domingo, 5 de octubre de 2008

Familiares y Amigos - ¡También Adoptan!

Foto: Decisiones - Las buenas decisiones vienen de la experiencia y la experiencia viene de las malas decisiones.

Cuando adoptamos a un hijo, se injerta en un nuevo árbol genealógico, completo con abuelos, tíos, primos - y ellos también adoptan a nuestro hijo. También formará parte de todo un grupo de amigos y conocidos nuestros...


¿Pero alguien ha tenido la experiencia de un familiar o amigo que se reaccionó de forma inesperada cuando le dijiste que ibas a adoptar a un hijo?


Hace tiempo, una persona se puso en contacto conmigo para contarme una situación difícil en la que algunos familiares parecían no saber aceptar a sus hijos adoptados. Me explicó que lo más duro era sentirse sólo ante la situación. No podría encontrar nada escrito sobre ello. ¿Era su familia la única que sufría este problema?

Mi respuesta fue que tampoco había visto mucho escrito sobre el tema - sólo breves referencias - pero que - sin exagerar - pienso que podría ser algo más común de lo que imaginamos.


Sé que es normal que algunas personas reaccionan con sorpresa o preocupación cuando revelamos nuestros planes para adoptar. En general lo achaco a que cada uno reacciona de forma distinta ante una novedad, y adoptar a un niño puede parecer algo novedoso para algunas personas. Lo más común, en mi propia experiencia, es que cada uno resuelve sus dudas a tiempo para dar un bienvenido muy cariñoso al nuevo miembro del grupo - sea el grupo de amigos o la familia o lo que sea. Y de allí, todo marcha sobre ruedas.


Sin embargo, estoy consciente de que algunas personas no logran comprender por completo el significado de la adopción de un hijo. Hace poco un adulto adoptado me comentó que sabía desde pequeño que su tío no le iba a incluir en la herencia porque no compartían la misma sangre. Siempre le ha dolido esta información - no tanto por la herencia sino por el mensaje que había recibido respecto a su pertenencia a la familia.


Como digo, no tengo estadísticas sobre la incidencia de este tipo de situación dolorosa. Pero pienso que es algo que hay que sacar a la luz del día - y ¿dónde mejor que el Internet?


Parece que la "no aceptación" de un hijo adoptado no suele ser algo abierto. En cambio, es algo muy sutil: falta de muestras de cariño, el no hacerle mucho caso, no interesarse mucho por él, hacer distinciones entre él y otros familiares...


La cuestión es ¿que hacer?


Recuerdo el comentario de una madre adoptiva en una revista de E.E.U.U. Dijo algo como "al adoptar aprendes quienes son tus amigos de verdad y quienes no." Me acuerdo que esa madre dio el consejo de estrechar las relaciones buenas, crear relaciones nuevas y dejar atrás a las personas que no comprendían la adopción de un hijo...


Interesante idea, pero no siempre práctica porque hay personas que no vamos a dejar atrás por nada del mundo. Sin embargo, una vez que seamos padres, lo más importante son los hijos. Así que pienso que en situaciones difíciles como la falta de aceptación o comprensión de un hijo por parte de una persona importante para nosotros, tenemos que hacer lo posible para dialogar sobre el problema.


Sin embargo, sospecho que las personas que no son capaces de aceptar a un hijo adoptado 100% en la familia son personas que faltan madurez y así puede ser muy difícil, si no imposible, dialogar con ellos. Entonces, mi opinión personal es que hay que pensar siempre en el bienestar del niño ante todo - sería la regla de oro. Y a la medida que el niño vaya creciendo, si es una persona que no se puede evitar (un abuelo, una tía, un primo que siempre está diciendo cosas no apropiadas) hay que equiparle para defenderse ante la actitud de esa persona. Y esto se hace "despersonalizando" el problema, ayudándole a ver que el problema lo tiene el otro y no él...


Bueno, como digo, no he tenido experiencia directa con este problema. Así que ofrezco mis consejos de madre que sí, ha experimentado un montón de situaciones interesantes y a veces difíciles con mis cuatro hijas...


Sería útil que cada persona con alguna experiencia en este tema o que ha oído algo que tiene que ver, lo contara aquí de forma totalmente anónimo. Sé que significaría mucho para alguna persona que esté experimentando algo parecido y que se sienta solo...

11 comentarios:

Bego dijo...

Hola,

Me llamo Begoña y estoy a la espera de asignación en Etiopía. Cuando les dije a mis padres que mi marido y yo íbamos a adoptar, se quedaron mudos. A las pocas semanas mi padre habló y nos dijo que nos iban a apoyar en todo. Pero cuando les dijimos que habíamos pensado en Etiopía como posible país, mi madre se enfadó muchísimo, dijo cosas terribles acerca de la adopción, la raza negra y demás. Lo pasé muy mal ese día y los siguientes, con un nudo en el estómago constante. Finalmente decidimos seguir adelante con nuestra opción de Etiopía porque nos lo pedía el cuerpo y el corazón. Escribí una muy larga carta a mis padres explicándoles lo que era para mí y para mi marido la adopción, por qué queríamos adoptar en Etiopía y nuestros sentimientos y emociones más profundos acerca de esta "idea loca" que según ella habíamos tenido.

En el momento no reaccionó mucho, aunque sí algo noté que empezó a cambiar en ella. Han pasado unos 15 meses y mi madre ha ido poco a poco asimilando la adopción y la negritud de nuestro futuro hijo. Son detalles sutiles que le voy notando, pero para mí significan mucho. No sé qué pasará cuando el peque llegue a nuestras vidas pero tengo confianza en que mi madre se derretirá con su nuevo nieto/a.

No me voy a rendir con este tema, haré todo lo que esté en mi mano para conseguir su aceptación, mediante el diálogo fundamentalmente. Espero conseguirlo. Ya os contaré...

Saludos

Bego

Brenda dijo...

Begoña,

Muchísimas gracias por contar tu historia. Los cambios que estás notando en tus padres parecen significar que vaís en dirección de un "final felíz".

Pienso que haces muy bien en mantenerte firme y seguir adelante. No sé que dirian algunos profesionales de la adopción porque me acuerdo como nos preguntaron una y otra vez por la conformidad de nuestras familias.

Comprendo la importancia de que nuestros hijos sean aceptados por nuestros familiares, pero al final de todo, convertirnos en padres es decisión nuestra.

Mucha suerte con todo Begoñia.

Un abrazo,

Brenda

Silvana y Carlos dijo...

Nosotros no hemos tenido reacciones adversas en la familia, ni en los amigos cercanos, quizás algún comentario racista hemos tenido de algún conocido o algunas derivaciones, como entender la adopción como un acto de caridad .
De todas maneras somos concientes que todo es parte de una misma historia.
Yo no me atrevería a decir que con una adopción conoce a sus verdaderos amigos, lo que si puedo asegurar que uno conoce los prejuicios de la gente. Que afloran inevitablemente , porque no pueden ser disimulados.
Los hijos como concepto tiene una base cultural que está ligada con lo biológico y estamos rompiendo ese preconcepto con una adopción.
Esto no puede ser simple.
En el caso en que una adopción va ligada con la infertilidad, el primer preconcepto es asumirla como un parche y esto se nota.
He tenido comentarios como " estoy segura de que después que adoptes vas a quedar embarazada" ... cosa que no está en mis planes , ni en mi mente , ni en mi corazón.
Qué hago con este comentario ? me pongo a explicarle un cúmulo de sentimientos? , descarto a esta persona por no haber entendido nada? tomo literalmente lo que me están diciendo? leo entre líneas todo lo que significa el comentario hacia el hijo que espero?
Demasiado desgaste para mi gusto.
Creo que uno no puede pretender que la gente cambie todas sus estructuras ante la decisión que tomamos, ante nuestra forma de ver la maternidad.
Uno solo puede exigir respeto.
Y como se exige el respeto en estos casos?
con actitudes.
No creo que uno pueda hablar con una persona con esquemas tan poco flexibles y conseguir un cambio.
Creo que uno transmite lo que siente.
Y si uno verdaderamente logra romper moldes interiores y culturales, entonces todo se reacomoda con el tiempo.
Quizás pienso así porque no he tenido que lidiar con malas experiencias de momento.
Veremos que haré o como manejaré el tema si eso pasa .
Brenda , como siempre , muy interesante tu planteo, da para hablar y pensar mucho.
besos

Brenda dijo...

Silvana,

Tu comentario da mucho para pensar también. Creo que has dado con la clave: exigir respeto. Y lo que es también muy importante - enseñar al niño como exigir el respeto que merece.

En muchos respectos esto es un tema que hemos tratado antes cuando hemos hablado de lo que hay que hacer ante un comentario no apropiado, en la calle, por ejemplo. Sin embargo, cuando estamos hablando de situaciones así dentro de la misma familia, creo que hay que tomar precauciones especiales. En mi opinión, un hijo nunca debe de quedarse sólo con un familiar que ha demostrado la actitud no adecuado.

Da igual que estamos hablando de una abuela y que sabemos que fisicamente el niño estará perfectamente. Su salud mental depende de sentirse seguro y querido por su familia y dejarle por ejemplo con una persona que sospechamos que no ha superado una actitud racista o discriminatoria por muy sútil que sea - es dejarle sólo ante la posibilidad de recibir comentarios dañinos sin saber reaccionar. Hasta que llegue a ser mayor - o la persona demuestre un mayor grado de madurez - hay que estar al lado del niño.

Bueno, es sólo mi opinión.

Brenda

Anónimo dijo...

Cuánta verdad! Adoptas tú y eso que llaman tu familia extensa y tu círculo de amigos también. Mi madre al principio se opuso porque ella misma ha vivido su maternidad con preocupación, como una carga extra de responsabilidad, ya que es protectora en exceso. Pero el día que traje a mi niño ella estaba allí y ha sido mi principal apoyo. Tambien me iba ayudar una hermana que en ese momento estaba entusiasmada. Me iba ayudar tanto que en seguida hizo migas con el peque, me riñó un día por obligar al niño a que permaneciera sentado en la mesa, le cogió y le dio de comer, me lo malcría, hacen planes en los que a menudo me olvidan... en fin, la familia, ya se sabe. El apego con mi hermana supongo que ha sido modélico, conmigo más complejo pero creo que más hondo. El niño sabe que su madre soy yo, pero yo, impenitente mujer independiente, ahora tengo que tener en cuenta no ya a un marido, o un ex, sino una hermana que a veces me parece una multitud, y otras simplemente una maleducada que se ha aposentado en mi vida y que encima se permite el lujo de criticarme.
La vida, qué lecciones te da... Quería ser madre y ahora ya no me falta de nada...

Brenda dijo...

¡Que gracioso! Se me había olvidado del otro extremo: los familiares que se meten por todos lados :)

¡Suerte!

Brenda

Anónimo dijo...

Hola! Soy adoptada y nunca he sido aceptada por la familia de mi padre adoptivo ni la de mi madre adoptiva. En mi familia adoptiva me la llevé bien con mi papá y mi abuela, pero mi tio paterno y la esposa me tratan con fastidio, que no disimulan. La familia de mi mamá no me la soporto, me cae mal y nunca les he dado afecto. Ellos me describen como una persona antipática y malaclase, y siempre hacen comentarios de mal gusto sobre mi. Tuve que aprender a tolerar una abuela materna que se burlaba y una madre adoptiva que me ofende con comentarios (diciendo que mi madre biológica es una mujer de vida alegre, una muerta de hambre, que soy una inútil y que no tengo inteligencia ni nada bueno por la madre que me tuvo). Considero mi adopción un fracaso, y pienso que mis padres adoptivos no estaban preparados para adoptarme y al igual que sus familias. Hace un año corté la relación definitiva con la familia de mi madre adoptiva, porque ahora que ella es mayor y está enferma, la están robando. Aproveché la situación para decirles todo lo mal que me caen, lo mucho que los detesto y lo avergonzada que me siento por se mi familia adoptiva, y también lo orgullosa que me siento de no llevar su sangre. A ellos pareció no importarles, me hicieron a un lado como un trasto viejo, no hubo interés en conversar. Mi madre adoptiva es muy ofensiva y no la soporto, me he alejado de ella. Mi padre adoptivo murió y me hace mucha falta, es lo único bueno que rescato de haber conocido a esa familia, y pensar en él me da fortaleza para seguir adelante y asimilar que mi destino era ser no querida por una madre ni tener un lugar en una familia de origen; afortunadamente me casé y con mi esposo que tiene una historia de vida similar a la mía, formamos nuestro hogar y no permitimos que nadie nos haga daño ni lo vuelva a intentar. Mutuamente nos damos mucho apoyo.

Brenda Padilla Ericksen dijo...

¡Cuanto lo siento!

Brenda

Anónimo dijo...

Bueno pues otra adoptada más para opinar! Siento lo que te pasó a ti en tu familia adoptiva, ten por seguro que eso no lo merecías. Desde luego este tema va con la idoneidad de las familias que adoptan. Los padres y no lo hago extenso al resto porque a fin de cuentas, son ellos los que tienen la capacidad de que ver que si una persona no recapacita y cambia su pensamiento en torno a su hijo o la adopción en sí, deben descartarlo de su vida por mucho que les duela. Ese niño es su responsabilidad, y su bienestar a todos los sentidos considero que debe ser su prioridad.

Yo no he tenido como hija la experiencia de rechazo por parte de mi familia, no al menos que yo lo haya notado o mis padres, no sé qué habrán comentado a nuestras espaldas pero en principio: Todo estupendo.

Sin embargo como madre que está a punto de adoptar, sí puedo decir que por parte de mi marido he notado cierto rechazo por parte de su madre. Personalmente opino que de no cambiar o notar cierta discriminación, romperé lazos con ella. Esto para el hijo (mi marido) es complicado de ver, lo puede ver pero siempre saca excusas porque lógicamente se trata de su madre. Por eso la primera señora que adoptará en Etiopía y ha puesto un comentario, me ha llamado la atención porque se mantiene positiva. A una determinada edad, no puedes cambiar los pensamientos de las personas. Ya son mayores y reeducarles no es viable. Es normal que al tratarse de tu familia, te gustaría que las cosas cambiaran pero hay que poner los pies en el suelo y ser realistas además de mirar por tu hijo el primero. Ya no sólo aparecen prejuicios con la adopción sino raciales. Y eso es muy grave.
Yo tengo muy claro que de continuar el problema cuando el niño esté con nosotros y sea de la familia, una persona "real", rompería relaciones o por lo menos procuraría no frecuentar las visitas a esas personas (si acaso son muy allegadas como puede ser una abuela, abuelo)
Un abrazo y sigue con el blog!

claudia dijo...

Brenda
tengo un hijo de 4 anos (adoptado) y voy por el segundo, y ahorita estoy en un dilema, no se como empezar a decirle a una sobrina de 9 anos que no espere a que me crezca la barriga como a las demas, ella sabe que tendre otro hijo y espera verme embarazada y ella es la que me hace preguntas ahorita, y me quedo congelada porque se que tengo que hablar de la verdad con ella, buscar el momento adecuado y explicarle, imaginate esto se me hace dificil, como sera el dia que tenga que hablar con mis propios hijos de esto! ups.

Isabel dijo...

Hola Claudia:
NO te veas en tal dilema y explica las cosas con naturalidad, pues los niñ@s son muy sinceros y las dudas que tengan te las irán planteando poco a poco.Yo estoy entrando en lista de adopción y toda mi familia lo sabe porque desde el principio lo he explicado.Queremos formar una familia pero no podemos por lo biológico así que vamos a buscar a un niño/a que por desgracia no ha podido crecer en una familia. Tengo 5 sobrinos y no hay ningún problema.Dos de ellos (10 y 8 años) son amiguitos de niños adoptados (uno es su mejor amigo)Me preguntan que cuándo llegará y están muy ilusionados pero impacientes. Mi sobrina de 9 años me hace dibujos en la que sale ella con a veces un bebé en brazos y otra una niña de su misma edad jugando con ella, y siempre muchos corazones...y siempre negr@ porque le hemos dicho que será de raza negra por sus orígenes. Al principio me decía por qué no de mi barriga, y yo le explicaba que algo no funcionaba en los titos, no lo encuentran..y queremos mucho una familia y sabemos que muchos niños necesitan una familia así nuestros caminos se cruzarán para que todos seamos felices a pesar de las circunstancias porque tenemos mucho amor.Está muy impaciente y siempre se queja de porqué no llega ya. De vez en cuando (muchas veces la verdad), por iniciativa propia, me hace preguntas sobre el color (al principio decía que negro no quería por "contaminación" de esta sociedad racista pero al profundizar sobre el motivo se quedaba sin argumentos y llegó a la conclusión "es verdad,da igual es una tontería el color", sobre el país....es muy lindo. El pequeño tiene 4 años y aún no le hemos dicho nada porque queda mucho tiempo, pero cuando quede menos se lo explicaremos. A los mayores sí porque cuando hablamos en familia del proceso lo oyen y tienen que entender de lo que hablamos para no hacerse líos. Sé que es duro para ellos pero bonito porque viven el proceso contigo y lo entienden a su manera pero empiezan a desearles y quererles desde la distancia y eso se nota y es precioso.No tengas miedo. Las cosas poco a poco y con naturalidad, y resolviendo las dudas que les vayan surgiendo sobre el camino. Si creas un clima de naturalidad y confianza te irán formulando ell@s las dudas que les vayan surgiendo con espontaneidad y sin miedo. Saludos y suerte,

Isabel