martes, 3 de julio de 2007

Apego II - Sanos por Dentro

Hay quien quiere que el gobierno nos ofrece un servicio o seguimiento post-adoptivo que, según Amparo Valcarce, Secretaria de Estado de Servicios Sociales debe prolongarse "como mínimo", durante los dos primeros años " después de adoptar. (Ver Más Prensa sobre Adopción)

Antes yo hubiera visto esto como una intrusión más en nuestra vida - ¡después de todo lo que habíamos pasado durante el proceso de adopción! Pero he cambiado de opinión.


Ahora entiendo que los dos primeros años no sólo son claves para la adaptación sino que es entonces cuando un especialista en desarrollo infantil podría detectar factores que fácilamente van desapercibidos y podrían afectar el proceso de desarrollo emocional de nuestros hijos - y como siempre "mas vale prevenir que curar".

Seguimiento post-adoptivo o no, viene bien a todos los padres (no sólo a nosotros) saber algo sobre desarrollo emocional. Así que quiero ofreceros una pequeña visita guiada con Deborah D. Gray. Es la autora de "
El Apego en la Adopción – Herramientas Prácticas para Padres de Hoy".

El objetivo es mirar este terreno desde el cielo para ver cómo funciona: la formación de los primeros vínculos (que es como un gancho que se crea durante los primeros seis meses de vida) la formación del apego (los lazos que colgamos del gancho y que unen padre e hijo) y todo el desarrollo que se construye sobre esta base.

Según Gray, si el niño ha faltado importantes objetivos durante su desarrollo - si no ha conseguido completar una etapa de su desarrollo emocional (por ejemplo que no creó vínculos, o nunca conseguió una relación de apego con nadie etc.) entonces esto puede afectar lo que viene después.

Así que lo que tenemos aquí es una esquema de lo que los investigadores han visto como desarrollo emocional normal duranto los primeros 19 años de vida. Luego en otro escrito, me gustaría compartir con vosotros las listas de objetivos para cada etapa para que podeís ir haciendo un idea de lo que tu hijo debe de estar alcanzando o debe de haber alcanzado.

Recuerdo que esta información viene del libro "
El Apego en la Adopción"

Fase I – 0 a 6 meses
¡Bienvenido, precioso! O ¡Aquí no hay sitio para mí!


El niño empieza a desarrollar respuestas a un mundo seguro o a un mundo hóstil.

Lo ideal es que el niño aprende que alguien responde a sus necesidades, que el mundo es un lugar seguro, que los padres ofrecen cariño, sonrisas y amor. Aquí es dónde construyen esos vínculos tan importantes (ver
Los Secretos del Éxito). Hay toda una serie de comportamientos que podemos mirar para saber si esto ha ocurrido en el caso de nuesto hijo. Los veremos más adelante en “Apego III”


Fase II – Desde entre 6 a 9 mesas hasta entre 16 a 20 meses
El Sol de mi Vida


Si no hay obstáculos durante la primera fase, el niño entra en la etapa de apego exclusivo – cuando la madre y/o el padre es el centro de su vida y no quiere a nadie más. Se siente seguro y cómodo con sus padres y depende de ellos para sentirse mejor cuando no se encuentra bien.

Dicen que este “apego”, ese lazo que construyen durante esta etapa, servirá de basa para futuras relaciones con los demás, y que el estilo de apego (seguro, inseguro etc.) que desarrolla aquí podria reproducirse incluso en las relaciones que forma como adulto.
Otra cosa que dice es que si el niño consigue "apegarse" a una persona durante esta etapa - es decir que llega a confiar en una persona de forma exclusiva - podrá trasladar el lazo a otra persona. Los problemas ocurren cuando no consiguen "apegarse" a nadie. Entonces los padres nuevos tendrán que estar especialmente pendientes de ciertas tareas para cultivar los lazos.

Fase III Desde 18 meses hasta 30 meses
¡...a mi manera!

Es la edad del “no” cuando el niño empieza a desarrollar su autonomía:

*Quieren conocer su identitad básica – nombre, edad, sexo...
*Necesitan normas y les gustan las actividades que se repitan una y otra vez.
*Empiezan a controlar su mundo a través del lenguaje.
*Les encanta recitar los nombres de toda la familia.
*Saben que algunas acciones siguen otras – por ejemplo cuando papá o mamá coge el maletín, se va a trabajar.

Fase IV – Desde los 2 ½ a 3 años hasta los 3 ½ y 4 años
Maestros del Universo

Ahora los amiguitos empiezan a ser importantes. El niño que tiene un desarrollo emocional normal cree que cuando la gente le conozca, le van a gustar. Es decir que en esta fase, si todo va bien, no hay complejos.

Fase V – Desde los 3 ½ años hasta los 6 o 7 años
El Niño Mágico, el Gran Idealista


Siguen explorando el mundo, desarrollando su género, identidad, curiosidad e imaginación. Tienen mucho interés en el otro género (igual las niñas querrán casarse con su padre y los niños con su madre) y, si los padres están solteros es posible que demuestran demasiado interés por ello.

Dicen que son dogmáticos y mandonas durante esta etapa. Quieren estar con amigos. Son imaginativos. Viven dentro de sus fantasías; quieren disfrazarse; es posible que insisten en que les llames por otro nombre. Les gusta hacer colecciones de cosas. Quieren aprender.

Fase VI - Desde 6 o 7 años hasta 11 o 12 años
Entrando en el grupo y encontrando mi sitio

Ahora quieren ser como su grupo de iguales. Quieren forma parte de grupos de amigos, de clubes, de su clase. Ahora empiezan a darse cuenta de factores sociales como estatus, privilegio, estigma, dolor, debilidad y exploitación. No sólo siguen formando su propia identidad sino que empiezan a estar conscientes de la identidad de los demás.

Se dan cuenta de muchas cosas ahora, pero todavía no se sienten capaces para hablar de estas cosas con sus amigos prefieren “procesar” información e ideas difíciles con la ayuda de un adulto de confianza.

Les es importante ser competente y poder hacer muchas cosas. Les interesa conocer datos interesantes.

Las niñas entran en una fase de intentar ser como otras chicas, imitarles, para poder formar parte de una pandialla.

Se dan cuenta de que los padres no son perfectos.

Fase VII – Desde los 12 o 13 años hasta los 19 años
Conocerme a mí misma, Compartirme con otros

Dice Gray, “Los adolescentes tienen la tarea de aprender quienes son. Esto incluye conocimientos sobre si son competentes o no, su sexualidad y el grado de aceptación que tienen de su grupo de iguales. La necesidad para ser incluido y la necesitdad de compartirse con otros en un grupo de iguales es una de las tareas más importantes de la adolescencia (Erikson, 1968). Los adolescentes necesitan un apoyo emocional tremendo para poder hacer esas tareas. A la misma vez, necesitan tiempo para estar con sus amigos. Siguen aprendiendo durante toda la adolescencia a compartir sus sentimientos de una forma cada vez más autentico y seguro.”

Pues ya está. Luego veremos más sobre los vínculos y el apego y como pueden afectar el desarrollo emocional global a largo plazo - por bien y por mal.






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