Fotomiércoles, 2 de abril de 2008
Noticias sobre Adopción Internacional
Fotomiércoles, 26 de marzo de 2008
La Herencia Genética
Foto: El Destino - cuestión de escoger o cuestión del azar.Las noticias sobre el efecto de la herencia genética sobre la personalidad de una persona fue sorprendente más que nada porque hasta entonces habían dicho a los padres adoptivos que sus hijos fueron como hojas que llegaron en blanco - incluso un niño de cierta edad "olvidaría" su pasado.
Espero que hoy en día estamos llegando a un intermedio más equilibrado - donde apreciamos esa herencia genética de nuestros hijos, viendo con ilusión su expresión - y participando en esa expresión para sacar lo mejor de cada persona y no para intentar moldearle para ser como nosotros o como nosotros queremos.
Realmente, todos los padres deben de pensar así. Nuestros hijos son personas y cada uno tiene derecho a ser quien es. Ya sabemos muy bien que intentar forzar la personalidad de una persona - para ser algo que no es - no es sano. Por supuesto tenemos que educar, informar y guiar - pero sin olvidar que somos testigos del desarrollo de una persona nueva, llena de posibilidades - algunas de las cuales no podemos ni imaginar - y que cualquier educación, información o dirección que ofrecemos debe de ser basado en lo que vemos delanto, lo que realmente es esa persona tan bella y única que tenemos como hijo, y no en lo que imaginamos que tendría que ser.
lunes, 17 de marzo de 2008
¿Cuantos iniciarán una "Búsqueda"?

"Palacios explica que se dan dos tipos de búsquedas, una interna y otra externa. La interna empieza a los 8 o 9 años, edad a la que se plantean por qué le adoptaron, si se acordarán de él o por qué no buscaron trabajo para poder mantenerle. Este especialista insiste en que la calidad de la comunicación con el hijo sobre este tema es crucial. "Es bueno que el niño sepa que la adopción es algo de lo que se puede hablar y preguntar en su casa, con independencia de la cantidad de información que se tenga o se le pueda dar en cada momento". A los 13 o 14 años repunta la curiosidad. A estas edades se plantean, por ejemplo, la hipótesis de qué hubiera pasado, cómo habría sido su vida si hubiera crecido con sus padres biológicos. Pero Palacios dice que, según su experiencia, la mayor parte de los adolescentes "se tranquilizan cuando se les asegura que se les va a ayudar y entonces la mayoría lo posponen".
"La segunda búsqueda es la externa, la decisión de intentar localizarlos y conocerlos. En países como Estados Unidos hay empresas que se dedican a estas búsquedas, muchas de las cuales se anuncian en Internet, pero en España no ha surgido este tipo de negocio porque el sistema de adopciones es público."
lunes, 10 de marzo de 2008
¿La Edad Perfecta?
Foto: "Ten el coraje para hablar y la sabiduría para escuchar."Creo que todos los padres adoptivos se preguntan alguna vez sobre "¿cuál es la edad perfecta para revelar ciertos datos o información a sus hijos?
A veces esa información es de lo más sencillo - por ejemplo que el niño fue adoptado - una información que debe de ser presente desde el primer día.
Pero otras veces es una información más o menos fuerte, por ejemplo:
-según la sociedad y el papeleo de la adopción el niño fue "abandonado" (aúnque lo más probable es que para los padres no había otra forma de entregarle a los servicios sociales).
-fue abandonado de verdad y en condiciones de grave riesgo.
-el niño fue concebido a través de una violación o el incesto.
-fue expuesto a drogas y/o alcohol durante el embarazo.
-llegó con signos de abusos físicos y/o sexuales.
-llegó con una falta extrema de cuidados básicos, muy desnutrido, por ejemplo.
-lo más probable es que los padres biológicos eligieron no criarle por razones de género (es mujer) o problemas físicas (que quizás se hayan solucionado).
Toda información de este tipo será difícil de asimilar y puede tener un afecto negativo sobre la identidad de nuestros hijos - esa identidad tan fundamental para todo lo demás en la vida - si no este tratado de forma adecuada.
¿Pero porqué decírselo? ¿Porque hacerle un daño no necesario? ¿Porque no dejarlo y vivir en paz y ya está?
Pues en primer lugar porque esa información les pertenece a ellos y no ha nosotros y en segundo, porque podemos estar seguros de que si algún día quieren conseguirlo, probablemente lo harán de una forma u otra.
Ya he leído suficientes consejos de expertos que nos adviertan de que tenemos que hablar de los temas difíciles con nuestros hijos y de que tenemos que compartir información - por muy difícil que pueda ser. Pero lo que más me ha impresionado son las "historias verdaderas" escritas por personas adoptadas que - al hacerse mayores - descubrieron la verdad de sus vida - a pesar de todos los intentos de sus padres para mantenerlo en secreto.
El grado de decepción que sufren es enorme - a veces devastadora. Los efectos sobre sus relaciones con sus familias pueden también ser negativas. Por supuesto hay excepciones - que me acuerdo un caso en que la mujer aceptó con bastante serenidad el hecho de que no se enteró de la verdad hasta ser adulta. Digo excepciones porque estos son los casos que nos llegan en libros y en Internet. Realmente no tenemos datos fiables aquí - sólo las palabras de los expertos que ven los efectos sobre sus pacientes (que sólo representan a las personas que han ido en busca de ayuda) - y luego lo que nos cuentan los que se atreven a poner su experiencia por escrito.
Noto que algunos de los que cuentan sus experiencias se repiten muchas veces frases que van algo así, "Siempre lo sabía" o "Siempre lo sospechaba" o "Sabía que me estaban escondiendo algo". Es otro argumento de los profesionales - que estas cosas no suelen estar tan bien escondidas como creemos.
Incluso si no hubiera nada escandaloso detrás de la adopción - es importante hablar de esas temas en algún momento porque a través del Internet, nuestros hijos pueden tropezar con todo tipo de información que les va a hacer cuestionar su propia historia. Así que cuanto más abiertos estemos en casa, cuanto más exploración hacemos juntos, mejor.
Pero - ¿Cuando es el mejor momento para empezar?
Ocho años.
Es el consejo de los autores de "Real Parents Real Children" - y coíncide con otras fuentes que he leído. Pero ¡ojo! Nadie está recomendano que una madre le explica sin más a una niña de ocho años que fue encontrada en circunstancias trágicas o que su pasado esconde algo realmente difícil de tragar. Si hay datos así de fuerte, hace falta encontrar a un profesional con experiencia que sabrá como comenzar a revelar los datos y como ayudar al niño a asimilar la información sin "PERSONALIZARLO". Eso parece la clave y parece que a veces puede hacer falta ayuda profesional, alguien con la experiencia y sabiduria para comprender el impacto que puede tener sobre el niño y así amortiguar los efectos (e incluso ayudarle a sacar lo bueno de la situación - que es una persona que ha triunfado desde el principio, por ejemplo, o que es la prueba de que algo maravilloso puede salir de circunstancias difíciles).
Según Holly Van Gulden - que es la autora experta de "Padres Verdaderos" (la otra es periodista), si consultes con un profesional y te aconseja no hablar de estos temas con su hijo - busca otra que no se preocupa con el "si o no" y sólo le importa el "¿como?".
¿Pero porque ocho años?
Ocho años parece pequeño todavía - y lo es. Van Gulden recomienda ocho años basado en el desarrollo de los niños. Hasta los seis años, sus procesos mentales son demasiado inmaduros. Todavía están en la fase de "pensamiento mágico". Pero sobre los seís años, entran en la fase de "pensamiento lógico" y empiezan a aprender a utilizar la razón. Con ocho, ya están en plena fase de desarrollar estas habilidades.
Según Van Gulden - con ocho años, un niño suele estar lo suficientemente maduro como para tratar un tema difícil (adaptado a su edad, por supuesto y con el apoyo suficiente, como antes hemos dicho) y todavía aceptará el apoyo de sus padres. Todavía se siente bastante seguro en el seno de su familia.
Esperar a la adolescencia para hablar puede ser problemático porque esa fase de su desarrollo tiene como tarea principal separarse de los padres para ser un individuo. Puede ser más difícil hablar con ellos. Puede ser más difícil para nuestros hijos aceptar nuestro apoyo emocional. Nos dice Van Gulden que es sencillamente más complicado y más arriesgado.
Durante la adolescencia nuestro hijo está explorando, experimentando con y construyendo su identidad - es decir, intentando saber quién es en los varios ámbitos de su vida: como mujer o hombre, como hijo/a, como estudiante o trabajador, como ciudadano, como persona de orígen asiático/gitano/africano/americano, como amante, etcétera, etcétera.
Todavía ocho años me parece muy pequeño y creo que tenemos que pensar esto mucho. Queremos tratar todo con naturalidad, pero hay algunas cosas que simplemente no me parecen muy naturales.
Soy de los que creen que el pasado de mi hija le pertenece y que elle merece toda la sinceridad y claridad posible acerca de ello. Pero también hay que respetar su desarrollo y su personalidad a la hora de revelar datos. Hay que observar como reacciona ante un trocito de información antes de ofrecer más.
Para los niños que no preguntan, Van Gulden recomienda una técnica sútil que consiste en hacer con toda naturalidad un comentario sencillo - sin esperar respuesta - que podría sugerir algún tema relacionado con el pasado, los orígenes o la familia biológica. Esto demuestra que estás abierto para hablar. Luego déjalo y lo más probable es que más adelante el niño hará alguna pregunta al respecto. Sin no, sigues dejando comentarios de vez en cuando hasta conseguir resultados...
Luego, Van Gulden nos advierte que una vez revelado algún dato difícil, lo más probable es que el niño sufrirá dolor - llorará - y puede que durante un tiempo tenemos la sensación de que nuestra relación con el niño ha sufrido un golpe. Sin embargo, la relación se recuperará y estaremos más unidos que antes. Es decir, es un proceso positivo - por eso lo recomiendan.
Parece que a lo largo, ser abiertos nos lleva a una complicidad muy especial. La sinceridad nos unirá.
martes, 4 de marzo de 2008
Alimentar la Identidad

Foto: CRECIMIENTO: "Sabemos lo que somos pero no sabemos lo que podemos ser." William Shakespeare
miércoles, 27 de febrero de 2008
¿Y Que piensan los niños?

(Foto)
domingo, 17 de febrero de 2008
Motivos para Adoptar
Desde redactar ¿Familia o ONG? me he puesto a pensar más sobre lo que nos motiva, como padres, a adoptar. Por supuesto ya tuve que examinar mis propias motivaciones hasta el infinito durante el proceso de adoptar, pero desde entonces a través de la lectura y los comentarios de los demás, me he dado cuenta de que no sólo hay muchos motivos sino que la sociedad es bastante creativa a la hora de imaginar nuestros supuestos motivos...
En el libro "Padres Verdaderos Hijos Verdaderos" los autores, Holly van Gulden y Lisa M. Bartels-Rabb dicen:
"A través de la procreación o la adopción, el deseo de criar hijos viene del mismo espectro de razones. En los dos casos pueden haber numerosas razones sanas o no que motivan a los adultos a ser padres. Los factores que llevan a uno a elegir la adopción en vez de la procreación, sin embargo, son únicos.
"Para muchos, la procreación no es una opción. Para adultos solteros, la adopción ofrece una forma viable de ser padre o madre sin tener que comprometer la ética sexual o los principios de uno mismo. Otras parejas e individuos quieren tener un hijo ya nacido que necesita familia en vez de dar vida a un niño que sería genéticamente "suyo"."
Todo esto es bastante obvio - con la excepción del último punto, referente a los padres que "quieren tener un hijo ya nacido y que necesita familia"... algunos podrían tacharlo de "adoptar por motivos solidarios" pero, como vamos a ver más adelante, hace falta más que el deseo de "compartir" o "ayudar" para que un motivo incluso levemente solidario sea problemático. Hace falta que los padres esperan algo del hijo - agradecimiento, por ejemplo (ver ¿Que lugar tiene el “Agradecimiento”?).
Mira esto - otra vez de "Padres Verdaderos"- ahora nos explican la diferencia entre motivos sanos que aseguran el amor entre padres e hijos, y los motivos no adecuados que indican que los padres no están preparados para amar a un hijo:
"¿Tu deseo para ser padre o madre viene de tu necesidad para formar una relación de amor con un hijo, para luego soltarle - dándole su libertad? ¿O viene de la necesidad de conseguir en la vida lo que no has podido (nunca fuiste el médico que quisiste ser)? Todos los padres tienen que soltar a sus hijos al final, y tener hijos sólo para vivir a través de ellos no es nunca sano.
"¿Tu deseo viene de la necesidad de re-crear a ti mismo? Todos tenemos esa necesidad. Incluso personas que deciden no ser padres tienen un deseo para dejar algo atrás, sea su arte, su literatura o su trabajo profesional. Pero todos los padres deben de entender que sus hijos serán siempre individuos únicos, diferentes a ellos de muchas maneras.
"Para los padres adoptivos estos asuntos pueden ser especialmente difíciles. Primero te tienes que enfrentar a la pérdida de los hijos biológicos que siempre querías tener, y luego, tienes que resolver esos temas antes incluso de tener un hijo. Pero si alguna de esas razones no adecuados sea tu motivio principal para adoptar, la adopción probablemente no es lo más adecuado para tí en este momento. Eso no quiere decir que nunca debes de adoptar. En el futuro, si puedes solucionar tus propias necesidades, resolviéndolos de otra manera, o si su importancia disminuye, entonces la adopción podría ser lo acertado. No existe tal cosa como "nunca" porque las personas pueden crecer - y lo hacen."
Me gustaría añadir que si al leer esto te has dado cuenta de que había algo de esos motivos no tan adecuados detrás de tu adopción - que ya está hecho, tampoco es para desesperarse. Hay muchísimos padres biológicos que se convierten en padres precisamente por esos motivos no adecuados - que son igual de peligrosos para sus familias como para las nuestras.
Parece que los problemas que crean esas posturas tan poco adecuadas se empieza a ver más que nada cuando los hijos llegan a la adolescencia - así que cuanto antes se resuelvan mejor.
Lo importante - como dicen van Gulden y Bartels-Rabb - es crecer, que seguimos creciendo como personas, como padres y nunca es tarde para eso.