jueves, 5 de julio de 2007

Apego III – Desde "Le Quiero" hasta "Te Quiero"

Hoy empezamos con otra historia – que sale en el libro “El Apego en la Adopción”, por Deborah D. Gray.

Nos cuenta el caso de Mai Yin, una niña china que fue encontrado en el metro a los 3 meses de edad y que tuvo la buena fortuna de estar con una familia de acogida que la quería muchísimo. Gracias a una madre de acogida pendiente y cariñosa, llegó a desarrollar una relación de apego bueno y normal con ella.

Cuando la niña tenía 14 meses llegó el momento de su adopción y la familia de acogida tuvo que traerle al orfanato. Mientras dos oficiales supervisaron el intercambio, la familia de acogida entregaron a la niña a los trabajadores del centro y ellos le dieron a la madre adoptiva, Mary. La niña empezó a gritar y darle a Mary en la cara. Los llantos seguían el día siguiente. Cuando la niña no estaba protestando fue como un zombie. Esto le preocupó a Mary tanto como los llantos.

Parece que Mary ya tenía un buen conocimiento sobre el apego, y los métodos para transferir los lazos de una persona a otra de la mejor manera posible. En seguida hizo un plan. A través de los interpretes de su agencia, pidió cita con la familia de acogida explicando que tenía un regalo para ellos. De allí pudo explicar la necesidad urgente de conseguir la ayuda de la madre de acogida.

Cuando llego la madre de acogida la niña ya estaba hecho polvo y al principio se veía que estaba enfadada con ella, pero después de una horas se calmó. Durante los próximos dos día, la madre de acogida hizo visitas, trayendo objetos de la niña y enseñándole a Mary como le había cuidado.

De allí, Mary conseguió poco a poco, jugar con su hija. Pronto no protestaba a la hora de despedir a la madre de acogida. Para darle de comer, Mary utilizaba los mismos utensilios y ropas que le había dejado la madre de acogida. Se preocupó por cogerse en brazos a la niña de la misma forma en que lo habían hecho antes. La niña empezó a abrirse a Mary y cuando salieron de China una semana después, las dos ya iban en muy buen camino.

Ya sé lo que estáis pensando: “Esto no tiene nada que ver con nuestra experiencia, que no fue posible conocer a nadie que cuidadaba a nuestro/a hijo/a antes de conocernos y no hay forma de saber si llegó a formar una relación de apego...”

Lo que me gusta de la historia no es que representa la norma, sino que describe como debe ser la entrega de nuestros hijos. Pienso que es bueno hacer que esperamos más del sistema – que exigimos más, por lo mejor de nuestros hijos.

También habrán entre vosotros los que preguntaís ¿Y que pasa si en vez de familia de acogida nuestro hijo estuvo en un orfanato sin posibilidad de “apegarse” a nadie?

De esto hablaremos más adelante – en Apego IV.

Por el momento, vamos a ver una lista de comportamientos que demuestran que un niño ha formado una relación de apego (bueno o malo) antes de conocernos. Otra vez, viene del libro “El Apego en la Adopción”:

“Niños que han estado con un cuidador con quién tuvieron una relación de apego – incluso inseguro – demuestran las siguientes reacciones cuando les cambiamos de situación:

*Es posible que intentan darles a sus nuevos padres en la cara, hacen un arco con su cuerpo cuando les cogemos en brazos, o sólo nos miren en los ojos mientras gritan.

*Parecen estar buscando a alguién especial que han perdido.

*Es posible que regresan en su desarrollo, perdiendo lo que habían alcanzado en la última etapa. Posiblemente tienen una mirada desorientada o confusa – que parece que no tienen personalidad.

*Pueden dormir demasiado o demasiado poco.

*Pierden su capacidad de hacer previsiones sobre su ambiente, algo necesario para desarrollar pensamiento lógico y causa/efecto. En el nuevo ambiente, no saben como hacer que sus padres saben lo que necesitan.

*Muchos se ponen enfermos al hacer el cambio – algo que da a los nuevos padres una oportunidad para probar que le van a cuidar.

*Se deprimen, yendo de una actividad a otra con on comportamiento irritado.

*Comen demasiado o no quieren comer.

*Tienen una expresión desesperada. No se pueden calmar."
Realmente estos comportamientos son señales positivos porque ya sabemos que un niño que nos llega con una buena situación de apego habrá hecho un trabajo importante en su desarrollo y nuestro labor consiste en transferir ese apego desde su antigua cuidadora a nosotros.

Para hacer que este labor sea lo más rápido y eficaz posible, Deborah Gray nos da los siguientes consejos:

1. Si todavía utiliza biberón, mírale en los ojos mientras come.

2. Establecer un horario para que el niño sepa que es lo que va a pasar en cada momento.

3. Utiliza el contacto piel a piel.

4. Báñate con el niño (se puede llevar bañador).

5. Mécele.

6. Baila con él.

7. Cántale y háblale, dándole oportunidades para responder.

8. Limitar las salidas de casa durante un tiempo.

9. Dále de comer cada vez que tiene hambre - tiene que saber que vas a darle todo lo que necesita.

10. Si es pasivo y no responde, ház lo posible para que te preste atención. Dále mas tiempo de lo normal para mostrar algún tipo de respuesta.

11. Quédate con el niño cuando está llorando y gritando. No le dejes sólo mucho tiempo porque necesita un adulto para sentir que no está fuera de control ní solo.

12. Limitar tiempo con otros cuidadores. Si es absolutamente necesario, intenta conseguir que alguién te echa una mano en casa. Incluso las necesidades educativas no se deben considerar más importante que el labor de crear una relación de apego con el niño antes de cualquier otra actividad.

13. Acariciar las palmas de las manos y los suelos de los piés mientras le coges en brazos - es un gesto cariñoso muy eficaz para despertar el apego en los niños.

14. Ir insistiendo cada vez más en que te mire en los ojos, y aeguráte que en la mayoria de las veces después viene algo agradable como una sonrisa, un juego, un abrazo.

15. Haz fotos del niño con sus padres durante los buenos momentos. Haz un albúm. Ampliar algunas para poner en la pared.

16. Cuando está cerca de tí, acaricia las mejillas de vez en cuando. Es otro gesto cariñoso que ayuda a desarrollar el apego.

17. Coger este niño en brazos todo lo que puedes.

18. Recordarle una y otra vez que los padres siempre vuelven - es importante sobre todo para niños mayores que están en esta fase.

La transferencia del apego de un cuidador especial y querido a unos nuevos padres es algo que yo, como madre, he clasificado como un "problema leve" - que igual ni debo utilizar la palabra "problema". Mejor dicho es una "situación en la que podemos actuar de una forma especial para obtener buenos resultados más rápidos".

Es posible que muchos de vosotros ya han superado la tranferencia del apego sin problemas. Sin embargo en algunos casos es realmente traumático para unos padres que sólo quieren entablar buenas relaciones cuanto antes con su nuevos hijos, y no consiguen hacerlo durante un buen tiempo. Entenderlo y tener algunas pautas para seguir puede servir de gran ayuda en esos casos.

En el próximo artículo hablaremos de lo que pasa cuando un niño llego con problemas de apego de verdad - porque formo un apego no adecuado o porque realmente no tuvo la oportunidad para "apegarse" a nadie, en un orfanato, por ejemplo.

Pero cuando digo "problemas" no quiero dar una visión negativa de la situación. Lo que me gusta del libro de Deborah Gray es que nos enseña que formar apego en cualquier situación es un arte y que todos podemos aprenderlo - incluso en los casos más dificiles - si estamos dispuestos. Así que aunque los proximos tipos de casos que veremos van a requerir quizás más esfuerzo y paciencia por nuestra parte, habrán soluciones.
La Autora Deborah Gray es trabajadora social especializada en apego. Es altamente cualificado para trabajar con niños con riesgos de problemas de apego y tiene más de 10,000 horas de experiencia trabajando con familias hechas por adopción.

martes, 3 de julio de 2007

Apego II - Sanos por Dentro

Hay quien quiere que el gobierno nos ofrece un servicio o seguimiento post-adoptivo que, según Amparo Valcarce, Secretaria de Estado de Servicios Sociales debe prolongarse "como mínimo", durante los dos primeros años " después de adoptar. (Ver Más Prensa sobre Adopción)

Antes yo hubiera visto esto como una intrusión más en nuestra vida - ¡después de todo lo que habíamos pasado durante el proceso de adopción! Pero he cambiado de opinión.


Ahora entiendo que los dos primeros años no sólo son claves para la adaptación sino que es entonces cuando un especialista en desarrollo infantil podría detectar factores que fácilamente van desapercibidos y podrían afectar el proceso de desarrollo emocional de nuestros hijos - y como siempre "mas vale prevenir que curar".

Seguimiento post-adoptivo o no, viene bien a todos los padres (no sólo a nosotros) saber algo sobre desarrollo emocional. Así que quiero ofreceros una pequeña visita guiada con Deborah D. Gray. Es la autora de "
El Apego en la Adopción – Herramientas Prácticas para Padres de Hoy".

El objetivo es mirar este terreno desde el cielo para ver cómo funciona: la formación de los primeros vínculos (que es como un gancho que se crea durante los primeros seis meses de vida) la formación del apego (los lazos que colgamos del gancho y que unen padre e hijo) y todo el desarrollo que se construye sobre esta base.

Según Gray, si el niño ha faltado importantes objetivos durante su desarrollo - si no ha conseguido completar una etapa de su desarrollo emocional (por ejemplo que no creó vínculos, o nunca conseguió una relación de apego con nadie etc.) entonces esto puede afectar lo que viene después.

Así que lo que tenemos aquí es una esquema de lo que los investigadores han visto como desarrollo emocional normal duranto los primeros 19 años de vida. Luego en otro escrito, me gustaría compartir con vosotros las listas de objetivos para cada etapa para que podeís ir haciendo un idea de lo que tu hijo debe de estar alcanzando o debe de haber alcanzado.

Recuerdo que esta información viene del libro "
El Apego en la Adopción"

Fase I – 0 a 6 meses
¡Bienvenido, precioso! O ¡Aquí no hay sitio para mí!


El niño empieza a desarrollar respuestas a un mundo seguro o a un mundo hóstil.

Lo ideal es que el niño aprende que alguien responde a sus necesidades, que el mundo es un lugar seguro, que los padres ofrecen cariño, sonrisas y amor. Aquí es dónde construyen esos vínculos tan importantes (ver
Los Secretos del Éxito). Hay toda una serie de comportamientos que podemos mirar para saber si esto ha ocurrido en el caso de nuesto hijo. Los veremos más adelante en “Apego III”


Fase II – Desde entre 6 a 9 mesas hasta entre 16 a 20 meses
El Sol de mi Vida


Si no hay obstáculos durante la primera fase, el niño entra en la etapa de apego exclusivo – cuando la madre y/o el padre es el centro de su vida y no quiere a nadie más. Se siente seguro y cómodo con sus padres y depende de ellos para sentirse mejor cuando no se encuentra bien.

Dicen que este “apego”, ese lazo que construyen durante esta etapa, servirá de basa para futuras relaciones con los demás, y que el estilo de apego (seguro, inseguro etc.) que desarrolla aquí podria reproducirse incluso en las relaciones que forma como adulto.
Otra cosa que dice es que si el niño consigue "apegarse" a una persona durante esta etapa - es decir que llega a confiar en una persona de forma exclusiva - podrá trasladar el lazo a otra persona. Los problemas ocurren cuando no consiguen "apegarse" a nadie. Entonces los padres nuevos tendrán que estar especialmente pendientes de ciertas tareas para cultivar los lazos.

Fase III Desde 18 meses hasta 30 meses
¡...a mi manera!

Es la edad del “no” cuando el niño empieza a desarrollar su autonomía:

*Quieren conocer su identitad básica – nombre, edad, sexo...
*Necesitan normas y les gustan las actividades que se repitan una y otra vez.
*Empiezan a controlar su mundo a través del lenguaje.
*Les encanta recitar los nombres de toda la familia.
*Saben que algunas acciones siguen otras – por ejemplo cuando papá o mamá coge el maletín, se va a trabajar.

Fase IV – Desde los 2 ½ a 3 años hasta los 3 ½ y 4 años
Maestros del Universo

Ahora los amiguitos empiezan a ser importantes. El niño que tiene un desarrollo emocional normal cree que cuando la gente le conozca, le van a gustar. Es decir que en esta fase, si todo va bien, no hay complejos.

Fase V – Desde los 3 ½ años hasta los 6 o 7 años
El Niño Mágico, el Gran Idealista


Siguen explorando el mundo, desarrollando su género, identidad, curiosidad e imaginación. Tienen mucho interés en el otro género (igual las niñas querrán casarse con su padre y los niños con su madre) y, si los padres están solteros es posible que demuestran demasiado interés por ello.

Dicen que son dogmáticos y mandonas durante esta etapa. Quieren estar con amigos. Son imaginativos. Viven dentro de sus fantasías; quieren disfrazarse; es posible que insisten en que les llames por otro nombre. Les gusta hacer colecciones de cosas. Quieren aprender.

Fase VI - Desde 6 o 7 años hasta 11 o 12 años
Entrando en el grupo y encontrando mi sitio

Ahora quieren ser como su grupo de iguales. Quieren forma parte de grupos de amigos, de clubes, de su clase. Ahora empiezan a darse cuenta de factores sociales como estatus, privilegio, estigma, dolor, debilidad y exploitación. No sólo siguen formando su propia identidad sino que empiezan a estar conscientes de la identidad de los demás.

Se dan cuenta de muchas cosas ahora, pero todavía no se sienten capaces para hablar de estas cosas con sus amigos prefieren “procesar” información e ideas difíciles con la ayuda de un adulto de confianza.

Les es importante ser competente y poder hacer muchas cosas. Les interesa conocer datos interesantes.

Las niñas entran en una fase de intentar ser como otras chicas, imitarles, para poder formar parte de una pandialla.

Se dan cuenta de que los padres no son perfectos.

Fase VII – Desde los 12 o 13 años hasta los 19 años
Conocerme a mí misma, Compartirme con otros

Dice Gray, “Los adolescentes tienen la tarea de aprender quienes son. Esto incluye conocimientos sobre si son competentes o no, su sexualidad y el grado de aceptación que tienen de su grupo de iguales. La necesidad para ser incluido y la necesitdad de compartirse con otros en un grupo de iguales es una de las tareas más importantes de la adolescencia (Erikson, 1968). Los adolescentes necesitan un apoyo emocional tremendo para poder hacer esas tareas. A la misma vez, necesitan tiempo para estar con sus amigos. Siguen aprendiendo durante toda la adolescencia a compartir sus sentimientos de una forma cada vez más autentico y seguro.”

Pues ya está. Luego veremos más sobre los vínculos y el apego y como pueden afectar el desarrollo emocional global a largo plazo - por bien y por mal.






lunes, 2 de julio de 2007

Apego I - Lazos para Todos

























Son palabras que quizás ni conocimos antes de adoptar: apego, lazos o vínculos afectivos...


Refieren a nuestras relaciones con los demás - y no sólo tienen que ver con padres e hijos o con familias hechas por adopción. Los psicólogos llaman apego a la relación (el lazo) que une a cualquier persona con otra. Mucho de lo que está escrito sobre apego tiene que ver con niños, pero el otro día en la página http://www.authentichappiness.com/ ví un libro llamado "Estilos de Apego en Adultos".


Tenemos apego bueno, malo, sano, enfermo, fuerte, débil, seguro, inseguro... Veo que lo que interesa bastante a los investigadores son nuestros "estilos de apego", la forma en que, habitualmente, nos relacionamos con los demás.


Han visto que hay personas que habitualmente crean lazos sanos y seguros con otras personas, y desgraciadamente, hay personas que parecen ser incapaces de establecer y mantener relaciones fuertes, sólidas y satisfactorias. Entre los dos extremos hay de todo.


Pensamos un momento en la importancia que tiene la calidad de nuestras relaciones con los demás - la medida en que nuestra felicidad, seguridad, éxito etc. depende de nuestra capacidad de poder relacionarnos bien con nuestra familia, los amigos, los colegas en la oficina, los clientes... y empezamos a valorar la importancia de saber cuales son los factores que hacen que una person es más capaz que otra en el arte de relacionarse.


Como padres adoptivas nos interesa informarnos sobre el apego tanto si nuestros hijos están perfectamente bien, como si detectaramos algún problema en su forma de relacionarse con nosotros o con los demás.


Si nuestros hijos están bien, nuestros conocimientos sobre el apego nos ayudarán como a cualquier otro padre o madre - ayudándonos a mejorar la calidad de los lazos que nos unen con nuestros hijos. Esto hará, por ejemplo, esto les harán más capaces de crear lazos sanos y seguros con otras personas en el futuro.

Si tenemos la sensación de que podría haber algun problema leve, la información sobre el apego nos puede proporcionar técnicas para hacer pequeños arreglos en el lazo para luego ir forteleciéndolo. Trabajando así podemos evitar problemas más serios en el futuro a la vez que estamos ayudando a nuestros hijos a desarrollar un estilo de apego que necesitarán para ser felices.


Finalmente, estudiar el apego también es clave para saber si existe un problema más serio o complejo para poder consultar a un profesional cuanto antes. Por lo que he leído veo que arreglar problemas de apego en nuestros hijos se podría comparar al arreglo de malformaciones en los huesos - que se corrigen mejor y más facilemente durante el desarrollo del niño que una vez que esté todo formado.


El plan que tengo para este serie sobre el apego es el siguiente:


Apego II - Comenzaremos con lazos sanos, mirando como se construye lazos de calidad con cualquier hijo - adoptado o no. Veremos el especial interés que tenemos los padres adoptivos en este proyecto.


Apego III - Entraremos en los problemas relacionados con el apego viendo el libro "El Apego en la Adopción" por Deborah Gray. Aquí nuestro enfoque será más sobre problemas leves.


Apego IV - Veremos los problemas más serias, algunas razones por las que ocurren y lo que se puede hacer con la ayuda de un buen profesional especializado en apego.

Con esto sólo tocaremos el superficie - pero será un comienzo.

Para concluir esta primera parte, me gustaría citar a la autora de "El Apego en la Adopción, Deborah Grey, especialista con mucha experiencia trabajando con familias creadas y apliadas por adopción:


"La norma es que los niños, cuando llegan a su nueva casa, se relacionarán con sus nuevos padres de una manera muy parecido a como lo hacían con sus padres anteriores o con los trabajadores del orfanato. Los padres que están conscientes tanto de los desafíos que tienen ellos mismos como los de sus hijos para formar relaciones y regular sus emociones están en la mejor posición para desarrollar estratégias para fortalecer a sus familias y saltar obstáculos."






domingo, 1 de julio de 2007

Los Lazos más Importantes

Proximamente quiero compartir con vosotros algunas cosas que he estado leyendo sobre lo que los expertos llaman "Apego".

Acabo de leer un libro realmente estupendo que se llama "
El Apego en la Adopción". Sólo sale en inglés - pero en español hay un libre excelente que también lo explica muy bien. Se llama "Adopción Una Guía para Padres" por Carmen Rojas y otras. (ver Creando Lazos )

En realidad llevo muchos años leyendo sobre el apego - bajo otros nombres - pero es ahora después de adoptar y explorar libros sobre adopción - que estoy conseguiendo comprenderlo mejor que nunca.

Prepararos - que el apego, como "la identidad" es un tema fundamental (no sólo para nosotros sino para todo el mundo).

Más Prensa sobre Adopción

He decidido que por cada noticia dedicada a problemas relacionadas con la adopción, deberíamos (nosotras - las familias) conseguir que salgan dos o tres (o más) sobre temas positivos y/o constructivos - para dar una visión más equilibrada de nosotros a una sociedad que todavía está intentando encajar y comprender esta forma de hacer familia.


Hoy cuelgo otro artículo - otro que se trata del "lado oscuro" - el fracaso. Detecto varios elementos que han sido reciclados de otros artículos, pero la verdad es que el periodista Carlos Mínguez parece haber hecho sus deberes. Da un punto de vista bastante amplio y equilibrado, creo.

Lo que me gusta de este reportaje es que

*intervienen muchas personas de distintos ámbitos del mundo de la adopción

*reconoce que los casos de fracaso total (ruptura de la familia) son escasos

*hablan mucho de dar apoyo y seguimiento a las todas familias durante esos dos primeros años que he leído en otras fuentes de información son tan claves para el éxito del proyecto.

*mencionan el hecho de que el fracaso en las familias hechas por adopción es mucho menor que la tasa de fracaso en familias biológicas

*intenta explorar las causas del fracaso de una forma constructiva

Como siempre, podeís hacer clic sobre el títular para ver el reportaje original que ha salido hoy en el Diario de Sevilla.


¡Y ahora - tenemos que pensar en una forma de difundir más y más información sobre otros aspectos de la adopción!


El 1% de las adopciones resultan "fallidas" y tienden a aumentar



02:52 CARLOS MÍNGUEZ (EFE)


MADRID. Los casos son pocos -apenas el 1 por ciento del total- pero los niños y adolescentes que tienen la desgracia de vivir este drama suman un segundo abandono a la tragedia del primero. Son las adopciones fallidas, la historia de un fracaso y el resultado de una acumulación de riesgos.


En 2005 -no existen datos oficiales posteriores- se registraron en España unas 6.000 adopciones, de las cuales, según la Secretaría de Estado de Servicios Sociales, Familias y Discapacidad, el 90 por ciento fueron internacionales, desde países como China, Rusia, Colombia, Etiopía o Ucrania.


De ese total, organizaciones y estudiosos de la adopción coinciden en situar el porcentaje de fracasos en torno al 1 por ciento, pero no descartan que pueda ser mayor por los casos ocultos de niños y niñas rechazados por sus familias adoptivas y que son enviados a internados o instituciones similares.


Jesús Palacios, catedrático de Psicología Evolutiva en la Universidad de Sevilla y estudioso del problema, cree que, como ha ocurrido en otros países, el porcentaje aumentará en los próximos años. "Sería lo lógico", dice, porque se tiende a que haya más adopciones internacionales. Y sitúa el aumento entre el 3 y el 5 por ciento.


En los últimos años, destaca el catedrático, ha habido unas 30.000, lo que supone, tras aplicar ese 1 por ciento, unas trescientas fallidas. "Una cifra nada despreciable", apostilla. "Hemos llegado tarde y corriendo a la adopción internacional -añade Palacios-, convirtiéndonos en uno de los primeros países del mundo en número. Lo lógico es que aquí ocurra lo mismo que fuera, y que las fallidas aumenten".

Amparo Valcarce, secretaria de Estado de Servicios Sociales, no cree que sea así, "porque -dice- se están tomando medidas para atajarlo". "Estamos a tiempo de resolver y prevenir posibles problemas de futuro", agrega.

La impresión de Francisco J. Rua, coordinador general de CORA (Coordinadora de Asociaciones en Defensa de la Adopción y el Acogimiento), es que el índice "debería ir disminuyendo paulatinamente con el tiempo", ya que la formación e información a las familias se ha potenciado en las comunidades autónomas, competentes en materia de adopción. "En algunas ya existen sistemas de apoyo post-adoptivo, que suponemos se irán generalizando", insiste.

El Gobierno trabaja en un proyecto de ley para regular la adopción internacional que impulsará medidas preventivas para paliar el drama, además de apostar por una mejor coordinación entre las administraciones y por mecanismos de apoyo a las familias antes y después de que la adopción sea efectiva.

En lo que sí coinciden todos es en dejar bien claro que la adopción "funciona de manera satisfactoria" y con garantías, afirma Palacios, y que los casos fallidos "son muy pocos, pero siempre dolorosos", según Valcarce. "La frustración es doble para los adoptados. También para los adoptantes. Siempre es traumático", continúa la secretaria de Estado.

"Son muy, muy aislados, pero existen, y hay que hacerles frente", apostilla Miguel Góngora, presidente de Adecop, una de las federaciones de asociaciones de adopción internacional que hay en España.

En cualquier caso, los adoptados doblemente abandonados regresan a la tutela de las administraciones públicas, y pueden ser objeto de una nueva adopción. Nunca serán devueltos a sus países de origen, pues cuando vienen lo hacen ya con pasaporte español.

Independientemente del porcentaje, afirma el coordinador general de CORA, "cada caso es un drama familiar, sobre todo para el niño que ve que le abandonan de nuevo, después de venir desde cualquier confín del mundo".

Francisco J. Rua advierte que el porcentaje de abandonos "es muy inferior al que existe entre familias biológicas". Recientemente se ha sabido que en España existen 30.000 niños tutelados por las administraciones públicas.


Prevenir, actuar en la fase previa a que se haga efectiva una adopción - "buscar una familia para un niño que la necesita, y no al revés", aclara Palacios-, es clave para combatir el drama, según Valcarce. También lo es que los padres sepan que pueden recibir ayuda de especialistas cuando "los desajustes" aparecen, y no esperar a que el problema "esté enquistado".


La secretaria de Estado habla de la necesidad de que funcionen los mecanismos que determinan la idoneidad de unos padres para convertirse en adoptivos, y que los criterios de selección "se apliquen perfectamente" por unos profesionales bien formados.


El coordinador general de CORA apunta la falta de preparación, formación e información previa que las administraciones autonómicas ofrecen a las familias como causas de las adopciones fallidas, "aunque cada caso es diferente", reconoce.


"Las familias -dice Francisco J. Rua- vamos con un niño ideal en la cabeza, que es prácticamente imposible que se cumpla. En la fase previa las familias nos tenemos que preparar para asumir los factores especiales de nuestros hijos: edad, raza, sexo, origen e historia pasada". Después, los servicios post-adoptivos "deben ayudarnos a solventar cualquier tipo de conflicto, o dudas que nos puedan surgir en la convivencia y adaptación inicial", propone el coordinador de CORA.
Es fundamental, pues, y en esto también coinciden todas las fuentes consultadas, un apoyo multidisciplinar cuando el menor ya se encuentra en casa. Un apoyo o seguimiento post-adoptivo que para Amparo Valcarce debería prolongarse, "como mínimo", durante los dos primeros años.


La edad, tanto de los adoptados como de los adoptantes, puede ser un factor de riesgo. Antonio Llorente, presidente de Feecai (Federación Española de Entidades Colaboradoras de Adopción Internacional), lo tiene claro: "es determinante", como lo es también que los padres "no hayan interiorizado realmente lo que están haciendo". "Muchos -dice- no llegan a interiorizar la adopción, y luego echan la culpa al proceso. También hay que decir que se está animando en exceso" a la adopción internacional.

sábado, 30 de junio de 2007

Madres y Padres ¡Informaros!

¡Vaya que artículo ha salido hoy en el margin de esta página!

Como es mi costumbre, os lo reproduczo aquí vinculado al original (hacer clic sobre el título para visitarlo en el periódico Levante El Mercantil Valenciano).

Como siempre este tipo de prensa me produce varias reacciones a la vez. Por un lado pienso que esto es muy mala prensa para nosotros, porque agrupa a todos los niños adoptados en otros paises, les mete en una sola cesta, les señala como defectuosos y - en este caso - ¡un coste adicional para la sociedad! ¡Que horror!


Vamos a ver, quiero preguntar ¿Que pasaría si publicaron un artículo así sobre los niños superdotados - destacando el coste adicional que suponen para Hacienda? Os voy a decir una cosa - lo de ser superdotado puede parecer algo sumamente bueno, pero no siempre lo es. Puede suponer también problemas de adaptación, incluso dificultades psicológicos - y si empiezo a hablar del coste para el sistema educativa para aprovechar la alta inteligencia...


Pero por otro lado, me encuentro en el otro extremo. Leo un artículo así y pienso, es bueno que la sociedad empieza a darse cuenta de que esto - la adopción internacional o la adopción en general - no es exactamente lo mismo que crear una familia de la forma convencional. Es distinto. Pero allí es donde tenemos que trabajar para difundir el mensaje que distinto no quiere decir malo. Claro que nuestros hijos pueden tener alguna necesidad especial (igual que cualquier otro niño) pero esto no quiere decir que no lleven ventaja en muchas otras cosas y que no van a ser ciudadanos muy valiosos para esta sociedad.


Otra cosa positiva que se me ocurre al leer el artículo es que si reportajes así ayudan a que los padres adoptivos se informan sobre cosas que no nos explicaron durante el proceso de adopción, cosas que podrían afectar a sus hijos - esto es bueno. Sin embargo, me temo que este tipo de prensa pone algunos a la defensiva y hace que otros se deseperan. Creo que estas no son las respuestas adecuados.
En vez ponernos a la defensiva, tenemos que preparar nuestra ofensiva - armándonos de información y trabajando para informar a los demás, empezando con los que forman nuestro círculo más íntimo - la familia y los amigos - sacando estos temas para hablarlos. Creo que también tenemos que proporcionar a los medios de comunicación información más equilibrada y positiva. De esta forma trabajamos para cuidar la imagen que la sociedad tiene de nosotros y de nuestros hijos - que esto es muy importante.

El hecho de que nuestros hijos sean adoptados no será nunca un especie de "sentencia" sobre su futuro. Este es sólo un hecho mas en su vida. Con una buena información, nosotros podemos apoyar a nuestros hijos durante cada etapa de su niñez, la adolescencia e incluso cuando sean adultos - como cualquier padre o madre hace para sus hijos.


Cuando hablo de una buena información postadoptiva lo veo como cualquier otra información para padres. ¿Tu niño tiene riesgo para sufrir una anemia? El pediatra te informa sobre lo que tienes que hacer. ¿A la niña no le va muy bien en matemáticas? La profesora te da información e ideas para que le ayudes en casa. El simple hecho de que nos hace falta informarnos - no quiere decir que nuestros hijos tengan problemas, sólo que, como cualquier niño, serán únicos en algunos respectos. Su adopción forma parte de quienes son y les puede afectar.


Así que, ¡a la ofensiva! para informarnos y informar a los demás. Es sencillo. Y ahora, la fuente de estas reflexiones:



Programa de apoyo para niños especiales

El colegio Santa Teresa elabora un proyecto para que la conselleria atienda sus necesidades educativas con los escolares que proceden de la adopción internacional. El colegio Santa Teresa necesita apoyo humano y material.

Maite Ducajú, Valencia


La atención individualiza es necesaria para 45 alumnos de los 196 que tiene matriculados el colegio público Santa Teresa de Valencia, uno de los pocos centros que en la ciudad ofrecen la enseñanza de Primaria en línea en valenciano. Los recursos humanos se quedan insuficientes frente unas demandas peculiares motivadas por los niños con necesidades educativas especiales (25) y por el elevado número de alumnos de este centro que proceden de la adopción internacional (20 escolares). El equipo directivo y el profesorado del Santa Teresa ha resuelto afrontar con decisión la situación para mejorarla por lo que ha presentado a la Conselleria de Educación una amplia propuesta en su Programa Singular de Compensatoria para el curso próximo. Su preocupación es que esta necesidad sea atendida ante el elevado número de solicitudes de otros centros presentadas al departamento autonómico, comentó la jefa de estudios, Maria Isabel Tomàs. «Muchos de estos alumnos son de incorporación tardía por lo que arrastran un retraso escolar. Muestran unas carencias enormes que la escuela que no tenga recursos no pueden atender de ninguna forma. Los problemas más comunes son el déficit de atención y de concentración, psicológicos y afectivos, así como de conducta» explicó a Levante-EMV la jefa de estudios.


Tal como relata, «son personas que rompen con todos los vínculos y que vuelven a crear otros vínculos familiares aquí. Necesitan la seguridad de que no serán devueltos; están muy asustados. En algunos casos, además, desconocen la lengua y se tienen que acoplar a una institución que les suele causar un rechazo que llevan dentro. Todo esto genera estados de ansiedad y unas necesidades educativas que han aparecido ahora» .


El programa presentado a Educación, en su introducción, especifica que la mayoría de estos niños adoptados «no han estado escolarizados en sus países de origen, provienen de orfanatos y no saben lo que es tener un padre o una madre» .


Además, en la escuela, «aumenta su inquietud y les es más difícil la adaptación e integración de las normas o hábitos como podemos comprobar a diario en nuestro colegio. Lo cual repercute negativamente en la marcha de las clases y más, como es nuestro caso, cuando coinciden en el aula con tres o incluso cinco niños procedentes de la adopción internacional» . El proyecto, totalmente novedoso y que supone un «reto educativo» para el colegio, implica a las consellerias de Bienestar Social y de Educación, así como la de Hacienda ya que el coste económico para poder desarrollar el programa está calculado en 1.590 euros.


Los recursos que necesitan son tanto materiales como humanos, aunque ya cuentan con el apoyo del gabinete psicopedagógico de Educación y el asesoramiento técnico de Bienestar Social. Pero, específicamente, requieren para la atención más individualizada a estos alumnos o en grupos pequeños de materiales complementarios así como de talleres.


De los recursos humanos, junto a los 14 profesores en plantilla, les urge una maestra extraplantilla de compensatoria a tiempo completo y la ampliación horaria tanto de la educadora con la que ya cuenta el colegio como de la psicopedagoga.

viernes, 29 de junio de 2007

Historia de unos Padres Verdaderos

Igual me llamaréis cotilla.

Pero es que soy adicta a las historias de los demás. Me encantan las biografías; devoro los ensayos, artículos, documentales - cualquier cosa que me cuenta la vida de otra persona.


Pienso que sería cotilla si esto fue sólo para meterme en los asuntos de los demás - pero no es así. Es que exprimo tantas lecciones, reflexiones e ideas de cada historia. Creo que no hay mejor forma de aprender sobre la vida que ponerse un el lugar de otra persona para vivir un ratito en su mundo y ver por sus ojos.


Así que no paro de leer las historias de otras personas y esto incluye a las de los que que han participado en una adopción de alguna manera. Y estas historias suelen hablar de lo que llaman el "triángulo adoptivo" - que tiene a los biológicos en un punto, los adoptados en otro y los padres en otro. Muchas de las colecciones de historias giran alrededor de este concepto, intentando dar una buena representación de los tres puntos de vista.


Tengo una colección así que se llama "Lecturas sobre la Adopción - Madres Biológicas, Madres Adoptivas e Hijas Adoptadas Cuentan sus Historias" obra coordinada por Susan Wadia - Ells. Es emocionantes - vamos, que me han saltado las lágrimas durante más que una historia. Me ha gustado porque muestra a la vez lo bonito, lo difícil, lo triste y lo maravilloso que puede ser esta forma de hacer familia.


Me han impactado, sobre todo, algunos escritos que nos dejan ver el dilema de las madres biológicas desde varios puntos de vista. Quiero compartir aquí la historia de una madre que está luchando para que los adoptados tengan más información sobre sus "biológicos".


Lorraine Dusky fue una joven soltera que tuvo que dar a su hija en adopción en 1966. Dice que 15 años después "Fui una madre sin hijo. Fui una madre que buscó a su hija en la cara de los niños en las tiendas, el parque, cualquier sitio donde estaban niños de su edad. El mundo fue un escenario gigantesco en el que nuestros caminos podrian cruzar en cualquier momento... He hablado con bastantes mujeres como yo para saber que esto es lo que hacemos todas."


Lorraine se hizo directora de una revista y siguió las noticias sobre adopción. Leyó que para los adolescentes adoptados era más difícil establecer una identidad porque había tantas preguntas y no había una conexión con el pasado. Un día leyo en un informe de la Academia Americana de Pediatría que un individuo sano necesita saber no sólo quien es pero quienes fueron sus antepasados. Como ya había pensado en buscar a su hija algún día decidió que era importante hacerlo ya - aunque la niña sólo tendría 15 años (y se aconsejaban esperar a que estuviera mayor de edad).


Quizás era un disparate, pero recurrió a una red clandestina que ayuda a los biológicos y los adoptados a encontrarse a pesar de las leyes en los E.E.U.U. que mantienen muchos documentos en secreto. Encontró a la familia adoptiva y les llamó, preguntando por la madre. Las dos se pusieron a llorar.


Es un caso realmente interesante, porque parece que la niña ya había pedido ayuda a su madre para encontrar a sus padres biológicos y la madre se había comprometido a ayudarla todo lo que podía - así que era el momento ideal para llamar.


En esa primera llamada, Lorraine no sólo habló con la madre, sino que le pasó al padre quién, al asegurarse que no estaba loca ni que quería quitarles a la niña, le pasó con su hija - que no sabía que decir. En pocos días madre e hija se conocieron en un aeropuerto - bajo la supervisión del padre.


Desde allí se fueron forjando una relación, que según lo que he leído no es la norma, porque la niña empezó a pasar primero unos días con su madre biológica, luego un par de semanas, luego un verano y, cuando tuvo 21 años, fue a vivir un año con ella y su familia.


¿Por que transcurrió así?


Parece que tanto los padres adoptivos como la madre biológica tenían en común un único objetivo: lo mejor para su hija. Querían que fuera feliz, que tenía todas las piezas posibles de su propio puzzle. Se dieron cuenta de que cuanto más información tenía, mejor estaría. Así que parece que la dejaron marcar los pasos.


Esto no quiere decir que fuera fácil para todos los implicados. Pasaron por momentos dificiles, pero su mantuvieron unidos en su objetivo y al final parece que ha sido muy bueno para la niña.


Dice Lorraine, "Esta historia, entonces, tiene un final feliz, no sólo para mi pero también para mi hija... y sus padres adoptivos, su otra madre y su otro padre... No les llamo padres adoptivos, y ellos no me llaman madre biológica. Esos son los términos politicamente correctos entre padres adoptivos y trabajadores sociales, pero los rechazo, porque reducen a la mujer que ha tenido el niño a nada más que una máquina para producir bebés. Los dos términos - padres adoptivos y madre biológica - limitan demasiado lo que somos para (nuestra hija). Sé que algunos de vosotros dirían que ellos son sus padres verdaderos. Pero todos somos sus padres. Antes de que ellos podían ser sus padres, yo tuve que ser su madre. Y porque yo no pude hacer de madre, lo hicieron ellos."


He leído muchos comentarios así durante mis exploraciones de todas las facetas de la adopción.


Al final de la historia Lorraine nos cuenta una pequeña anécdota. Dice que una vez alguién le preguntó a su hija si habría estado feliz si su madre no le hubiera encontrado. La niña pensó un momento y dijo que "sí... pero no tan feliz."


Como digo, he leído muchisimas historias así - escritos por madres, por padres, por hijos - y parece que no es posible sobrevalorar la importancia que tiene nuestra actitud hacía la "búsqueda" de nuestros hijos - esa búsqueda de información que podría o no culminar en un encuentro con familiares biológicos. Incluso cuando no hay posibilidad de encontrar a personas, puede que nos necesiten para ayudarles a recoger información, para poder visitar su país natal etc.


Bueno, otra historia para pensar.