domingo, 14 de septiembre de 2008

¡Cuéntame! Libros sobre Adopción para Niños

Foto: Portada del libro "Somos Diferentes Somos lo Mismos"

Desde hace miles de años el cuento ha servido para transmitir información importante a través del entretenimiento. Y si crees que eres demasiado mayor para un buen cuentecito sólo tienes que ir al cine para ver que nunca nos cansamos de disfrutar del cuento.


Como madre he utilizado cuentos para enseñar información, transmitir valores y despertar la curiosidad desde el principio. Así que no me extraña que los profesionales de la adopción nos recomiendan cuentos para poder comunicar con nuestros hijos sobre sus orígenes y sobre los diversos temas de la adopción.


Libros sobre Adopción para Niños

Estoy a punto de pedir libros para niños en inglés sobre la adopción. Veo que hay varios en amazon.com por ejemplo en esta págaina. Pero en Español, todavía he encontrado pocos. Tenemos el série "Yo Nací En" - y tengo el de China. ¿Pero alguíen conoce más títulos que tratan temas generales de la adopción?


Libros sobre el País de Orígen

En esta categoría he equí he encontrado más títulos en Español para niños. Tengo una colección de cuentos Chinos y por supuesto "Ch de China". He visto "I de India" también, pero me interesa saber cual ha sido la experiencia de las demás familias a la hora de buscar libros para niños sobre los países de orígen.


Libros con Enfoque Multicultural

Los hijos de Ásia, África o América del Sur - entre otros sitios - necesitan ver sus caras reflejadas en sus cuentos. Siempre que sea posible es recomendable buscar libros que incorporan las diversas caras del mundo. Viene bien revisar los libros de texto del colegio para asegurar que incluyen niños procedentes de otros lugares. Mi experiencia con los textos de mis hijas ha sido muy positivo en este respecto, pero como hay tantos editoriales y no sé si hay una normativa que regula este aspecto de los libros, creo que conviene comprobarlo y - si ves que no hay diversidad - pónte en contacto con el editorial y coméntalo con el profesor. Vale la pena abogar por libros que representan a todos nuestros hijos porque es importante para ellos...


Libros Personalizados

En su libro "Padres Verdaderos Hijos Verdaderos" Holly van Gulden nos recomienda la fabricación de un libro que se llama "La Historia de Nuestra Familia". Dice que puede ser desde lo más sencillo hasta lo más sofisticado. Lo importante es que empieza con los padres - una página o sección para cada uno con fotos de cuando era joven y un texto que cuenta alguna historia divertida de su juventud. Luego hay fotos de cuando mamá y papá estaban saliendo juntos. Entonces la boda y luego el porqué querían tener una familia. Hay que hablar de sentimientos y de sueños. Luego hay una página para cada hijo con anécdotas divertidas e información sobre como llego a la familia.


El propósito de este libro es reforzar lazos afectivos y fortalecer la sensación de pertenencia a la familia. Sirve también para presentar información y datos importantes para cada niño.


Luego otro libro personalizado se encuentra en el "Lifebook" - un libro que hacemos los padres, quizás juntos con cada hijo - para contar la historia personal del niño, empezando con su gestación en la barriga de su madre biológicos (muy importante para asegurar que se ve llegando al mundo como cualquier otro niño y no saliendo directamente de un avión o un orfanato...). Un Lifebook cuenta lo que sabemos e incluye fotos, documentos, postales quizás o billetes de avión y también puede incluir las preguntas que tenemos y posibles respuestas "¿Porque no pudo Mei Lan quedarse en China con su madre biológico?" "No sabemos porque, pero quizás fue porque... ...Lo que sí sabemos es que los padres biológicos de Mei Lan se arriesgaron para dejarle en la puerta de la comisaría de policia. Allí sabían que estaría a salvo y que llegaría a un centro muy bueno donde le iban a cuidar muy bien. Tuvo que ser muy difícil y muy triste, pero lo hicieron muy bien..."


Incluso los acontecimientos más difíciles se puede abordar de una forma adecuada a la edad del niño y así ir introduciendo desde el principio información que le va a ser imprescindible para comprender su propia vida.


El Editorial en Casa

Aparte de los libros personalizados me parece interesante el idea de fabricar libros sobre todo tipo de temas que tienen que ver con nuestros hijos. Se puede utilizar un albúm para fotos - los que tienen páginas de plástico con bolsillos son prácticos porque se puede poner una imágen arriba y una hoja con el texto en el bolsillo de abajo. Utilizando fotos de revistas o de Internet se puede crear libros interesantes sobre el país de orígen, por ejemplo.


Tengo pensado hacer uno que se llama: "Una Familia - Tres Paises" que cuenta como cada persona en nuestra familia ha nacido en un lugar distinto y luego explorar un poco la cultura de cada país para ver como la vida es similar pero distinto en cada lugar. Como siempre, en este tipo de proyecto, intento no enfocarme en lo todo lo que no sé (por ejemplo me falta muchísima información sobre como es la vida diaria en China). Me pregunto "¿Que es lo que sí sé?" porque así no me quedo bloqueada. Además sé que durante el proceso de crear el libro iré encontrando más información...


Otro proyecto que se me ha ocurrido es seguir las noticias en Internet sobre el país de orígen para coleccionar fotos e historias sobre personas de este lugar (el idea se me ocurrió al ver como Jose Luís nos contaba historias de personas en China desde su blog http://www.pasionporchina.blogspot.com/ ). En un albúm se puede poner las fotos y contar las historias de una forma sencilla para niños. Es una forma de humanizar el país de orígen para el niño y hacer que parezca mucho más real...


Fabricar libros es un proyecto ideal para hacer con niños. Les encanta y se puede adaptar este proyecto para cualquier edad. Para los más pequeños se puede recortar de revistas como National Geographic fotos de caras del mundo entero para luego hacer un libro plastificado.


Tiene que haber miles de ideas más porque con un buen cuento, nunca se aburra.


jueves, 4 de septiembre de 2008

Deberes Culturales

Foto - más información

Ser familia cosmopolita me parece ideal (ver Identidad Étnica ) pero no me exime de la responsabilidad de darle a mi hija conocimientos sobre su cultura de orígen.


Me parece un deber y un privelegio - pero también una tarea abrumadora.


Mi hija nació en China. Quizás la tuya es de Rusia o Chile o Etiopía. ¿Qué sabemos de estos países? ¿Exactemente qué aspectos de sus culturas tendríamos que transmitir a nuestros hijos?


Hace poco encontré en Internet el trabajo de un estudiante de sociología que había hecho encuestas a varias familias de E.E.U.U. con hijos adoptados en China. Hablaron de su participación en los actos culturales de sus asociaciones de familias - y una y otra vez destacaron lo que vieron como la "falta de autenticidad" de sus actividades y esfuerzos para transmitir la cultura China. Tenía yo la sensación de que se sintieron un poco decepcionados consigo mismos, como si no estuvieran dando la talla para sus hijos...


Y allí tenemos quizás el mayor obstáculo para nosotros: la idea de que somos incapaces de transmitir esa cultura en todo su "autenticidad" o por lo menos de una forma "adecuada".


Me gustaría compartir mi propia experiencia y luego sugerir algunos objetivos claros que me parecen prácticos y (muy importante) alcanzables para nosotros.


Mi propia familia se considera bi-cultural porque mi padre vino de una familia Escandinava. Su padre dejó Noruega con 17 años para ir a EEUU. Allí conoció a mi abuela, de una familia recién inmigrada de Suecia, y así no logró volver a su querida Noruega...


En mi entorno, predominaba la influencia de Noruega e incluso mi madre - que no tenía ni una gota de sangre escandinava - se enamoró de la cultura y se abrió a cualquier influencia de ese país. Estaba desde pequeña rodeada por la típica pintura decorativa Noruega, comíamos como unos buenos Noruegos (patatas y carne todos los días), venían tios abuelos y primos de Noruega para llenar la casa con su lengua y me acuerdo bien de mis esfuerzos para comunicarme con ellos y aprender a escribir y leer también (no llegué muy lejos).


¿Fueron auténticas estas muestras de cultura? Hasta cierto punto sí - sobre todo en la casa de mis abuelos y la de mi tía (que se casó con un "auténtico" Noruego) - pero realmente eran una mezcla de lo Noruego y lo Americano. Escogimos sólo lo que nos convenía - ¡sobre todo los dulces! Era como Noruega en versión "aguada" y un poco estereotipificada, pero bonita.


Cuando tenía 24 años fuí a Noruega para hacer cursos de verano en la Universidad de Oslo. Fue una experiencia reveledora - llena de sorpresas y de confusiones. Por un lado sentí que todo era algo familiar, los colores, sabores, la sencillez de las casas, las caras de las personas. Pero por otro lado estuve totalmente perdida - sobre todo a la hora de comprender a los "auténticos" Noruegos que no tienen fama de "exteriorizar" sus emociones...


En mi experiencia, una niñez llena de exploraciones culturales - por muy básicas y superficiales que fueron me ha servido primero para cultivar el orgullo por mis raíces. Aquí en España, por ejemplo, siempre tendré "cara de extranjera", pero sé de donde viene esa cara, comprendo lo que significa y me gusta.


Lo gracioso es que después de una vida "empapada" en lo escandinavo, mi viaje a Noruega sólo sirvió para confirmar mi amor por España - para el asombro de algunos de mis parientes Noruegos...


Aprecio mi infancia escandinava-americana, pero la verdad es que me hubiera venido mejor unos cursos de Español desde pequeñita para que hoy en día no tuviera que luchar con el maldito acento americano que tengo :) ¿Pero cómo podrían mis padres haberlo sabido? El curso de mi vida ha sido tal que no podrían haberlo imaginado ni en sus sueños.


Hoy tengo mi propia familia multicultural. En mi opinión personal, he logrado integrar mis raices de EEUU con éxito. Pero ¿Es "auténtica" la cultura americana que transmito a mis hijas? Buena pregunta.


Aquí estoy, una auténtica norteamericana viviendo en España y he logrado que para vosotros "los españoles" mis hijas parezcan bastante americanas, mientras que para mis amigos y familiares en E.E.U.U. parecen bastante españolas. Es que son una mezcla total - como las mismas recetas tan típicas de Estados Unidos que hago aqui - SIEMPRE con un buen aceite de oliva (da igual que sea para freir las hamburguesas o para hacer mis famosas "brownies" de chocolate). No son totalmente ni de aquí ni de allí.


A ver, si yo, que soy nativa de esta cultura americana y que quiero transmitir a mi familia no soy capaz de hacerlo de una forma "pura" y "auténtica" mientras vivo aquí en España, entonces - ¿cómo podría yo, que no soy China - o tú que no eres de Etiopía - transmitir algo remotamente parecido a lo que realmente ocurre en esos países?


La verdad es que no podemos. Y tampoco lo vamos a conseguir a través de cursos, campamentos o festivales. Todo estará tocado por la cultura en la que vivimos.


Pero ¿Qué importancia tiene eso?


Pues, en mi opinión, no tiene mucha importancia. Porque la transmisión de cultura que queremos hacer nosotros no consiste en llegar a un especie de "auténtico 100%", una reproducción de lo que hace, come, se viste y piensa la "gente de allí".


Nuestro deber, como padres adoptivos, creo yo, es asegurar que nuestros hijos no sean unos "analfabetos" en cuanto a su cultura de origen. Que tengan conocimientos básicos - pero sobre todo agradables, interesantes, fascinantes, (¿qué os parece "sabrosos"?) y también reales que les permitan comunicar con algo de autoridad sobre su lugar de origen.


He leído los lamentos de adultos adoptados de Corea del Sur que han vuelto a su país sólo para sentirse como extranjeros. Comprendo que se sienten decepcionados. Pero sus historias no me inspiran un complejo de culpabilidad al reconocer que no estoy preparando a mi hija para un eventual "re-inserción" en su cultura de orígen. Me encantaría que pudiera volver a China algún día para estudiar o trabajar - si ella quisiera - y así explorar sus raices.


Pero la verdad (y no sé si esos adultos de Corea eran conscientes de ella) es que nuestros hijos están creciendo en otra sociedad y nosotros - los padres - tenemos que evaluar los pros y los contras de los sacrificios que suponen cualquier "Plan de Formación" para nuestros hijos. Y darles una formación cultural "auténtica" supondría grandes esfuerzos y sacrificios por su parte.


Sólo tengo que recordar el día que decidí que iba a comenzar un cursillo de Historia de los Estados Unidos" (impartido por la venerable Yo Misma :) para mis dos hijas mayores. ¡Por favor! Duró dos días. Y esto que fue bastante divertida. Pero es que tenemos una vida llena de compromisos y he decidido que nuestro contacto con nuestros raices tiene que ser más flexible y natural...


Volviendo a los objetivos y buscando unos que sean prácticos y alcanzables para todo el mundo - sobre todo cuando se trata de familiarizar a nuestros niños con una cultura que no conocemos muy bien, estos son algunos ideas mías:


*Centrarse en lo básico


No te pongas la barra tan alta que al final no hagas nada o el niño acabe quemado con los intentos de asimilar tanta información y conocer sus orígenes de una forma tan "auténtica". Es suficiente ir conociendo la cultura poquito a poco de una forma entretenido y agradable, adecuado a su edad. Lo que queremos, creo yo, es construir una base desde la cual el niño puede despegar un día y profundizar de la manera que cree conveniente.


*Explorar juntos


Cuando nos sentimos responsables para transmitir algo que no conocemos, acabamos paralizados. Mejor verlo como una aventura en la que todos participan en el proceso de buscar información y así aprender juntos. Por ejemplo, ir a una librería infantil o juvenil con el objetivo de buscar juntos libros sobre el país de orígen para luego leerlos juntos. También se puede bucear juntos en internet, buscando fotos y videos promocionales del país de orígen - esto da mucho que hablar. Y la comida siempre es una aventura. En algunas ciudades de España se puede encontrar supermercados Chinos, Indios y de otros países...


*Pasarlo bien


Si vemos el "deber" de explorar la cultura de orígen como una carga o una asignatura pendiente, al final no vamos a llegar a ninguna parte. Los niños detectan nuestros niveles de entusiasmo, por eso tenemos que buscar actividades agradables para todos (incluido nosotros los padres). Si no te interesa la historia, empieza con un festival. Luego verás como a todos os vaís a interesar el aspecto de la historia que tiene que ver con el festival. Si nos os parecen interesantes los libros de la librería, fabricar un libro propio o buscar una pelicula o un documental. Lo importante es que sea realmente interesante.


*Viajar para conocer más


Si no puede ser al país de orígen, averigua si hay alguna celebración internacional en tu capital de provincia. En grandes ciudades como Madrid y Barcelona hay multiples oportunidades para tener un contacto más directo de varias culturas de orígen - supermercados y otras tiendas Chinos, Indios, Latinoamericanos, Africanos... festivales, asociaciones, actividades culturales. Viajando incluso a otro punto de España para contactar con la cultura de orígen puede ser muy impactante para un niño. Demuestra un interés y una ilusión que le va a ilusionar y contagiar...


*Interesarse por personas del país de orígen


Somos adultos con vidas ya hechas. Lo que es más, hacernos padres hace que automáticamente ampliamos nuestro "red social" y puede que no cabe más amigos en la lista. Pero simplemente interesarnos por personas del país de orígen de nuestos hijos es un paso importante, creo yo. Que te vea iniciar una conversación agradable con la gerente del restaurante Indio, preguntar a la chica de Ukranía sobre la política de su país, saludar con una sonrisa al vendedor Africano en la playa y preguntarle de dónde viene. Creo que simplemente mostrarte abierto tiene un impacto positivo e importante. "Eh, ella es (o podría ser) de tu país (o del país donde tu naciste). Me gustaría saber que le parece la vida aquí en España. Tiene que ser muy diferente..."


*Decorar con objetos y arte de su país


Creo que es positivo estar rodeado por bellas muestras de tus raices.


*Buscar juguetes y juegos del país de orígen


Muñecas con los mismos rasgos de nuestros hijos son importantes, también se puede adquerir sencillos instrumentos musicales y replicar los juegos tradicionales a través de información que se encuentra en internet o libros (un buen libro de juegos puede incluir juegos tradicionales del mundo entero).


*Que suene la música


Es una forma fantástica de entrar en la cultura.


Seguro que hay muchísimas más formas de fomentar el amor de una segunda cultura dentro de nuestras familias. Creo que lo más importante es disfrutar del camino y no obsesionarnos con el distino final.


¡Bon Voyage!

miércoles, 27 de agosto de 2008

Reflexiones sobre la Identidad Étnica/Racial

Foto - más información

La redacción de Identidad Étnica aumentó mi curiosidad sobre este aspecto de nosotros mismos - y sobre todo nuestros hijos.


He estado investigando en internet y he descubierto una riqueza de información (aunque tenemos que reconocer que sabemos poco todavía sobre el desarrollo de esta faceta de la persona).

En primer lugar, hay que considerar el vínculo entre raza y étnia. Una persona blanca en Norte America o Europa no tiene que preocuparse tanto por su identidad étnica como una persona de color. Como sugiere Marianne Gullestad, una antropóloga noruega, el hecho de que la identidad de una persona de color está "bajo ataque" por la sociedad hace que para él o para ella su identidad étnica sea de suma importancia. (Ver su artículo)


Así que los que tenemos hijos de otra raza, debemos comprender que el simple hecho de que la sociedad asocia a nuestros hijos con una étnia y cuestiona su pertenencia a la sociedad puede despertar la necesidad - sobre todo durante la adolescencia - de saber "quienes son" en cuanto a su orígen étnica. Parece que los niños del Este de Europa adoptados en Noruego, por ejemplo, demuestran menos preocupación por su identidad étnica - lo cual me parece lógico. Casi pueden olvidar que vienen de otro país si quieren...


Gullestad cuenta la historia de Hannah, una mujer que fue adoptada de Etiopía por una familia noruega cuando fue una niña pequeña. Dice Hannah:


"Muchos creen que es suficiente estar integrada de forma lingüística y cultural en una sociedad para ser aceptado. Eso es falso. Durante 19 años de mi vida he sido tan noruego que me olvidé de los míos para satisfacer a los demás... Durante los otros nueve años he descubierto quien soy de verdad - una mujer Etiopíe-Noruega con el derecho de definirme a mi misma. Hannah "la negra" está muerta y enterrada para siempre. ¡Que alivio!"

También dice:


"Por fuera, fui una niña sana que no debía de haberse quejado por la buena forma en la que fue criada, por sus buenos amigos, el amor y el cuidado. Por dentro, construí muros de sensibilidad y malos sentimientos porque no sabía como iba a salir de ese círculo malvado. Cruzé la calle cuando ví a otras personas negras. Miré al suelo cuando me enfrenté con otras personas adoptadas. No me gustó la persona que fuí."


Luego, de mayor empezó a conocer gente como ella y abrirse a ellos. "Conocí a personas con orígenes similares a las mias y pude hablar de mis experiencias sin que me dijeron que era demasiado sensible."


Fue a Etiopía para volver a descubrir su país de orígen y lloró cuando entro en una iglesia y veía ángeles negros. "Lloré. Puede parecer una tontería, pero fue bueno ver que los ángeles eran negros."


Como explica Gullestad, la piel negra de Hannah le marcaba para la sociedad. La señala como diferente y como una persona con orígenes lejanas. Así que Hannah al final, necesitaba saber más sobre esa orígen lejana que le fue adscrita por los demás. Sobre todo le hacía falta una conexión con su cultura de orígen para poder dar un significado positivo al color de su piel.

¿Que tipo de lección podemos sacar de esta información?


Para decir la verdad, las palabras de Hannah me partieron el corazón. Sé que ninguno de nosotros queremos que nuestros hijos sufren así - que se sienten aislados, sólos, poco comprendidos, desconectados de una parte importante de si mismos. Es una receta segura para le infelicidad personal.


Pues, entra el artículo de la psicóloga Jeanne Lin: Ayudando a tu Hijo a Desarrollar una Identidad Racial/Etnica Positiva.


Lin explica que hay un modelo que los psicólogos han identificado de desarrollo de la identidad de una persona que pertenece de alguna forma a una minoría en la sociedad. Dice que la primera fase es conformidad con la cultura de la mayoría. Esto indicaría que sería normal que nuestros hijos pasaron por una fase de verse como españoles 100% - sin cuestionar su identidad étnica o racial. Durante esta fase, la persona puede incluso adoptar estereotípos negativos que la sociedad tiene hacía su propio grupo étnico/racial.


La segunda fase consiste en darse cuenta de que pertenecen a un sector minoritario de la sociedad que está oprimido por la mayoría. A la medida que se vayan identificando con esa minoría - muchas veces a raiz de experiencias con el racismo - pueden empezar a sentir rábia y resintimiento hacía la mayoría (incluso los padres).


Lo ideal seía que durante la tercera fase, empiezan a ganar perspectiva y ver las zonas gris de la vida para construir una visión más integrada del mundo.


Dice Lin:


"Mientras los niños vayan acercándose a la adolescencia, se hacen cada vez más conscientes de las consequencias de la raza. Por ejemplo, tendrán que determinar como van a experimentar el hecho de que en nuestra sociedad (en este caso el americano - pero créeme - esto es aplicable en Europa también) - se hacen distincciones importantes a base de la raza de una persona. Es decir - la raza sí importa. Y ¿Que van a hacer sabiendo que su raza/étnia es una que generará muchas presunciones negativas? ¿Como van a asimilar el hecho de que su padre no sólo no comparte su estatus racial, sino que pertenece a un grupo que - como grupo - oprime los miembros del grupo racial del niño? ¿O el hecho de que como miembros de ese grupo el padre tendrá privilegios que el niño no tendrá?


"Si es dolorosa leer esas preguntas, imagina como debe sentir ser un adolescente y tener que vivir con ellas. Rábia, envidia, soledad y confusión son todos normales y respuestas esperadas. De hecho, los sentimientos que este conocimiento provoca pueden ser tan incómodos que algunos individuos se defienden contra ellas negando que la raza importa. '¿Porque a la gente le importa tanto la raza. Las personas son personas y punto. ' 'La única raza a la que yo pertenezco es la raza humana.' Esta reacción puede ser tanto del padre como del niño.


"Cuando los adolescentes empiezan a comprender el impacto de las diferencias de raza, puede que tengan visiones muy rígidas de una raza contra otra; es decir, que ven a todos los blancos como racistas, o todos los miembros de su propio grupo étnico como de no fiar. Este reconocimiento de los aspectos negativos de las diferencias entre razas puede amenazar los vínculos familiares que la familia transracial ha trabajado tan duro para crear. Los padres y los niños pueden sentirse rechazados, confundidos y no comprendidos. En tal situación hace falta mucha confianza, paciencia y comunicación - y esto justo cuando parece que queda muy poco de cada una de estas cosas.


"Lo que los padres pueden hacer:


*Sí - Intenta hacer claro tu compromiso con tu hijo. Es difícil cuando hay rechazo, pero es crucial. Puede ser de ayuda recordar que tu hijo probablemente se siente tan confuso e inseguro como tú.


*Sí - Reconocer y aceptar el enfado que puede acompañar el dolor. Esto no quiere decir que toleras comportamientos no aceptables. Reconocer que tiene derecho a sentirse enfadado, darle la razón por sus motivos de estar enfadado y compartir su sufrimiento por las injusticias que ha detectado y experimentado ayudará mucho para que resuelve sus sentimientos y también para fortalecer los lazos entro vosotros.


*No - intentas negar o explicar o hacer excusas por lo que experimentan como racismo. 'Seguro que no era su intención.' 'No creo que te haría daño a propósito.' Estas respuestas pueden ser ciertas, pero no son lo que tu hijo necesita oír de tí. En vez de hacerle sentir mejor, respuestas como estas le asegurará que sería imposible para tí comprender su experiencia - o peor, que no le crees.


*No - cayes en la trampa de sentirte culpable por tu raza. Si tu hijo se siente dolido por un comentario o comportamiento racista, intenta ayudarle a distinguir entre lo que es un comportamiento humano y respetuoso y lo que es un comportamiento abusivo - en vez de utilizar un estereotipo o generalización racial para explicar lo ocurrido. Sobre todo cuando eres blanco y la persona que le hizo daño también lo es, será importante para tu hijo escucharte reconocer que algunas personas blancas de verdad abusan de su poder para hacer daño a otras personas.


*Sí - dar ejemplo de como reaccionar ante el racismo. Una amiga que adoptó un hijo de orígen índio (de E.E.U.U. y el cáribe) llevó su hija a ver Pocahontas. La niña se quejó de que refirieron a los indios como "salvajes" y susurró a su madre, "¿No es maleducado?" cada vez que hicieron referencia a los "salvajes". La madre se reía cuando me lo contó ('¡Por Diós - ní puede disfrutar de Pocahontas!') y confesó que no debió de haberse sorprendida por la reacción de su hija porque tanto ella como su marido 'siempre estuvamos haciendo comentarios así'.


"De hecho, a través de ese ejemplo, la madre estaba ayudando a su hija a "exteriorizar" comentarios racistas en vez de "interiorizarlos". Son ellos - los que utilizan palabras tan poco adecuados - quienes son los maleducados, no que la niña es un "salvaje". Esto es una habilidad crítica para un niño de color que le equipará para un río de mensajes negativos que probablmente van a encontrar durante su vida. Es através de la observación de estos ejemplos de enfado por parte de los padres que aprenderán a hacer lo mismo.


"Por supuesto no todo el mundo puede saber la formula perfecta para responder a cada comentario insensible en su momento. De hecho, una de mis respuestas más frecuentes a la falta de sensibilidad racial es de un shock incrédulo y un silencio total. Es después que pensamos en todo tipo de respuestas ingeniosas. Dáte permiso para no gestionar insultos raciales a la perfección - esto es "ser humano". No te sientes avergonzado. No eres tu ni tus hijos quienes tienen que sentir verguenza. Utiliza cualquier reacción que has tenido para "procesar" lo ocurrido con tus hijos. 'Vaya. ¿Puedes creer lo que dijo? Es que me quedé con la boca abierta; no sabía que decir.' Haz un juego de todo lo que te hubiera gustado decir. Compartiendo y procesando juntos estas experiencias es una forma importante de exteriorizar el racismo.


"No esperas que tengas todas las respuestas. Has pasado toda tu vida comprendiendo el mundo a través de tus ojos. Mientras compartes tu vida con tus hijos verás el mundo a través de sus ojos. No tengas miedo para hablar de tus preocupaciones y miedos y compartir vuestras experiencias con otras familias. Tienes una experiencia vital única y especial, pero no estás solo."


***


Bueno, personalmente me ha encantado este escrito de Jeanne Lin. Por su apellido y por algunas de esas últimas palabras sospecho que es una persona de orígenes asiáticas. Se nota que sabe de que habla.


Me gustaría cerrar con una vuelta al trabajo de la antropóloga noruega Gullestad, por que en su artículo hace una reflexión sobre los padres noruegos que durante la década de los 90 no sabían equipar a sus hijos para la vida real en una sociedad que no siempre aceptaría a sus hijos como noruegos.
Explica Gullestad que durante los '90 el Partido Progresista comenzó a fomentar una resistencia popular contra la inmigración. Los padres adoptivos se sintieron asustados y temieron que la clima anti-inmigración podría afectar a sus hijos y la reacción general fue negar que sus hijos tuvieron algo que ver con los grupos étnicos/raciales de los inmigrantes - sus hijos fueron noruegos 100%.
"De algún modo," escribe Gullestad, "los padres así reproducían estereotipos comunes sobre los 'inmigrantes' para salvar a sus propios hijos de los mismos estereotipos." Pero los padres estaban preocupados por lo que pasarían a sus hijos una vez que se fueron de casa (sé por otros escritos que algunos lo han pasado muy mal).
"No es de extrañar," continua Gullestad, "que muchas persons adoptadas han descubierto que eran demasiado protegidos durante su niñez y que enfrentarse con el racismo en la vida real ha sido un shock del que han necesitado mucho tiempo para recuperarse."
Cita a Cathrine Sandnes, una mujer que fue adoptada de Corea del Sur:
"Fuí una niña de los años 1970 - la década en la que fueramos todos iguales, sin importar nuestra apareciencias. Y por esto me dieron una respuesta clara cuando pregunté a mis padres y profesores porque la gente se quedaba mirándome, porque me señalaban con el dedo... me decían que era mi imaginación. Que por supuesto yo era exactamente como los demás niños y que no debía de darme importancia si esos niños dijeron algo distinto.
"Más tarde, sigo totalmente alucinada con esa ingenuidad del mundo adulto. La creyencia inocente de que si 'alguién dice que es blanca, es blanca'. A la misma vez me conmociona ese intento equivocado pero bien intencionado para fomentar el auto-estima."
¿Comentarios?




martes, 19 de agosto de 2008

Identidad Étnica

Foto de People Magazine

Hace poco estaba ojeando una entrevista con los "Brangelina" (Brad Pitt y Angelina Jolie) después del nacimiento de sus mellizos. ¿Sabíais que cada uno de sus hijos adoptados de otros países tiene un tutor personal de su país de orígen?


Impresionante. Tienen la suerte de poder costear un proyecto tan ideal.


Para la mayoría de nosotros, no es tan fácil. Ayudar a nuestros hijos nacidos en otras culturas a desarrollar lo que los expertos llaman la "identid étnica" de una forma que engloba su país y cultura de orígen requiere mucha reflexión, planificación, tiempo, energía, a veces dinero y a veces la necesidad de estirarnos bastante en cuanto a salir de nuestro círculo de siempre para conocer gente nueva.


¿Y para que sirve todo ese esfuerzo?


El antropólogo Noruego Anund Brottveit ha estudiado el desarrollo de la identidad étnica de Noruegos adoptados desde Corea del Sur y Colombia*. Les eligió por ser personas de color que destacan en ese país de rubios con ojos azules. Quiso saber como fue el desarrollo de la identidad étnica de estas personas en un entorno cultural y racial tan homógeneo como es Noruega (contrastando con países como E.E.U.U. o Cánada donde hay algunas regiones con tanta diversidad).

Pienso que sus conclusiones con útiles para nosotros aquí en España, porque por mucho que pueda parecer que esta sociedad está cambiando para ser más multicultural, todavía es un país bastante homogénea. Los hijos que adoptamos de China, Etiopía e India, por ejemplo, llaman la atención de todos.

Antes de exponer las conclusiones de Brottveit quiere recordar que nuestra identidad tiene muchísimas facetas (género, profesional, sexual...) y que nuestra meta en cada faceta de la identidad es conseguir madurar hasta el punto de sentirnos bien con ese aspecto de nosotros mismos. Esto es, sentirse bien como mujer o hombre, sentirse bien con su identidad profesional, con su orientación sexual etcétera. Para hacerlo, hay que integrar numerosos factores.

Las personas de piel blanca no suelen tener mucha problema con su identidad étnica en el occidente, pero las personas de color tienen que reconciliar su estatus de minoría - con todo lo que eso significa. Nuestros hijos de color pueden crecer en un entorno totalmente blanco, pero la sociedad les tachará automáticamente de minorías - personas que pertenecen a otros grupos o subculturas de la sociedad. Puede que no sea justo, pero es así.

Así que en muchos casos, nuestros hijos tendrán que buscar la manera de integrar en su identidad el hecho de que la sociedad les ve como personas que pertenecen a un grupo minoritario - y también que muchas veces los demás les verán a través de los mismos estereotipos que generan las personas de su país de orígen.
Bueno, entonces, como en todas las facetas de la identidad de un ser humano, una persona puede o no conseguir una identidad étnica madura, sana, equilibrada e integrada. En las palabras de Brottveit, la identidad étnica puede llegar a ser "seguro" o "inseguro". Como veremos, nuestra meta como padres será fomentar algún tipo de identidad étnica seguro en nuestros hijos.

Brottveit ha identificado tres identidades étnicas distintas - cada uno con su versión seguro (maduro/sano) e inseguro (inmaduro).

Identidad Uni-Étnica

Los que elegimos criar a nuestros hijos únicamente como españoles sin ningún contacto con su país o cultura de orígen, podríamos conseguir lo que Brottveit vió en su estudio noruego como una identidad uni-étnica - es decir, que se sienten únicamente españoles. Dentro de esta categoría, Brottveit descubrió que había personas adoptadas en Noruega que habían conseguido desarrollar una identidad uni-étnica madura - estaban muy satisfechos con esta forma de verse a si misma. Luego habían los que se veían únicamente como Noruegos, pero que eran inseguros, que se molestaban con los comentarios de los demás y cualquier forma de cuestionar su pertenencia al grupo.

Identidad Doble-Étnica

Según Brottveit, algunas personas adoptadas de otros países consiguen integrar aspectos de sus dos culturas de tal forma que se sienten muy satisfecho con quienes son. Luego otros giran hacía su país y cultura de orígen en busca de algo para agarrarse casi como una forma de rechazo hacía el país de su adopción. Esto sería una identidad doble-étnica insegura porque no se sienten realizados con su contactos culturales; es como si estuvieron intentando llenar algún vacío, como no hubieron encontrado su sitio en la vida y esperaron encontrarlo "allí" - donde sea.


Identidad Cosmopolitana


La personas que desarrollan esta identidad tienen una actitud relajada hacía lo que significa la étnicidad y la pertenencia cultural. Los que se encuentran seguros - o realizados - están abiertos a nuevas influencias y ven a la identidad personal como más importante que la identidad étnica. Los menos seguros acaban sientiéndose perdidos y sin raíces.


Mi opinión personal es que el carácter de nuestros hijos tendrá algo que ver con el tipo de identidad étnica que desarrollan. Pero creo que nuestra influencia es clave. Es obvio que una niña Coreana que fue adoptada por una familia de orígen escandinavo del estado de Minnesota (E.E.U.U.) - algo muy común - y quien no tuvo ningun contacto con su cultura de orígen tendría mucho más posibilidad de desarrollar una identitad uni-étnica (sintiéndose 100% americana en este caso) que los hijos de Brad Pitt y Angelina Jolie (que me imagino que sus hijos desarrollarán una identidad cosmopolitana).


¿Podemos simplemente elegir el tipo de identidad étnica que queremos fomentar?


Por supuesto que sí - pero ojo. No creo que cada una de las tres identidades étnicas mencionadas aquí tienen la misma posibilidad de llegar a ser "maduras" y conducir al niño hacía la plena felicidad.


Por lo que he leído, sospecho que hoy en día la identidad uni-étnica es arriesgada. Hay demasiado escrito sobre como se siente un niño que crece aislada de su cultura de orígen. No todos los niños reaccionan igual y es allí donde entra el carácter de cada uno, pero en general parece importante para el buen desarrollo de la identidad que el niño tenga acceso a todo lo que le pertenece, y sus orígenes forman una parte muy importante de su patrimonio personal. Si uno sabe que la sociedad le considera Chino, pero ni sabe lo que quiere decir "ser Chino" difícilmente puede comprenderse a si mismo. Es como falta piezas claves de su puzzle.


Claro que habrán los que incluso luchan contra los esfuerzos de sus padres adoptivos por inculcar su cultura o idioma (sobre todo durante la adolescencia cuando lo más importante es ser igual que los demás). Dirán que son españoles y punto. Pero incluso ellos pueden llegar a un momento de su vida en que todo cambia y se sienten la necesidad de desarrollar aún más su identidad étnica. Más vale darles toda la información, experiencia y contacto posible - sobre todo antes de llegar a la adolescencia. Lo más probable es que algún día nos lo agradecerán.


Sigo con mis propias opiniones y reflexiones. Pienso que hacer un esfuerzo por desarrollar una identidad doble-étnica es mejor que el uni-étnico, pero creo que hacer el salto a la cosmpolitana es la que da mayor seguridad al hijo.


Está claro que el país de orígen tendría un lugar muy especial y privelegiado en nuestros hogares y que nos enfocaríamos en la experiencia de su cultura. Sin embargo, los adoptados adultos han observado una y otra vez como ha sido imposible prepararles para lo que realmente significa ser coreano, por ejemplo. Vuelven a su país de orígen sólo para sentirse como extranjeros y extraños.


Así que pienso que bucear en la cultura de orígen del hijo es clave, pero también abrir las puertas al mundo entero para superar todas las barreras y ayudarles a ver que son (y somos todos) ciudadanos del mundo es lo más útil.
No todos podemos costear viajes por el mundo entero, pero hoy en día con Internet y con documentales fantásticas, podemos empezar a abrirles los ojos desde pequeños. Cada vez hay más libros (como los de Unicef, por ejemplo) que enseñan como viven niños y familias en todo el mundo. También es importante ver juntos las noticias - a la medida que van creciendo - para ayudarles a interpretar lo que ven de la forma más "cosmopolitana" posible.


Como veréis, a mi la identidad cosmopolitana me parece una buena apuesta. Creo que si se desarrolla de una manera sensata para que el hijo se siente sus raices con firmeza a la vez que explora el mundo y desarrolla una actitud de las más abiertas, tiene más posibilidades de madurar en este aspecto. No tengo los recursos de los Brangelina para viajar constantemente por el mundo con una tropa de tutores personales a mi mando, pero creo que hay muchas formas de conseguir la misma meta.
¡Hay que ser creativos!


*Anund Brottveit, "'I didn't want to look different' - Identity Development, External Categorisation, and Ethnic Identity of Adoptees from Columbia and Korea", Oslo: Diaconia College Center, 1999
La información que tengo sobre el estudio viene de un ensayo publicado en "Los de Fuera por Dentro - escritos sobre la adopción transracial" sobre una conferencia que Anund Brottveit dió en Dinamarca para el Club de Coreanos en Abril 2003.

jueves, 7 de agosto de 2008

Nada de "Pobrecit@"

Justo antes de ir a China para recoger a nuestra hija, tuvimos una reunión en la agencia de adopciones (el ECAI) junto con varias familias más. Con toda la emoción de ese día, no me acuerdo todo lo que nos dijeron, pero se me quedé grabado un consejo:

Sentir lástima para los hijos que íbamos a recoger desde un orfanato no era una respuesta adecuada. "Nada de pobrecita," nos dijeron, explicando que si así pensamos no les hacemos ningun favor. Que nuestras hijas iban a necesitar la misma disciplina que los demás niños, es decir, los mismos límites, consequencias, firmeza, constancia, amor - etcétera.

Estoy totalmente de acuerdo. Sin embargo, la cuestión de disciplina me ha sido difícil desde el primer día - hace ya 13 años - con todas mis hijas. No me importa confesarlo porque sé que es un verdadero desafío para muchos (si no todos).
Con los años, he aprendido que los únicos "pobrecitos" son los hijos que faltan disciplina - y sus padres, que quizás merecen incluso más lástima.

Así que estoy encantada de recomendar un libro que me ha ayudado bastante. Se llama "Disciplina Positiva". Es por la psicóloga (y madre de 6 hijos) Jane Nelsen. Está traducido al español y lo veo en librerías aquí en España. Es tremendemente práctico.

Hace varios años, cuando mi hija mayor estaba en segundo de primaria tuvo una profesora que estaba a punto de jubilarse - una de esas que viene de la vieja escuela. Confieso que el primer día del colegio, tanto mi marido como yo salimos del colegio asustados. Es que nuestra hija "tenía mucho carácter" y vaya que seño, parecía una sargenta.

Pues esa sargenta resultó ser el milagro que yo estaba esperando. Nunca olvidaré de las reuniones que tuve con ella. No le importaba dedicarme una hora entera para explicar como ser una madre constante, firme - cariñosa sí - pero sin vacilar. En su clase no había problemas - por supuesto. Todo marchaba sobre ruedas. Pero le había costado, me decía, así que ella sabía muy bien lo que cada niña estaba haciendo en casa. Era sabia. Y sabía lo que teníamos que hacer.

Lo más sorprendente de todo era que mi hija la adoraba. Era estricta - tan estricta que a mí me hizo temblar - pero muy cariñosa.

Tomé sus consejos muy a pecho. Pero era tan difícil ponerlos en práctica. Entonces descubrí el libro de Jane Nelsen. Disciplina Positiva me dió las herramientas que necesitaba para enseñar a mis hijas - todas - a ser responsables.

En caso de nuestros hijos adoptados, tenemos que estar conscientes de la "capa extra" - los temas, asuntos y comportamientos que son o podrían estar relacionados con la adopción. Así que recomiendo también estar bien informados sobre el "apego", por ejemplo. Pero en general, pienso que la Disciplina Positiva de Jane Nelsen vendrá bien a todos porque es simplemente una forma de utilizar consequencias naturales o lógicas para dejar que nuestros hijos sean responsables desde muy pequeños (los 2 años). Todo está basado en una combinación de firmeza y cariño.
"Padres Consequentes Hijos Felices" es un libro editado aquí en España que no he podido leer en su totalidad, pero que me parece muy parecido y muy bueno.

Otro libro que conviene leer es "Socorro Tengo un Hijo Adolescente" por Robert Bayard y Jean Bayard - y recomiendo leerlo mucho antes de que los hijos sean adolescentes porque el libro es un remedio para los padres que han sido demasiado permisivos y están sufriendo las consecuencias. Mejor prevenir. Encontré el libro por casualidad en nuestra biblioteca municipal y me motivó a estar incluso más comprometida con la tarea de fomentar la responsabilidad.
¿Como saber si necesitas un poco de ayuda en este campo?
Si tus niños te agotan, si no disfrutas de ellos, si siempre estás deseando un respiro, se es estresante salir a la calle con ellos o quedar con alguién (vamos, alguién que entiende de niños), si tienes que estar siempre encima para que coman, hagan los deberes, ordenan su cuarto, duermen etcétera, no dudes en buscarte uno de estos libros.
Y para los que hemos adoptado, es importante recordar que algunos factores relacionados con la adopción de nuestros hijos - su pasado, el darse cuenta de lo que ha perdido, problemas de racismo etcétera - pueden requerir atención especial pero esto nunca debe de ser una excusa para ser demasiado permisivos, para permitir comportamientos no adecuados, que nos hablen mal o nos hacen la vida imposible a toda la familia. El cariño junto con la firmeza también es necesario durante esos momentos difíciles.

******


He encontrado un artículo sobre la Disciplina Positiva de Jane Nelsen en internet. Lo cuelgo aquí:


GUÍAS PARA LA DISCIPLINA POSITIVA

Del libro Disciplina Positiva por Jane Nelsen
Publicado por Ballantine, New York, NY: 1996
Disponible a través de Libros, Cintas y Videos Empowering People (1-800-456-7770)

1.) Los niños de mala conducta son “niños desanimados” que tienen ideas erróneas de cómo lograr su meta principal de pertenecer. Estas ideas los guían al mal comportamiento. No podemos ser eficaces a menos que enfrentemos las creencias erróneas en vez de solamente el mal comportamiento.

2.) Use la animación para ayudar a los niños a sentir “que pertenecen” de tal manera que la motivación del mal comportamiento se elimine. Celebre cada paso en dirección a un mejoramiento de la situación en vez de enfocarse en los errores.

3.) Una muy buena forma de ayudar a que los niños se sientan animados es “pasar con ellos un tiempo especial.” Muchos maestros han notado un cambio dramático en un “niño problema” después de pasar cinco minutos simplemente charlando de lo que le gusta hacer al niño para entretenerse.

4.) Cuando acueste a los niños, pídales que compartan con usted el momento “más triste” y el momento “más feliz” del día. Después usted comparta con ellos. Se sorprenderá de lo que aprende.

5.) Tenga reuniones familiares o en la sala de clase para resolver los problemas con cooperación y respeto mutuo. Ésta es la clave para crear un ambiente de amor y respeto mientras ayuda a los niños a desarrollar la auto-disciplina, la responsabilidad, la cooperación y la capacidad de resolver problemas.

6.) Dé a los niños trabajos de importancia. Por conveniencia, muchos padres y maestros hacen cosas que los niños podrían hacer por sí mismos o ayudándose mutuamente. Los niños sienten que pertenecen cuando ellos saben que pueden aportar una contribución verdadera.

7.) Decidan juntos qué trabajos se necesitan hacer. Escríbalos y póngalos en una caja y deje que cada niño saque unos pocos cada semana; de esa forma nadie hace los mismos trabajos todo el tiempo. Los maestros pueden invitar a los niños a que les ayuden a establecer las reglas de la clase y hacer una lista en un cuadro titulado, “Nosotros decidimos:”. Los niños se sienten capaces, motivados y entusiasmados cuando se los incluye en las decisiones.

8.) Tome el tiempo para entrenar. Asegúrese que los niños comprenden lo que significa para usted “limpiar la cocina.” Para ellos puede que signifique poner los platos en el lavaplatos. Los padres y maestros podrían preguntar, “¿Cuál es tu entendimiento de lo que se esperaba?”

9.) Enseñe y modele el respeto mutuo. Una forma es siendo cariñoso y firme al mismo tiempo—cariñoso para mostrar respeto por el niño y firme para mostrar respeto por usted mismo y “las necesidades de la situación.” Esto es difícil durante un conflicto, así que use lo siguiente cuando pueda.

10.) El elegir el momento oportuno multiplicará por diez su eficacia. No “funciona” tratar de resolver un problema en el momento del conflicto—las emociones se cruzan en el camino. Enséñele a los niños que todos necesitamos un período para tranquilizarnos. Usted o los niños pueden ir a otro cuarto y hacer algo que los haga sentirse mejor—y después discutir el problema con respeto mutuo.

11.) Deje de lado la idea equivocada que dice que para hacer que los niños se comporten mejor, primero tienen que sentirse mal. ¿Quiere usted hacer mejor las cosas cuando se siente humillado? Esto representa una nueva perspectiva del “tiempo para tranquilizarse.”

12.) Use tiempo para tranquilizarse. Dígale a los niños por adelantado que todos necesitamos un “tiempo para tranquilizarnos” a veces cuando nos estamos comportando inapropiadamente, así, cuando se les pida que vayan a su cuarto para que pasen un tiempo allí, ellos pueden hacer algo que los haga sentirse mejor. “Cuando estés listo, vuelve y discutiremos juntos las soluciones.”

13.) El castigo puede “funcionar” si usted está interesado solamente en parar el mal comportamiento por “el momento.” A veces debemos tener cuidado de lo que funciona cuando los resultados a largo plazo son negativos—resentimiento, rebeldía, venganza o retraimiento.

14.) Enseñe a los niños que los errores son oportunidades maravillosas para aprender. Una forma de enseñar a los niños que los errores son oportunidades maravillosas para aprender es modelando usted mismo el uso de las “Tres R's de la Recuperación” después de haber cometido un error. (1) Reconozca su error de buena gana; (2) Reconcíliese. Esté dispuesto a decir “lo siento, no me gustó la forma como traté ese asunto;” (3) Resuelva. Enfóquese en las soluciones en vez de la culpa. (#3 será eficaz solamente después de #1 y #2)

15.) Enfóquese en las soluciones en vez de las consecuencias. Muchos padres de familia y maestros intentan disfrazar el castigo llamándolo una consecuencia lógica. Invite a los niños a participar en la búsqueda de soluciones que (1) están relacionadas, (2) son respetuosas, (3) son razonables y (4) son útiles.

16.) Asegúrese de que se comunica un mensaje de amor y respeto. Empiece con “eres importante para mí. Estoy preocupado por esta situación. ¿Trabajarías conmigo para encontrar una solución?”

17.) ¡Diviértase! Lleve la alegría a los hogares y salas de clases.

miércoles, 30 de julio de 2008

Una Seño de Cuatro Años

Cindy Champnella ya era madre con experiencia cuando fue a China para adoptar a Jaclyn de cuatro años. (Presenté a Jaclyn en Nunca es Demasiado Tarde). En el libro "Adoption Parenting" cuenta como Jaclyn convirtió su vida (y la de su familia) en una montaña rusa durante el periódo de adaptación.

Foto: creo que la niña a la derecha es Jaclyn, junto con el niño que cuidó en su orfanato Chino y quién finalmente pudo recoger...

"Adoptar a Jaclyn fue una decisión que hice solamente con mi corazón, "cuenta Cindy. "Si me hubiera parado para pensar en la adopción, incluso para un momento, no lo habría hecho. No había leído nunca nada sobre la adopción de niños mayores hasta que me monté en el avión para ir a China. Y, para decir la verdad, si hubiera leído algo no habría entrado en esa avión.





"Mi primer año con Jaclyn fue una montaña rusa que iba hacía arriba y hacía abajo. Las caídas hacía abajo mi dieron vértigo y a veces me hicieron cuestionar mi salud mental. Pero la alegría que Jaclyn daba a mi vida me ayudaba a encontrar el equilibrio. Sin embargo, desesperadamente me hacía falta algún apoyo. Luchaba. Me sentía desanimada y confusa y amaravillada y perdida - todo a la vez. Perdí la perspectiva mientras abordé el desafío que era ser madre de esta niña de cuatro años que me había robado el corazón."





Hoy Cindy Champnella es autor de "Niño que Espera: Como la Fé y el Amor de una Huérfana Salvó la Vida de Otro". Pero en "Adoption Parenting" ha resumido lo que aprendió de Jaclyn. Dice que a pesar de todo, por lo menos tuvo la gran suerte de que Jaclyn fue un niña muy habladora que compartió con ella todo lo que estaba pensando. También le contó como era su vida antes de la adopción, las dificultades de vivir en un orfanato, sus sentimientos de tristeza cada vez que una familia llevaba a otro bebé y ella se quedaba allí sin familia. Así esta madre tuvo la oportunidad de entrar en la mente de una niña mayor para saber como era la experiencia de ser adoptada después de tantos años de espera.





Estas son las lecciones que Jaclyn enseño a Cindy:





1. Asumir que te puede rechazar


Jaclyn no quiso ser adoptada por una familia extranjera. Estaba horrorizada con su situación y esto hizo más difícil la transición. Una vez que sabía hablar inglés le confesó a Jaclyn que no le había gustado al principio "por que tu naríz y tus ojos eran un poco asquerosos". Hizo todo lo posible para no salir de China con esa mujer tan rara.





La buena noticia es que al final Jaclyn llegó a querer con locura a su mamá. Para los que se encuentran en esta difícil situación, estas son las recomendaciones de Cindy para superar la primera fase - la de conocer a tu hijo y pasar tiempo juntos en su país:





*Preparar el camino - es buena idea enviar un albúm con fotos para que el niño este preparado antes de conocer a su nueva familia. Puede que no lo reciba pero recomienda intentarlo.





*Salir a la calle - salir del hotel todo lo posible puede reducir el estrés.





*No soltarle nunca - recordar que el niño probablemente no sabe estar fuera de una institución y tendrás que estar muy pendiente (Cindy perdió a Jaclyn tres días después de conocerla... parece que la recuperación fue rápida, pero el susto duró mucho tiempo - la niña se había escondido).





*Pensar en la comida - para el niño esto puede ser fundamental y puede ayudar para construir los primeros lazos entre vosotros.





2. Asumir que te lo puedes replantear


Sentirte rechazado es duro. Es normal que puedes pensar, "¿En que me he metido?" e incluso desear que tu hijo fuera otro. Como dice Cindy, te enamoras del niño de una foto y la realidad puede ser bien distinto. Nos recuerda que el amor no crece de un día a otro ni para los padres ni para el niño y nos recomienda:





*Fingir - hasta que te sientes ese amor verdadero, fíngelo. Y nos asegura que lo vamos a sentir. Es cuestión de tiempo.





*No seas demasiado duro contigo mismo - Si no sientes el amor por tu hijo al principio, no eres mala madre, dice, eres una madre sincera. El amor tiene su propio tiempo y camino.





3. Saber que el "amor" no es suficiente


Como he dicho en otras entradas, pienso que muchas veces la gente dice esto porque están definiendo el amor como un sentimiento (de enamoramiento, de cariño...) en vez de una serie de acciones y virtudes. Pienso que Cindy también confunde el amor/sentimiento con lo que realmente es el amor. Pero estoy de acuerdo con su mensaje básico - que un niño que ha sufrido traumas y grandes deprivaciones necesita much más que amor (sentimiento). Puede que necesite normas, seguridad, apoyo, ayuda profesional... y yo añadiría que muchísimo más y que todo esto tendría que ver con lo que es el amor de verdad: una tarea que no nunca termina, que es duro pero que produce muchísima alegría y que requiere que los padres desarrollen virtudes como la paciencia, la fortaleza, la voluntad, la perserverancia, la generosidad etc... vamos, que nos convertimos en Santos :)





4. Saber que la transición no es un camino recto


Cindy pensaba que cada día sería mejor, pero no era así. Dice que iban desde tener problemas hasta "acostumbrarnos a los problemas" hasta "ahora la vida parece normal con estos problemas" hasta el desastre. Ocho meses después de la adopción la situación llegó a ser más difícil que nunca y una amigo le felicitó a Cindy porque era evidente que Jaclyn ya se confiaba lo suficiente para demostrar sus comportamientos más desafiantes - "fue la máxima prueba", dice la madre, "para ver si me quedaría incluso durante los momentos más duros... Pasar todos los minutos del día con una niña malhumorada, difícil, mandona que me desafiaba todo, me machacó."





Para los que lo están pasando mal, recomienda:





*Recuerda que es temporal - cuando estás en medio de estas situaciones dificiles parece que es para siempre. "No podrás 'arreglar' todo lo que pasó antes en unos pocos meses. O años. O quizás nunca. Y 'arreglar' no es el objetivo. Tiene que ver con aceptación, superación, aprendizaje y crecimiento. Mantén una perspectiva de largo plazo - estaís juntos en un viaje de descubrimiento."





*Ser firme y constante - no cambias ni las rutinas ni las normas simplemente porque parece que el niño nunca va a aprender a conformars a ellos. Ser constante es crítico.





*Mantener la calma - Cuénta a cien. Cuenta a un millón, dice. Cualquier cosa antes de mostrar ansiedad, miedo o enfado, que solamente hará subir esos mismos sentimientos en el niño.





*Seguir demostrando tu amor - en el peor momento es cuando el niño más necesita saber que le quieres, le aceptas y que nunca te vas a rendir, siempre estarás a su lado.





5. Saber que la socialización necesita su tiempo.


Fácilmente programamos una agenda social que no es adecuado al niño durante los primeros meses/años. Hay que recordar que un niño mayor que lleva toda su vida en una institución necesitará mucho tiempo para ir aprendiendo e incorporando comportamientos socialmente aceptables. Es un enorma trabajo para ellos.





Recomienda Cindy:





*Repasar lo que esperas del niño - ante cada situación nueva hay que explicar cuales son los comportamientos que esperas del niño. Hay que ser muy claro sobre lo que se puede y lo que no se puede hacer (algo que en mi experiencia es útil con TODOS los niños).





*Estar atento a sus reacciones - como no han pasado por un proceso normal de socialización, puede que la actividad o la experiencia más sencilla les aterroriza. Por ejemplo, antes de montar en el autobus para ir a su primer día del colegio, Jaclyn, pregunto si algún día iba a volver de la escuela. Hay que comprender que todo es nuevo y no tienen ni idea de lo que puede pasar.





*Explicar, explicar, explicar - dice Cindy que durante un tiempo se sientió como si fuera un concursante en un programa de televisión, que hay que explicar todo y enseñar como funciona todo.





*Estar en alerta para la sobrecarga - tienen tanto que aprender y todo es tan nuevo que fácilmente se puede llegar a sobrecargarse de información y experiencias. Mejor ir poco a poco.





Bueno, pues creo que Cindy Champnella aprendió tantas cosas de Jaclyn que voy a tener que continuar en la próxima entrada.




Nota: Cindy Champnella ha sido trabajadora social para adopciones y cuando escribió para "Adoption Parenting" estaba terminando el postdoctorado en psicología con una especialización en la adopción.

miércoles, 23 de julio de 2008

Nunca es Demasiado Tarde

Foto: ACCION - Tírate al centro de la acción, deja que tus manos se ensucian, déjate caer al suelo, y entonces intenta alcanzar las estrellas.



Creo que (casi) todos nosotros nos preguntamos de vez en cuando si estamos criando bien a nuestros hijos.

Y es normal que a veces nos damos cuenta de que hemos caido en algún error: el niño es demasiado consentido o un poquito rebelde, es caprichoso con la comida, es desordenado, contestón, perezoso, no comparte, no parece estar motivado para estudiar...
Para estos enfrentamientos con la realidad, he encontrado mis héroes en los padres que han adoptado a niños mayores y que han conseguido no sólo integrarles en su nueva familia sino también que los niños se recuperaron de grandes deficiencias e incluso maltratos o traumas para poder llevar una vida "normal" y conseguir ser personas responsables y felices.
Ya hemos conocido la historia de Chas y Cathy en Niños Mayores - Una Historia Verdadera. Cuando noto, por ejemplo, alguna laguna en la educación de mis hijas, me inspiro en el simple idea de esa pareja enseñando a leer, a utilizar un tenedor y a cruzar la calle a niños de 10, 12 y 15 años, por ejemplo. Cuentan como tuvieron que convencer a un adolescente del valor de pedir disculpas cuando chocas accidentalmente con alguién...

Creo que a veces nuestra sociedad tan moderna y sofisticada se olvida del gran potencial humano que no siempre se puede medir con las estadísticas o las pruebas de inteligencia. Creo que a veces nos rendimos con demasiado facilidad ante las dificultades con nuestros hijos, diciendo, "Es que ya es demasiado mayor... Es que ya no me escucha... Es que él es así... Es que tiene mucho carácter... Es que no le gustan las verduras" Y mil cosas más como si un niño de 8, 10 o 15 años ya era una persona totalmente formada sin posibilidades para adquerir nuevos hábitos, cultivar nuevos gustos, demostrar más respeto o desarrollar sus capacidades intelectuales a pesar de los resultados que nos trae del colegio.

Comprendo la importancia de los primeros 2 años en la vida de un niño - y la suma importancia de toda la infancia y también la adolescencia. Sin embargo, creo que a veces limitamos a nuestros hijos y a nuestra capacidad para formarles incluso más alla de las etapas de desarrollo en las que es más fácil inculcar ciertos hábitos y desarrollar ciertas capacidades.

Reconozco que un bebé que no recibe estímulo para hablar durante los primeros años probablemente no podrá hablar nunca. Parece claro que para ciertas habilidades tenemos una ventana de tiempo limitada para poder completar las tareas necesarias para luego realizar nuestra máxima capacidad en ese campo. Sin embargo es mejor no fijarnos demasiado en esos límites cuando se trata de nuestros hijos.

Foto: "Actua como si fuera imposible fracasar."

Pienso en la historia de una pareja que adoptó a un chico de unos 15 años que vivía en un centro para jovenes donde trabajaba el marido. Le adoptaron más que nada por piedad, sabiendo que no era mal tipo pero que iba en camino a la carcel. El chico sufría de una falta tremenda de educación y de formación. Nunca había realmente conocido el amor de una familia y había crecido en frias instituciones. Lo único que sabía hacer era ver la tele y mirar el techo (durante horas y horas). Era una persona totalmente apático. Parecía un caso imposible. Pero con paciencia y empeño, lograron que aceptara algunas pocas exigencias y límites. De alguna forma, se integró en la familia y comenzó a hacer algo de su vida. Con 18 años decidió ser militar. Cuenta la madre como volvió unos años más tarde con su mujer y sus hijos - un hombre hecho y derecho (y un buen padre).

He leído muchas historias así.

La historia de Jaclyn es otra prueba de lo que se puede conseguir con mucha paciencia. Fue adoptada de China con 4 años... en contra de su voluntad. Rogó al director del orfanato a darle a una familia China en vez de una familia extranjera. Incluso pidió auxilio al taxista. Rechazó a su nueva madre e hizo la vida muy difícil a sus nuevos hermanos. No sabía comportarse ni dentro de una familia, ni fuera en la calle. Pero con mucha paciencia y amor su madre conseguió establecer una relación de fuerte amor (y adoración mutua) con su hija, integrarla en la familia y también la sociedad.

Sé que no todas las adopciones de niños mayores funcionan. Sin embargo, el hecho de que muchas sí funcionan, me inspira. Me han enseñado que cuando se trata de nuestros hijos NUNCA es tarde para mejorar nuestra estratégia, para ayudarles a crecer como personas.

Con esto no quiero sugerir que sea fácil. Sin embargo, como todo en la vida, si te atreves a intentarlo será cada vez menos difícil...