivos."

En la adopción, como en todos los ámbitos de la vida, nos pueden ayudar muchísimo las metáforas. A través de la imágen de algo concreto y fácil de visualizar entramos rápidamente en un tema complejo y quizás difícil de comprender. Por este motivo, a mí personalmente me gusta la metáfora de la mochila - pero no sólo para comprender a una persona adoptada sino a todas las personas, porque todos llevamos una mochila llena de experiencias, de traumas y de triunfos y de todo, todo, todo lo que hace que yo veo el mundo de una forma y tu lo veas de otra forma.

Sin embargo, reconozco que cada metáfora tiene sus límites y también puede tener sus peligros. Por eso aprecio muchísimo el comentario de Ana. Nos advierte sobre uno de los peligros más importantes - de ver la mochila no como algo normal que lleva una persona - y algo que hay que entender y saber llevar - sino como una carga que hunde a la persona y le convierte en víctima.

Creo que también es importante que nuestros hijos sepan que ellos no son los únicos que llevan una mochila. Lo cierto es que he conocido personas en esta vida que llevan mochilas pesadísimas - y parece que gracias a ello, son más fuertes que los demás. Con sus mochilas a cuestas, suben las montañas más empinadas e "imposibles". Destacan por su creatividad, por su compromiso, por su disciplina, por su empeño, por su empatía...

Ahora mismo estoy trabajando con una persona así. No es adoptada, pero lleva una mochila llena de una discapacidad física, de problemas físicas relacionada con su avanzada edad, de la viudad y de otras muchas cosas. Tiene 82 años y se llama Joan. Hace 20 años vino a la Costa del Sol para jubilarse con su marido. A él le diagnosticaron un tumor cerebral en 1991 y murió tres semanas después - dejando a la pobre Joan totalmente sola en un país extranjera.

Lo que Joan no pudo aceptar fue la falta de un centro de cuidados paliativos, como tenían en su país. No pudo aceptar que su marido tenía que sufrir sin el apoyo que merecía en un ambiente acogedor donde su dignidad fuera prioritario hasta el último día de su vida. Así fue que decidió que las cosas tenían que cambiar. ¡Pero Joan tenía 62 años! Fue una mujer, viuda, jubilada y PENSIONISTA en la Costa del Sol. Además, su problema físico que le hacía muy difícil andar... Tenía la mochila llena hasta arriba.



Ahora me toca a mí redactar el libro para el 20 Aniversario de Cudeca, la Fundación que creó Joan - de la nada. Durante las últimas dos décadas, han cuidado a más de 6,000 pacientes en fase terminal de cáncer. Como dice Joan, "No podemos añadir días a sus vidas, pero sí podemos añadir vida a sus días." ¡Y lo hace! Ha creado equipos médicos que van a la casa de los enfermos. Ha construido un centro de ingresos para prestar cuidados intensivos. Tiene un centro de día donde los enfermos reciben todo tipo de mimos y un apoyo impresionante. A pesar de todas las dificultades personales y sociales, ha triunfado y hoy es un ejemplo para todos. A sus 82 años, es incansable: trabaja 7 días a la semana y contagia a todos con su fé y su alegría por vivir.

Hace poco, investigando, encontré un artículo sobre Joan en el que leí:



"Joan empezó a adquirir esta combinación única de habilidades y características en su niñez. No le gusta mucho hablar de esta época de su vida pero no tuvo una niñez como otras niñas, dado que padecía de artritis en una cadera que no le permitía participar en actividades deportivas en el colegio.

"La naturaleza tiene una manera de recompensar a personas con una deficiencia y solamente un psicólogo podría analizar con certeza las recompensas de Joan. Pero quizá su determinación por lograr unos objetivos a pesar de cualquier dificultad o discapacidad empezó a una edad temprana.



"Esto, quizá mas que ninguna otra característica, ha sido la clave de su éxito... Se han presentado muchas dificultades que no conocemos: muchas personas se hubieran desanimado ante tales situaciones."

La historia de Joan es sólo una historia entre otras muchas, de personas que no lo han tenido fácil, pero que han triunfado quizás no "a pesar de" sin "gracias a que" han sufrido en la vida. Como madre, me gusta compartir historias como esta con todas mis hijas - no sólo mi hija adoptada (aúnque creo que muchas vece pueden tener una especial relevancia para ella).

Quiero que sepa mi hija que el hecho de ser adoptada le ha llenado la mochila con una experiencias añadidas, dignas de analizar, de comprender, de tomar en cuenta... Pero que ella no es la únicoa. También la vida ha llenado la mochila de los demás con una gran variedad de experiencias y algunas personas, como ella, llevan encima unas cargas especialmente pesadas que pueden servir para hundirles o para hacerles más fuertes.

Comparto con ella - y las demás niñas - historias como la de Joan y también de cualquier otra persona que conozco que ha superado un reto en la vida. Pero también - y de igual importancia - hablamos de casos de personas que se rinden ante la más mínima contrariedad o que simplemente no hacen un esfuerzo para hacer nada en la vida, siempre echando la culpa a lo que llevan en la "maldita" mochila.

También abro mi propia mochila para que vean lo que llevo dentro. Les cuento una y otra vez las grandes dificultades que he sufrido y superado, su efecto sobre mí y como han servido para fortalecerme y enseñarme miles de cosas. Es interesante reflexionar sobre el hecho de que soy quién soy hoy gracias a todo lo que he sufrido, gracias a lo mucho que he sufrido...


Esto es lo que necesitan nuestros hijos para saber organizar y llevar su mochila, para que sirva de algo y para que vean la gran utilidad de cualquier experiencia que les ha tocado en la vida - y de todo lo que les va a tocar en el futuro.

jueves 1 de diciembre de 2011

¡Por fin! Mi Libro Favorito está en Español





Tengo muy buenas noticias - que para mi son como un sueño hecho realidad:


El libro "Soy Adoptado" del Dr David Brodzinsky ha vuelto a salir en ESPAÑOL - ¡por fin! Gracias al trabajo de un editorial realmente fantástico, Grupo 5, ya tenemos una nueva versión que incluye hasta un capítulo escrito por Jesus Palacios (leer más), el catedrático de la Universidad de Sevilla que tiene tanto renombre en el mundo de la adopción.


¿Por qué recomiendo tanto este libro?

Por qué nos ayuda a los padres a comprender la adopción de nuestros hijos desde su punto de vista en cada etapa de su desarrollo y a lo largo de su vida. Como dice el Dr Brodzinsky en el libro, es útil imaginar una caja que tenemos guardado en una estantería del armario. De vez en cuando lo sacamos para mirar allí dentro y quizás sacar algo para luego volver a guardarlo. Así es la adopción. No es que tiene que ser siempre el tema central de la vida de una persona adoptado, pero siempre está allí y de vez en cuando se convierte en un tema activo que preocupa de nuevo por algún motivo... Es útil comprender cuándo y cómo les suele afectar y preocupar para poder comprenderles mejor.

Otra cosa que me gusta de este libro es que los autores son investigadores con prestigio internacional que cuidan mucho sus palabras para no exagerar. Todo está basado en estudios serios, pero también cuentan anécdotas de sus pacientes para darnos ejemplos de cómo la ciencia cobra vida en la realidad diario de las personas y las familias.

Ya tengo este libro en inglés y también la antigua versión descatalogada en español - pero tengo la nueva versión en camino. Me interesa mucho ver cómo ha evolucionado esta obra tan interesante, útil y práctico.


Puedes conseguir más información sobre Soy Adoptado pinchando aquí.