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jueves, 3 de noviembre de 2011

Guía para Prevenir la Discriminación

Imágen: Reunión de dos expertos en el Arte de "Celebrar Diferencias".

¿Por qué recibo tantos comentarios cada vez que escribo sobre el racismo y la discriminación?


Porque son temas que estamos viviendo - muchos de nosotros por primera vez - a raíz de haber adoptado a un hijo. Porque no es lo mismo saber lo que son en teoría que conocerlos en carne y hueso en forma de personas a nuestro alrededor que ni siquiera se dan cuenta muchas veces de lo que han dicho. Y nosotros nos quedamos allí con la boca abierta, no sabiendo qué hacer, como contestar y - sobre todo - como preparar a nuestros hijos para esto.


El Poder del Silencio


Hay una reacción muy común entre los padres y las madres que me gustaría comentar. Es simplemente no decir nada a los hijos. ¿Porqué? Por que existe el miedo de que si habláramos del racismo abiertamente con ellos entonces lo buscarían en cada comentario. No queremos crear un estado de hipersensibilidad. No queremos contaminarles.


Pero no funciona así. No hablar de lo que es, de lo que existe, no es la forma de aniquilarlo. Sigue existiendo. Y quizás se hace cada vez más fuerte por el simple hecho de ser un tema tabú.


El Poder de la Vacuna


Los expertos que han estudiado las estrategias de las familias minorías en EE.UU. adviertan de que comienzan con un especie de "programa de vacunación" contra el racismo y la discriminación desde que sus hijos sean muy pequeños. Son temas que se hablan y en términos concretos, sobre casos reales, con consejos e instrucciones sobre cómo actuar - todo incluido en el paquete.


El problema que tenemos los padres que pertenecemos al grupo mayoritario en nuestras sociedades es que no tenemos formación en esta materia. No sabemos ni como comenzar, ni qué decir, ni cómo, ni cuándo y - desgraciadamente - en muchos casos ni estamos convencidos del por qué...


Una Guía para Nosotros


En realidad, una vez que comenzamos a hablar, creo que encontraremos suficientes motivos para seguir haciendo - sobre todo si nos empeñamos en hablar con nuestros hijos en diferentes etapas de su vida. Porque en cada etapa van a vivir de forma distinta la experiencia de ser diferentes, diferentes por ser adoptados y diferentes quizás por pertenecer a otro grupo étnico.


Para ayudarnos a comenzar a hablar, tenemos ya la nueva guía de Adoptia:


Previniendo Actitudes de Discriminación hacia Niñas y Niños que han sido Adoptados


Lo bonito de esta guíaes que está hecho para compartir con nuestros hijos, para leer juntos y así COMENZAR. Puede que al leerlo juntos, comienzan a compartir experiencias propias - o puede que no. Puede que leerlo juntos simplemente sirve para enviar un mensaje de apertura para que sepan que nosotros estamos conscientes de estas cosas, que nos parecen importantes, que los tomamos en serio y que pueden contar con nosotros el día que detectan actitudes o comentarios no adecuados en su entorno.


Como comenté en otro escrito, hace un año decidí simplemente explicar a mis dos pequeñas el concepto de raza y que hay personas que piensan que una raza es mejor que otra - que en occidente, hay personas que piensan que la raza blanca es lo mejor y que en Asia hay personas que piensas que los asiáticos con los mejores. Luego podemos ir a África para encontrar a personas de raza negra que creen que es la suya que es la mejor de todas...


Se alucinaban. Fue una buena lección. Ahora creo que es el momento para dar otro paso más. Imprimiré la guía de Adoptia y luego os contaré... Espero que también me contéis.

sábado, 22 de octubre de 2011

Apuntes y Reflexiones sobre Racismo y Discriminación




Pregunta: ¿Cuál debe de ser nuestra prioridad número uno a la hora de proteger a nuestros hijos del racismo y la discriminación?


Respuesta: Hacer que se sienten comprendidos.


Este fue el mensaje central del taller de Alberto Rodriguez Gonzalez, psicologo de Adoptia (Grupo Aginztari) el 15 de octubre 2011 en Málaga.

Voy a cumplir con mi promesa y compartir algo de lo que he aprendido en el taller - ¡pero sin poder contar ni la mitad! ¿Por qué? Por que no se puede reproducir este taller en un simple escrito - porque es una experiencia. Alberto tiene una forma muy especial de crear para los padres una experiencia inolvidable que nos ayuda a interiorizar el verdadero significado del racismo y la discriminación para nuestros hijos y de allí formular nuestras propias respuestas en situaciones difíciles. Así que recomiendo a todas las asociaciones que hagan un gran esfuerzo para traer a este gran profesional a su provincia para que todos los padres pueden participar en la experiencia que es este taller.


¿Qué es lo que tenemos que comprender?

Entre otras muchas cosas - que siempre duele ser diferente (a menos que eres el único que ha ganado la lotería...). Por mucho que los padres queremos quitar importancia al hecho de que nuestros hijos sean diferentes, duele. Es una realidad con la que van a vivir siempre. Si son de otra raza, son diferentes por muchos motivos - motivos que debemos de reconocer con sinceridad en vez de negar, sofocar e intentar borrar... Porque es así que les hacemos sentir cada vez menos comprendidos.

Como madre he tenido que reconocer que para mí duele no poder solucionar un problema para mis hijas. Pero estoy aprendiendo que a veces lo único que tengo que hacer es reconocer el problema y apoyarles - no arreglarlo todo. El simple hecho de sentirse acompañado y comprendido puede ser la clave para el otro.


¿Qué tareas tenemos asignado los padres a la hora de proteger a nuestros hijos?


Ante todo, tenemos que conocer su realidad, desde su perspectiva y no desde la nuestra. Los estudios de Alberto y sus colegas de Adoptia han demostrado que los padres tenemos poca idea sobre lo que realmente están viviendo nuestros hijos. Es algo que también se ha comprobado una y otra vez en EE.UU. donde ahora también estamos comenzando a comprender que los hijos adoptivos no quieren contar a sus padres lo que están viviendo. No quieren hacernos daño. No saben qué hacer. Muchos sufren durante toda la etapa escolar sin el apoyo de sus padres.


¿Cómo podemos hablar con nuestros hijos de estos temas?


Sé que existe entre los padres el miedo de abrir una caja de pandora si hablamos de estos temas. Algunos de nosotros estamos preocupados por si entonces nuestros hijos se hagan hiper-sensibles y comienzan a ver racismo por todas partes. Es como si hablar del racismo pudiera crear racismo o hacer que buscaran situaciones racistas que de otro modo no ocurrirían...


Nada más lejos de la realidad. Entrevistas y encuestas con familias minoritarias en EE.UU. han mostrado que los padres comienzan a "vacunar" ha sus hijos desde muy pequeños. Les explican lo que es el racismo y les van equipando con respuestas efectivas - desde el no hacer caso hasta contestaciones que dejan a los demás sin palabras.


Por mi parte, hace unos meses decidí simplemente hablar con mis dos hijas más pequeñas sobre el hecho de que existe algo que se llama racismo, que hay personas en el mundo que piensan que por ser de otra raza tú eres peor y ellos son mejores - y que luego tratan mal a las personas que ven como diferentes... Las dos tenían muchas preguntas que intenté responder lo mejor posible. Lo dejamos allí, sin entrar en qué es lo que haríamos ante una situación racista. Fue un pequeño comienzo.



¿Qué hacemos ante una incidencia racista?


Alberto ha destacado la importancia de nuestras respuestas como madres y padres ante cualquier muestra de racismo. Quizás no haya una fórmula exacta de lo que tenemos que decir o hacer, pero hay que hacer algo. No podemos dejar a nuestros hijos desprotegidos ante comentarios y actuaciones inadecuados. Tenemos que dejar claro que no toleramos la intolerancia, que no aceptamos el mal trato, que no hay lugar para los estereotipos, las bromas racistas, los comentarios incomprensibles - y que da igual las intenciones. Por mucha ignorancia que haya detrás, tenemos que hacer algo. Nuestros hijos necesitan saber que nosotros estamos con ellos, que pueden contar con nosotros.


En mis lecturas de consejos desde EE.UU. muchas veces he leído que tenemos que enseñar a nuestros hijos a no hacer nada, a simplemente dar la espalda y alejarse de una situación inaceptable. Ahora veo que quizás ese consejo esté mejor adaptado a una sociedad como EE.UU. donde mucha gente de bien vive con el miedo (fundado o no - porque en realidad, una persona normal y corriente tiene poca posibilidad de enfrentarse con esto) de que alguien podría sacar una pistola o un rifle...


Tengo que confesar, que muchas veces no he dicho nada ante un comentario racista dicho por una persona que claramente no era violenta. Creo que me he escondida detrás de un consejo que no tiene mucha aplicación práctica en España (y quizás tampoco en la mayoría de las situaciones en EE.UU.). Los peores comentarios que yo he escuchado han venido de personas "normales" pero simplemente ignorantes sobre lo que significa pertenecer a otra raza, personas que se guian por sus estereotipos a la hora de relacionarse con personas de otros lugares...



No es fácil reaccionar ante un comentario o una broma racista inesperado. NO ES FÁCIL. Por eso, tenemos que formarnos, participar en talleres prácticos con el de Alberto Rodríguez, conseguir guías útiles hecho por expertos cómo él o Lila Parrondo que tienen muchísimo contacto con los niños y los jóvenes, que conocen bien lo que están pasando y que pueden compartir ideas con nosotros los padres.

Pronto tendremos la posibilidad de bajar de Internet una guía muy práctica sobre racismo que ha creado Adoptia. Está hecho en forma de comic (dibujos) para compartir con nuestros hijos, para leer con ellos y comentar situaciones, reacciones y sentimientos comunes que quizás no saldrán a la luz de otra forma. En cuanto esté disponible, colgaré un link aquí en el blog.


Por otro lado, la guía de Adoptantis Adoptar, Integrar y Educar dedica una sección a "Prevención de Situaciones de Maltrato, Discriminación y Racismo". Contiene información y consejos muy útiles para padres y profesores.


¿Qué es lo que estamos haciendo ahora mismo?


Por mi parte, estoy buscando más formación y estoy haciendo un esfuerzo para formar a mis hijas sobre lo que significa el racismo y cómo debemos de actuar ante un comentario racista. Lo hemos hablado. Lo seguiremos tratando de vez en cuando. Ahora estamos preparados para la fase de los Role Plays... Suelen ser muy interesante como la creatividad de los niños es infinita. Luego os contaré.

viernes, 14 de octubre de 2011

RACISMO Y DISCRIMINACIÓN - Cómo Proteger a Nuestr@s Hij@ Adoptad@s




Mañana viene a Málaga el psicólogo Alberto Rodríguez González de Adoptia en el País Vasco para explicar como proteger a nuestros hijos adoptados del racismo y la discriminación. Se puede encontrar todos los detalles en la página web de ADOPMA.




Hasta el momento, me he encontrado con que los padres y las madres no estamos de acuerdo sobre si nuestros hijos sufren discriminación y racismo...




Hace poco en una charla, escuché a un padre decir que "es que los niños no son racistas", que si dicen algo en el patio o el parque, no es porque son racistas ni que tienen intención de discriminar - es que están copiando lo que han visto en otra parte.


Me parece un argumento válido, pero creo que así comienza el racismo y la discriminación.




Cuando unos niños hicieron un comentario racista a mi hija, las intenciones no eran lo que le importaba, sino el daño que le hicieron. Cuando una persona me habló mal de los chinos cuando estuve en proceso de adopción, me quedé asombrada. Cuando la gente tiene la audacia de especular sobre si una niña china puede o no ser guapa cuando es mayor (que esto lo he experimentado 4 veces en estos 8/9 años) me alucino con el grado de etnocentrísmo que sufrimos los seres humanos. Cuando escucho "bromas" racistas me siento que la ignorancia es algo tan palpable que me quedo sin palabras.


El racismo y la discriminación sí existen.


Son invisibles para nosotros - que pertenecemos a la mayoría - hasta que lleguen nuestros hijos. Y entonces, si estamos dispuestos a abrirnos los ojos, podemos verlo por primera vez. Pero aún así, no lo vamos a vivir como nuestros hijos, que probablemente intentarán ocultar sus experiencias para no hacernos daño y para no tener que enfrentarse ellos mismos al significado de estas incidencias.




Me encantaría veros a todos en la conferencia de Málaga mañana. Pero si vives lejos, no te preocupes, compartiré mis apuntes aquí muy pronto.

sábado, 7 de mayo de 2011

Reflexiones sobre el Racismo





Tengo una copia del informe anual de SOS Racismo - sin abrir, prácticamente - desde hace años.



Tengo también un enorme documento sobre racismo que imprimí desde Internet hace mucho tiempo. No lo he leído.



¿Por qué?


He hecho trabajos sobre inmigración; he trabajado con inmigrantes y refugiados; he hablado con personas de raza negra en EE.UU. sobre sus experiencias con el racismo; he conocido el racismo en primera persona desde antes de adoptar a mi hija - de raza asiática - a través de comentarios sorprendentes de personas de confianza a mi alrededor.


A veces me encuentro con un tema así - que tiene tantísima relevancia para mi vida pero que no soy capaz de investigar. En cualquier momento me puedo convertir en una investigadora incansable, detective, espía, como el perro de un cazador. Sigo cada rastro, busco nuevas pistas, quiero saberlo todo.


Pero no es así con el racismo. No sé si es porque tengo miedo o porque siento tanto rechazo - o porque me temo que podría existir dentro de mí algún rastrillo de esta amenaza, esta odiosa característica del ser humano que tanto detesto - incluso una pizca de algo parecido a la sensacón de haber tenido suerte por haber nacido blanca...



En su libro "Más allá de las buenas intenciones - una madre reflexiona sobre la crianza de niños adoptados en el extranjero", Cheri Register dice que si no te veas capaz de casarte con una persona de la misma raza de tus hijos, no debes de adoptarles. Me parece un concepto interesante - el simple hecho de imaginarse casado con una persona de otra raza. ¿Choca? ¿Da igual? ¿Puedo imaginar mi vida casada con un hombre chino, nacido en china o en EE.UU. o en España? Es un ejercicio interesante. ¿Cómo me siento? ¿Por qué?



A veces hace falta un ejercicio así para descubrir facetas de nosotros mismos que no sabíamos que existían.



Hay que diferenciar entre racismo y xenofobia. "El racsimo es una ideología de superioridad mientras que el xenofobia es un sentimiento de rechazo." (Wikipedia) Es una distinción útil, porque se confunde tanto, tanto - en los medios de comunicación, en los foros, en las conversaciones cotidianas.





¿Me siento superior por ser de raza blanca?



¿Se siente mi amiga china superior por ser de raza asiática?



¿Se ve mejor nuestro amigo de la áfrica subsahariana mejor por pertenecer a la raza negra?



Creo que en el fondo de cada corazón, lo normal es sentir que uno ha tenido suerte por haber nacido en su piel. El conflicto ocurre cuando uno se encuentra en una minoría, como cuando un niño de raza minoritaria se cria dentro de una familia que pertenece a la mayoría, cuando uno percibe que no pertenece al grupo, que es diferente y que los demás le ven como menos afortunado por haber nacido en su piel.


Los hijos de razas minoritarias tienen muchas probabilidades de experimentar alguna vez la xenofobia y esto me preocupa. Pero casi me preocupa más el racismo, esa ideología de superioridad que sale de mil formas a diario, que deja claro - casi siempre sin querer, creo yo - que nuestros hijos no han tenido la suerte de haber nacido blancos. Gracias a ello, muchos no gustan lo que ven en el espejo: se sienten blancos por dentro y saben que lo que más vale aquí es ser blanco. El espejo les obliga a reconocer la verdad - que no lo son.



Tengo pendiente entrar más a fondo en el racismo.



Por el momento, mi gran objetivo es que mi hija valora su raza igual que la mía.



Lo más fácil es negar que la raza importa, cerrar los ojos y vivir como si todos fuéramos exactamente iguales. Sin embargo, sé que la sociedad no está de acuerdo - seguirá enviando mensajes tanto sutiles como directos sobre el significado de su raza y la superioridad de la raza blanca en Europa. Por eso tengo hacer lo difícil: tomarlo en serio, actuar, hablar, informarme a mí y a ella para que comprenda el verdadero significado de su piel, sus ojos, su nariz, su pelo... que no le hace superior a nadie, pero tampoco inferior y que es una suerte nacer como ha nacido, y de pertenecer a la raza a la que pertenece.