martes, 28 de febrero de 2012

Adopción y Escuela






Algunas veces he escrito sobre dificultades de aprendizaje aquí en el blog - y siempre suscita mucho interés.


Tengo una amiga con una hija con problemas de aprendizaje. Durante dos años la niña ha participado en una terapia novedosa que le ha abierto horizontes nuevos. Ha podido aprobar sus cursos utilizando técnicas de estudios adaptados a sus necesidades.


Lo más bonito es el efecto que este tipo de ayuda tiene sobre la autoestima de un niño en una sociedad que valora tanto el éxito académico... Y mientras que debemos respetar las habilidades de cada uno y no tratar de convertir a nuestros hijos en premios Nobel (a menos que tengan aptitudes para serlo), si tenemos que hacer todo lo posible para que se realicen según sus capacidades.




Si tienes un hijo con dificultades de aprendizaje o problemas en la escuala, te animo a inscribirte en una charla coloquio (gratis) en Internet este viernes, 2 de marzo de 18.30 a 20.00 horas.


Marga Muñiz Aguilar es la moderadora. Es especialista en dificultades de aprendizaje y Directora de Recursos Psicoeducativos del Institito Familia y Adopción. También es la autora de "Cuando los Niños no Vienen de París".


Las plazas para participar son limitadas. Promete ser un evento muy interesante donde podemos participar, hacer preguntas y conocer más sobre este tema charlando con una experta de referencia.




Para inscribirse:


viernes, 24 de febrero de 2012

Familias en Apuros

Todo el país está hablando de los 72 niños adoptados que han sido "devueltos" - como dice la noticia. Son 72 niños solo en Cataluña, durante los últimos 10 años. Si multiplicamos esa cifra por las comunidades de España, podríamos conseguir una cifra aproximada (quizás) de las adopciones que han terminado en ruptura en este país durante la última década.


Siempre queremos buscar un culpable.


¿Es el Estado el culpable por conceder la idoneidad a todo el mundo?


Hay que señalar que un 50% de las familias que se ofrecen para ser "familias de acogida" o no consiguen la aprobación para hacerlo o deciden no hacerlo durante la fase de formación - una fase en que los profesionales les hacen ver la realidad sin filtros. A los padres adoptivos, en cambio, un 97% consigue la idoneidad porque si no lo consiguen a la primera, pueden apelarse a un consejo que muchas veces les dará la razón (y con esto yo no digo que así nunca debe ser, porque conozco padres magníficos que tuvieron que recurrir para poder adoptar y conozco casos de familias disfuncionales que no parecen haber tenido problema para adoptar).


¿Son los ECAIS los culpables?


Algunos dicen que son ellos - en el caso de la adopción internacional - quiénes deben de informar mejor a las familias y preocuparse más por la solidez de cada adopción a lo largo del tiempo.


¿Son los propios padres los culpables?


Creo que los padres que han devuelto a sus hijos son blancos bastante fáciles. En la prensa y en la calle están señalados como "caprichosos", personas superficiales que no tomaban en serio la adopción, que creen que los niños se pueden devolver.




"Para los padres... la ruptura puede ser total y catastrófica, donde han agotado todos los recursos y el niño ha hecho peligrar la seguridad emocional y físico de toda la familia."


Creo que si no hayamos pasado por esta experiencia, si no conocemos los detalles - la verdad - mejor no juzgar. Seguro que haya personas frívolas que merecen nuestra condenación, pero seguro que también hay casos escalofriantes - algunos de los cuales se podría haber evitado y otros no.


¿Son los niños los culpables?


Hay un porcentaje de niños que sufren secuelas importantes debido a los abusos, privaciones, vejaciones que han sufrido - y que no parecen capaces de recuperarse para así integrarse en una familia. Quizás hay algunos que simplemente no deben de ser adoptados... ¿Podría ser?


En "Adoption Parenting", hay un artículo de Sheena Mcrae sobre la ruptura en la adopción. Nos ofrece una visión panorámica de la situación. Según ella, un factor muy importante son las expectativas de los padres - y no estamos hablando de padres que esperan que sus hijos vayan a la universidad o que compitan en los juegos olímpicos. No. Es mucho más sencillo. Estamos hablando de la expectativa inconsciente que tenemos todos los padres de que nuestro hijo sea capaz de dar y recibir amor.


¿Sería posible recibir un niño que fuera incapaz de dar y recibir amor?


Macrae cita a dos psicólogas que creen que sí. Y he leído muchas veces, en muchos sitios que sí, que hay niños que necesitan más que amor, que no se curan ni con el cariño ni con la comprensión, que no son capaces ni de amar, ni de convivir con una familia...


Pero creo que debiéramos tener muchísimo cuidado a la hora de etiquetar al niño - sobre todo sin el asesoramiento de un psicólogo especializado en adopciones que tiene mucha experiencia trabajando con niños que han sufrido. Porque he leído el caso de alguna familia adoptiva que sometió a su hijo a un segundo abandono bajo este pretexto, para que luego otra familia le adoptara con éxito.




Cuando una familia esté en apuros, quizás hay que olvidarse de culpables para centrase 100% en la búsqueda de soluciones. Cada vez hay más servicios de postadopción en España, tanto públicos como privados, que se ofrecen para ayudar a las familias adoptivas a resolver cualquier duda relacionado o problema después de adoptar. Estos son cuatro de los servicios que conozco yo:


Adoptantis - Madrid




Instituto Adopció y Famila - Cataluña, Sevilla


Adoptia - País Vasco


Si no hay ninguno en tu zona, cualquier de ellos puede ayudarte a localizar un centro de calidad más cerca. También hay cada vez más asociaciones de familias adoptivas donde podemos encontrar apoyo y asesoramiento si estamos en busca de soluciones.


Personalmente sospecho que la culpa de las rupturas se puede repartir entre muchas personas y muchísimos factores. Esto es esperanzador, porque entonces también las soluciones podrían ser múltiples - pero habrá que buscarlas. Pongo como ejemplo un programa piloto en el País Vasco que está ayudando a familias adoptivas en apuros a encontrar soluciones - a reconstruirse, renovarse y volver a funcionar. Tenemos que fomentar iniciativas de este tipo en todo el país.


Por mucho que intentemos controlar todos los factores, seleccionando "bien" a las familias, ofreciendo formación - obligándo a las familias a asistir a cursos de formación - haciendo un seguimiento de las familias durante años, trabajando muchísmo las expectativas de las familias desde el principio... Siempre van a surgir retos. Por eso, si vamos a hacer adopciones, tenemos que invertir en servicios postadoptivos de calidad - y las tenemos que utilizar incluso mucho antes de llegar a una situación insostenible.


Algo más:


sábado, 18 de febrero de 2012

¿Cómo Responder?




Recibo muchas cartas de familias y siempre intento responder.

No puedo responder desde el punto de vista de un profesional de la adopción - un psicólogo o un trabajador social, por ejemplo - pero sí puedo responder como una madre, que lee mucho y que tiene mucha experiencia personal con la adopción.

Con el permiso de una madre, una lectora de este blog, me gustaría compartir su carta para después, comentar sobre ella:

"Tengo una hija de 4 años que hoy me ha dicho que quiere conocer a su madre biológica, tan chiquita casi me da un infarto... Ella sabe que es adoptiva desde los dos años. ¿Es común que exprese este deseo tan tempranamente?


Yo traté bastante a la madre biológica porque adopté a mi hija al nacer, y la conocí cuando estaba embarazada de 4 meses. Es una señora que tenía 9 hijos anteriores y creo que su idea fue encontrar un hogar mejor para su hija, dado que la familia biológica es de muy escasas recursos. Esta madre siempre me pareció una mujer bastante excepcional e inteligente; supongo que la tengo idealizada, pero así me parece la señora.

El tema es ¿Cómo transmitirle a mi hija que su madre bioógica es una mujer con bastantes cualidades a favor, y al mismo tiempo decidió darla en adopción. En verdad, la madre biológica estaba fascinada con la idea de que su hija iba a ser creada en la ciudad, por una persona con recursos y estudios... (yo) :)) Así que cuando pienso en las preguntas de mi hijita y en su madre biológica, a quién tengo mucho respeto y cariño, siento una mezcla de emociones... cariño, culpa y cierta tristeza porque Emma podría haber estado con su familia biológica, pero su madre decidió darla, por las condiciones socioeconómicas y sociales complejas (su primer hijo lo tuvo a los 16 y la que es mi hija la tuvo a los 43) y merced a las cuales yo hoy tengo una hijita maravillosa (ja - que madre no diría esto).


Bueno, me despido con un nudo en la garganta pensando en como transmitir todo esto a mi hija, que me hace variadas preguntas con sus cuatro años."

Las preguntas de esta madre son las de muchísimas familias.

Vamos a comenzar con la primera: ¿Es normal que empiezan a pregunta tan pronto?

Hay dos libros que han sido muy útiles para mí a la hora de comprender las necesidades de nuestros hijos en la etapa preescolar. El primero es el que siempre recomiendo aquí "Soy Adoptado" por David Brodzinsky y el segundo se llama "Hablando de la adopción con los niños pequeños" por Watkins y Fisher (pero solo en inglés).

Brodzinsky nos explica que por mucho que los pequeños pregunten y por mucho y muy bien que nosotros les respondemos, todavía no son capaces de comprender la verdadera significado de la adopción. Porque comprenderlo requiere un desarrollo cognitivo más avanzado, además de un sinfín de conocimientos sobre las relaciones humanas y las instituciones de la sociedad que han intervenido en su destino.

Para un niño pequeño: ¿Qué es una madre biológica? ¿Qué es un juez o un psicólogo? ¿Qué significa realmente formar parte de un árbol genealógico - o no formar parte de ello? ¿Qué son los genes y qué efecto tienen sobre nosotros? Son todos conceptos demasiado abstractos, complejos y difíciles de comprender para un niño en la etapa preescolar.

Watkins y Fisher, por su parte, reproducen las conversaciones que una veintena de familias han tenido con sus peques sobre distintos aspectos de su adopción. Es curioso leerlos y ver las muchas formas que los niños tienen de interpretar las historias que cuentan sus padres. Una niña pensaba que su madre le había robado a su "otra madre" (la biológica), otros cuentan historias de animales perdidos que encuentran una familia. Otros preguntan y luego rechazan las respuestas porque no quieren ser adoptados, quieren que sus madres y padres les digan lo que quieren oír: que han salido de la barriga de mamá.

Mi hija cuando tenía 3 años preguntó si había estado en mi barriga. Luego con 4 comenzó a expresar su deseo de conocer a sus padres biológicos, quería ir a verles. Si fuéramos a China ¿Por qué no pasar por su casa? Cuando le dije que no sabía dónde estaban, comenzó a dibujar mapas para enseñarme como llegar. Cuando le expliqué que simplemente no iba a ser posible, por mucho que a mí también me gustaría encontrarles, sugirió que les llamáramos por teléfono. ¿Por qué no? Con 4 o 5 años, todo es posible. Si Los Reyes Magos pueden entrar en casa para dejar regalos, ¿por qué no podemos llamar a quién queremos o seguir un mapa inventado para llegar al tesoro?

Según Watkins y Fisher, puede que los niños no comprendan lo que les intentamos decir, pero esto no significa que no se sienten mal o tristes. Esto a sido mi experiencia también. Mi hija ha mostrado tristeza desde pequeña por no poder encontrarse con la familia que perdió al nacer. Pero, como nos explican estas autores, lo importante a esta edad es ser igual que los demás y lo que más inquieta a nuestros hijos en la etapa preescolar es descubrir que son diferentes. Su tristeza, según estas profesionales de la psicología, está más relacionada con esto que con otra cosa. Quieren haber estado en la barriga de su mamá como los demás. Quieren estar con su familia de nacimiento como los demás.

Entonces, la respuesta a esta primera pregunta parece ser que sí - que es normal que los niños comienzan a hablar de su adopción y hacer preguntas a estas edades tempranas. Lo que pasa es que no están interpretando los hechos como lo hacemos nosotros.

Será más adelante con 6 o 7 años que realmente comienzan a comprender que para ganar una familia han tenido que perder otra... Será otra etapa, en el que su desarrollo cognitivo va a requerir otras respuestas.

En cuanto a la segunda pregunta - ¿Cómo representar a la madre biológica? Pues, hay otro libro que me gustó: "Diciendo la Verdad a tu Hijo Adoptado o de Acogida" (solo en inglés). Las autoras nos recuerden que: todos queremos que los demás hablan bien de nuestra familia. Tenemos que recordar que la familia biológica de nuestros hijos siempre formará parte de ellos. Estas autores - que tienen muchos años de experiencia trabajando con familias adoptivas - recomiendan que incluso si la familia biológica tienen problemas graves, que hagamos un gran esfuerzo para retratarles desde una perspectiva de comprensión. Esto significa que podemos reconocer situaciones problemáticas y comportamientos inadecuados sin juzgarlos, ni justificarlo - simplemente reconociendo lo que ha ocurrido e intentando hacer ver a nuestros hijos la complejidad de la vida y el hecho de que no todo siempre sale perfecto, que a veces los seres humanos se equivocan, hacen cosas que no deben de hacer, toman decisiones no muy adecuadas y se ven obligados a enfrentarse a consecuencias dolorosas.

Creo que la madre que escribió nuestra carta haré muy bien hablando bien de la madre biológica de su hija, y diciéndole poco a poco - a lo largo de su niñez y juventud - toda la verdad que sabe sobre ella. Más tarde, su hija podría, en algún momento, enfadarse con la familia biológica por no haberse quedado con ella. Puede que sí, puede que no. Y si llega ese momento, estas autores dicen que lo mejor es reconocer su derecho de sentir como se siente, sin añadir comentarios negativos sobre las personas de su pasado.

Una vez una madre me dijo que tenía una foto de la madre biológica de su hija. No sabía qué hacer con ella. Le dije que me parecía que lo mejor sería ponerlo en un marco bonito y dejarlo en la estantería para que creciera con ella.

Personalmente, creo que lo mejor que podemos hacer es incorporar a la madre biológica - y el padre y los posibles hermanos - en nuestra familia desde el principio. Porque todo lo que sabemos sobre las personas que han sido adoptados, nos enseña que estos personajes están muy presentes en sus vidas. Muchos dicen que piensan en ellos todos los días - TODOS LOS DIAS.

¿Por qué no hablar de ellos con naturalidad, entonces? ¿Por qué no reconocer cualquier cualidad positiva que sabemos - incluso si lo único que sabemos es que los padres fueron capaces de llevar a nuestro hijo a un lugar seguro para que pudiera llegar a nosotros?

Cierto es que nunca debemos inventar historias ni pintar de rosa lo que no lo es. Hay que ser sincero, pero escogiendo un enfoque realista, diciendo la verdad con diplomacia, cariño, comprensión. Y si creemos que estamos idealizando a los padres biológicos, llegará la etapa de su desarrollo en el que podemos hablar de esto con nuestros hijos, que seguro que también dará mucho que hablar.

Porque al final del día, no hay destino, solo un camino. Y nosotros podemos dejar a nuestros hijos ir solos por ese camino o podemos acompañarles - por muy pequeñitos que sean el día que deciden emprender su viaje.

domingo, 5 de febrero de 2012

"Necesidades Especiales"



Muchísimos niños etiquetados como niños con "Necesidades Especiales" tienen problemas muy leves y muy fáciles de solucionar en un país desarrollado.


Escribí la entrada "Adoptar con los Ojos Abiertos" pensando en los casos de padres que se han contactado conmigo después de vivir la experiencia traumática de recibir un niño con problemas más importantes de las que se sentían capaces de afrontar. Estoy hablando de enfermedades incurables o discapacidades que requieren grandes recursos.

En los casos que conozco yo, los padres al final decidieron no llevar el niño a casa y ahora viven con la fantasma del niño, con un gran complejo de culpabilidad...

Siento mucho que estas personas - que hicieron todo lo posible para tomar una decisión muy difícil, que pocos pueden imaginar, tienen que ser tan criticados. Son padres que esperaban un niño sin problemas y recibieron una asignacación que les superaba en ese momento de su vida. Porque hay tantos factores que hay que tomar en cuenta y la verdad es que - ante una situación grave - no todo el mundo puede en cualquier momento asumir estas situaciones.

Pero, quiero dejar claro que la gran mayoría de los niños clasificados como niños con NECESIDADES ESPECIALES, no tienen problemas importantes, ni enfermedades raras sin cura, ni discapacidades insuperables. De hecho muchísimos niños, con problemas muy leves y muy fáciles de solucionar, esperan a sus padres en muchísimos países - incluso España, Estados Unidos, Inglaterra (no solo países en vías de desarrollo).

Hay un escrito interesante sobre este tema, escrito por una persona con mucho más experiencia que yo:


¡Gracias a la persona que dejó el link!

viernes, 3 de febrero de 2012

Adoptar con los ojos abiertos



Hace unas semanas, llegando al colegio para recoger a mis hijas, vi a una madre con su hijo. Fue un momento muy especial. El niño tiene unos siete años y su madre le estaba acariciando la cara y le miraba con un cariño y una ternera que me llegó al corazón. Ella se había agachado a su nivel. Él estaba - como siempre - bien abrochado en su silla. Tiene parálisis cerebral.


Criar a un niño con necesidades especiales supone superar desafíos todos los días, en todos los momentos. Muchas veces he pensado en esa madre. ¿Cómo lo hace? ¿Cómo se organiza? ¿Tiene alguién que le ayuda? El crío se está haciendo mayor, requiere fuerzas físicas, emocionales, mentales...


Verle ese día, disfrutando del niño, fue un gran placer. En medio de tantos desafíos, hay amor, placer, alegría también.


Muchas veces he escuchado o leído las palabras de padres y madres que dicen que no podrían imaginar sus vidas sin un hijo que tiene alguna necesidad especial - por muy grave o importante que sea. Hablan de experiencias que han enriquecido su vida, y de todo lo que han aprendido.


Sin embargo, me pregunto si esto significa que todo el mundo esté preparado para cuidar a un hijo con grandes desafíos físicos, emocionales, mentales... Me pregunto porque más que una vez, he conocido casos - a través de lecturas pero también correos que me envían las familias - de unos padres adoptivos que reciben un niño con necesidades especiales importantes cuando o han pedido un niño sano o han dicho que solo podrían asumir necesidades leves específicas que no tienen nada que ver con el niño asignado.


Surge el dilema ético. ¿Deben los padres adoptivos estar preparados - igual que los padres biológicos - para asumir cualquier problema físico, mental o de otro tipo que podría tener su hijo? ¿O podemos no aceptar una asignación porque no se adapta al pérfil que estábamos esperando?


La respuesta fácil es: claro que debemos de estar preparados para cualquier cosa. Un hijo es un hijo. Hay que aceptarle tal como es.


Pero hay que tener mucho cuidado con las respuestas fáciles...


En su libro "Diciendo la verdad a tu hijo de acogida o de adopción" las expertas Betsy Keefer y Jayne Schooler, cuentan el caso de un niño que fue adoptado en 1990 por una pareja americana que querían adoptar a un niño sano. Especificaron que estaban dispuestos a adoptar un niño mayor, pero sin haber sufrido abusos físicos, sexuales, mentales o emocionales.


Una vez que los padres habían adoptado al niño de cinco años se encontraron con un niño con graves problemas emocionales; fue un niño trastornado y violento hasta el punto de poner en peligro a las personas a su alrededor. Al final el niño tuvo que estar ingresado en un hospital psiquiátrico y acabó siendo tutelado una vez más por el estado.


La familia descubrió que el pasado del pequeño escondía todo tipo de abusos y de allí en 1992 decidieron demandar a la agencia de adopción.


Es un final muy triste para un niño tan maltratado por la vida. Un final triste que no era más que el comienzo de otro abandono.


Otro caso que me acuerdo es el de la actriz Mia Farrow, madre adoptiva de familia numerosa. En su autobiografía cuenta como fue a - creo que fue Vietnam - para recoger uno de sus hijos. Se encontró con un niño con graves problemas, serias discapacidades, que ella no se sentía capaz de asumir. Más que nada pensaba en los demás hijos. Ella podría decidir seguir adelante con la adopción, pero ¿era justo para los demás hermanos - que al final tendrían que ocuparse de él?


¿Qué hizo?


Buscó otra familia adoptiva en Estados Unidos y creo que le acompaño hasta llegar a ellos. Ella tiene recursos que muchas otras familias no tienen. Pero he contado en este blog el caso de otros padres o madres que han dejado un niño en su país de origen porque no se sentían capaces de adoptarle por los problemas que tenía - y luego el niño se convierte en una especie de fantasma que le persigue.


Una vez más, creo que es imprescindible la formación. Antes de adoptar, antes incluso de adentrarnos demasiado en el proceso - es decir, justo al principio del camino, debemos reflexionar sobre estas preguntas tan duras:


¿Cuál es nuestra responsabilidad ante una asignación?


¿Qué haríamos en el caso de recibir una asignación que no se adaptara a lo que vemos como nuestras posibilidades en estos momentos?


¿Cuáles son nuestras posibilidades?


¿Hasta dónde podemos llegar?


La formación también es imprescindible para los profesionales encargados de asignar a los hijos. Ellos también tienen que estar conscientes de lo que supone para nosotros una asignación. Una vez asignado un hijo, empieza a crecer en el corazón de sus padres...


Sé que un hijo que llega con serias problemas puede llegar a ser la alegría de su casa igual que cualquier otro niño, también igual que cualquier hijo biológico que nace con problemas físicas, mentales o emocionales...


Pero la realidad es que esos padres van a necesitar un apoyo y una formación especial. Porque sus hijos tendrán las mismas necesidades que las de cualquier hijo, más todas las necesidades que cualquier hijo adoptado, más todas las necesidades de cualquier hijo con necesidades especiales, más las necesidades específicas relacionado con su particular problema.


Para responder a estas necesidades, hace falta mucho más que solo amor y buenas intenciones, hace falta tiempo, energía, fuerzas físicas, disponibilidad, apoyo emocional, ayuda, compromiso - mucho compromiso - y a veces también recursos económicos importantes. Porque hay muchas formas de "abandonar" a un hijo y una de ellas es simplemente no poder cuidarle como necesita, tener que dejarle en manos de otra persona o en un centro porque estamos desbordados...


Creo que hay enfrentarse a la pregunta: "¿Reuno todas las características necesarias para cuidar bien a este niño en este momento?"


El idealismo no es suficiente. Hace falta grandes dosis de realismo.


Vamos a pensarlo bien.


Veo una vez más la visión de esa madre acariciando la cara de su hijo, dándole un beso, sonríendo con tanto amor. Estaba tan feliz con él.


Pero me gustaría saber más sobre estas familias, familias biológicas que viven todos los días con las discapacidades importantes de algún miembro. ¿Todas lo hacen con esa misma alegría? ¿Todas tienen final feliz? ¿Todas tienen los conocimientos, la formación y la capacidad para superar cada desafío? ¿O hay algunas que no son capaces de enfrentarse a esa realidad? ¿Hay niños que acaban aparcados...?


Esa madre que yo vi el otro día... es médico.





Nota personal: Creo que todos los retos pueden sacar los mejor de nosotros. Estoy 100% a favor de adoptar niños con necesidades especiales, pero también de que los padres estemos bien conscienciados y totalmente seguros de la decisión que estamos haciendo. Porque nuestros hijos merecen lo mejor y si uno adopta a un niño que supera sus capacidades, no podrá darle lo mejor ni mucho menos.

lunes, 23 de enero de 2012

Herramientas para Facilitar la Comunicación

Hace un año decidí hacer un Libro de Vida para mi hija. Ya había leído sobre diferentes fórmulas para hacerlo. Pero lo que finalmente me inspiró fueron sus dudas y preguntas. Sobre todo, noté que con 7 años, tenía mucho interés en la cronología detrás de su historia. Preguntaba varias veces: ¿Cómo puede ser que yo soy mayor que mi hermana, pero que ella llegó primero?


Después de explicárselo varias veces, pensé, "Es el momento perfecto para elaborar un libro que le cuenta con texto e imágenes como fue todo, paso por paso."


Compré un álbum con hojas de papel para pegar texto, fotos, mapas, fotocopias de algunos documentos importantes e imágenes de Internet. La verdad es que no volví a consultar los libros que hablaban de Libros de Vida... simplemente me puse manos a la obra para responder a lo que ella me estaba pidiendo.

¿Cuál ha sido el resultado?

En realidad, me he dado cuenta de que no es realmente un Libro de Vida clásico - que cuenta la vida de un niño incorporando la adopción - sino un Libro de Adopción personalizado que incorpora los hechos reales de su vida. Porque en realidad, igual que un libro de adopción comercial, cuenta la historia de una adopción, responde a las preguntas que pueden tener los niños y trata el tema del país de origen - pero en este caso lo que cuenta es la historia de SU adopción, contesta SUS preguntas en concreto y habla de SU país de origen.


Al final, he decidido que le vendría bien a mi hija hacer un Libro de Vida clásico, elaborado por ella y tratando la adopción como un hecho más a lo largo de su historia. Le dará una perspectiva mucho mas global, una vista más amplia de toda su historia hasta el momento. Además sé que disfrutará haciéndolo conmigo y sus hermanas - que también pueden crear estos libros aunque no han sido adoptadas.

Pero he decidido que "La Historia de Nuestra Adopción" también le ha venido bien y le seguirá viniendo bien. Para ella es un tesoro. Le encanta leerlo conmigo o con su padre una y otra vez. Le ha dado mucha tranquilidad porque le proporciona la oportunidad para repasar una y otra vez los temas concretos que le preocupa en este momento de su vida.


El libro comienza con nuestra decisión de adoptar y trata de averiguar como era su vida en China durante cada paso de nuestro proceso. Por ejemplo, mientras que en una página hablamos de la primera entrevista con la psicóloga, en la página siguiente hay un mapa de China y explico que muy probablemente ella comenzó a crecer en la barriga de su madre china durante ese mismo mes... En otra página vemos una foto de cumpleaños de su hermana aquí en España y en la siguiente hay imágenes sacadas de Internet de madres de acogida china, explicando que en ese momento ella estaba con una familia de acogida (que no tenemos ni fotos, ni datos, pero que por las imágenes podemos ver como son las madres de acogida chinas con sus bebés).

Luego tiene una sección para tratar las preguntas que más nos ha hecho. Como lo normal es que me hace estas preguntas en los momentos menos adecuados, ha sido un alivio para mi poder sentarme tranquilamente para pensar en qué es lo que quiero transmitir, como quiero responderlo, que tipo de información me gustaría proporcionarle para que ella misma pueda ir elaborando sus propias respuestas - ¡y también otras preguntas!

En un taller de AFAM, hemos escuchado a Daniel Rosso, psicológo y coordinador de los Servicios de Postadopción de la Junta de Andalucia, explicar los aspectos que él considera importantes para un Libro de Vida - que también son importantes para cualquier obra que trata el tema de la adopción. Hay 6 factores que nos recomienda incorporar en estos libros:


1. Irreversibilidad - dejar claro que la adopción es irreversible, que no se puede cambiar, que es para siempre. Por mucho que nos parezca una obviedad, no lo es para muchos niños.

2. Provocar Preguntas - en vez de simplemente contar la historia al niño, compartir historias o experiencias para que haga sus propias preguntas.


3. Apertura Comunicativa - mostrar que se puede hablar de todo, sin esperar el gran momento de la pregunta clave o importante.

4. Familia Biológica - reconoce que es quizás la parte más compleja, pero debemos de hablar de ellos también. Es un tema que nuestros hijos necesitan tratar.

5. El Encuentro - el momento de encontrarnos con nuestro hijo.


6. Las Instituciones - es también útil explicar las diferentes instituciones e títulos que intervienen en el proceso de adopción para que nuestros hijos comprendan las garantías detrás de su adopción. Muchas veces no comprendemos lo difícil que es para un niño comprender lo que es un juez o un psicólogo, por ejemplo.


Luego, Daniel nos ha dado un consejo que me ha encantado y es: pensar en el enfoque de la historia, porque podemos contar una historia como si fuera un drama o como una tragedia o se puede contar como una novela épica - en que nuestro hijo, el protagonista, es un héroe que consigue salir adelante a pesar de múltiples desafíos, reveses y dificultades.

¡Una novela épica! Me encanta. Sin duda es la clave del éxito tanto para un Libro de Vida, como para un libro de "La Historia de una Adopción". Es el enfoque que me faltaba a mí incorporar al libro que estoy haciendo para mi hija. Y es el enfoque ideal para el Libro de Vida que quiero ayudarle hacer.

¿Para qué sirven estos libros?

Al final de todo, estos libros no son más que herramientas para facilitar la comunicación entre padres e hijos. Tenemos mucho que hablar y no siempre es fácil saber cómo abordar muchos de los temas relacionados con la adopción que tienen mucha importancia para nuestros niños - y que debemos de tratar repetidamente durante su niñez, antes de llegar a la adolescencia.


Para nosotros, nuestro Libro de Adopción nos está resultando muy útil. Sé que confeccionar un Libro de Vida juntas también lo será. Pero también hay otras muchas herramientas que podemos elaborar. Por ejemplo, en su libro "Padres Verdaderos Hijos Verdaderos", Holly van Gulden nos propone hacer un "Libro de Familia", que comienza con la historia de los abuelos para luego compartir la historia de la madre, después el padre (o al revés), y luego la historia de cada uno de los hijos. Cada persona tiene su capítulo con sus fotos y una pequeña biografía repleto de anécdotas, incluso algunos graciosos o de los momentos más traviesos, más gloriosos etc. El objetivo es reforzar los lazos familiares a través de una historia familiar que une a todos, que explica como cada uno ha llegado a la familia y que muestra el lado más humano de cada uno (por eso hay que contar anécdotas).

Otros expertos recomiendan hacer un "collage". En este caso, se puede trazar la silueta del niño en un papel continuo y luego lo rellena con imágenes (de revistas o fotos) que representan diferentes aspectos de su vida y su historia.

También tenemos las famosas "cajas" - o, como nos contó Daniel Rosso - en el caso de tener que guardar un verdadero tesoro, "un cofre", que es lo que hicieron para un chico que sólo guardaba un único objeto como recuerdo de su infancia. Se puede utilizar una caja cualquiera para ir guardando recuerdos del pasado para luego confeccionar el Libro de Vida o se puede decorar una caja de forma muy especial y personalizada para ir coleccionando símbolos que representan diferentes aspectos del dueño. Esa última versión del proyecto es especialmente útil para una persona que guarda poco objetos reales de su pasado.

Luego hay toda una serie de herramientas que quizás podemos tratar en otra entrada - mapas para trazar la vida de distintas formas, diferentes modelos para crear un "árbol genealógico" que incorpora tanto la familia biológica, las familias de acogida si las hay y la familia adoptiva...


Lo importante es hablar. Y para hablar muchas veces hacen falta herramientas.

Así que ahora ¡Manos a la obra!

martes, 10 de enero de 2012

Cara a Cara con la Madre Biológica




Creo que es fácil pintar la madre biológica en blanco y negro. O fue una santa, una víctima o fue una pecadora, una mala madre que no quiso a su hijo o su hija.

Personalmente, tiene a idealizar a la madre biológica. Cómo madre, sólo puedo imaginar que le fue duro separarse de su hija. Siento mucho por ella. Siempre pienso en mi tía, que fue "madre biológica" y que sufrió tanto por tener que separarse de su hija, que quiso quedarse con ella, que nunca perdonó a mi abuela por no darle una oportunidad... También pienso en mi hermana, que estaba a punto de convertirse en "madre biológica", pero que decidió quedarse con su hija después de que mi tía le contara su experiencia... Mi hermana - que ahora descansa en paz - no fue una santa, pero fue una mujer real, que a pesar de todos sus problemas, quería a su hijo.

Y así, quizás, imagino a la madre de mi hija...

Pero durante los últimos años, he leído decenas y decenas de historias de personas que se han reunido con sus madres biológicas. Y así, he conocido diferentes visiones que los hijos pueden tener de esos personajes tan importantes. Lo que sigue no pretende catalogar todas las caras posibles de las madres de estos encuentros - sino simplemente compartir algunas de las que he conocido en estos escritos.


Para mí, los retratos que encuentro, muchas veces no representan tanto a las personas, sino a las expectativas que tuvieron al encontrarse. Si un hijo espera una cosa y se encuentra con otra, puede que sea muy difícil.

Por eso es útil - e importante - que las personas adoptadas tengan a su disposición, la ayuda de un profesional - un mediador familiar o un psicólogo de los servicios de postadopción - que le puede ayudar a prepararse antes de encontrarse con una figura que tanta importancia ha tenido en su imaginación, sus fantasías, durante tanto tiempo. Hay que hacer consciente las expectativas de cada uno en preparación para la realidad.

Sin más, estas son algunas de las madres que he conocido a través de estos relatos ...


Madres Encantadas y Aliviadas


No sé que porcentaje de las madres biológicas reciben a sus hijos de esta manera porque puede ser que estos son los casos que reciben más atención. Es lógico que alguién que ha tenido una buena experiencia quiere compartirlo con los demás y que los demás queremos conocer estos cuentos de hada en que todo el mundo acaba felices, comiendo perdices...


Pero la verdad es que estas historias no siempre son tan sencillas como se pintan. Por ejemplo, después del encuentro puede que la madre vuelva a su vida para luego no mantenerse en contacto o para solo enviar una felicitación de cumpleaños una vez al año. Son desenlaces que pueden ser muy duros para un hijo que esperaba algo más, a veces mucho más. Otras veces son las madres quienes tienen altas expectativas y se encuentran con que lo único que su hijo quería era información y la posibilidad de verse, tocar el pelo de su madre, hacer fotos... Se sienten utilizadas.

Esto fue el caso de mi tía, creo - una mujer adoptada que también tuvo que dar en adopción a su primera hija. Cuando esta la localizó, mi tía estaba loca por conocerla. Llevaba años esperando. Pero mi prima, al parece, solo quería conocerla y volver a su vida - porque temía los celos de su madre, la única madre que conocía, la que la había criado.


Me da mucha pena que no disfrutaban de un apoyo profesional. Les pusieron en contacto una organización americana que tiene buena voluntad, pero que no parece comprender las complejas necesidades de estas personas. Mi tía estaba destrozada. Mi tía nos asegura que fue lo que le mató. Cayó en una profunda depresión y murió un par de años después con poco más de 60 años.


Madres Culpables/Tristes
Algunas madres biológicas conviven con un horrible sentimiento de culpabilidad por haberse separado de sus hijos. He visto que es dura para un hijo encontrarse con una madre en esta situación. Puede que se sienta una responsabilidad enorme hacía ella. Puede que no. Pero no es fácil ver este sufrimiento. Es algo que he observado quizás de forma especial en muchos de los encuentros entre hijos adoptados de Corea del Sur y sus familiares allí. Entra el tema cultural y la vergüenza que sienten por no haberse ocupado de los suyos. Las madres suelen llorar mucho y pedir perdon una y otra vez. Hace duro el encuentro.


Madres Locas


¿Pero realmente está loca o es esto solamente es la impresión de un hijo que esperaba otra cosa totalmente distinta? En un foro de adopción en Internet, una mujer supuestamente de EE.UU. contaba que cuando conoció a su madre biológica se encontró con una fanática religiosa que no hablaba de otra cosa. Le chocó muchísimo y le pareció más loca que la luna. Se fue corriendo de la reunión, riéndose con su marido, pensando en la suerte que había tenido al ser adoptada. Me gustaría conocer la versión de la madre, quién estaba encantada de poder conocer a su hija...


Madres Enfermas


También he leído el caso de una mujer que se encontró con una madre institucionalizada por una enfermedad mental. Fue difícil verla, pero no se arrepintió. Pudo hablarle, acariciarle, darle una sonrisa y hacer las paces con su destino.


Madres Posesivas


Esto no parece ser nada normal. Incluso parece ser muy, muy poco probable que un hijo se encuentra con esta situación, pero he conocido un par de casos de madres feroces que quieren reclamar a sus hijos - ¡aún siendo ellos adultos! Evelyn Burns Robinson es una de ellas. Es autora de "Adoption and Recovery" (Adopción y Recuparación). Es una escocesa que vive en Australia y es activista en contra de la adopción. Ella siente que fue demasiada jóven para comprender lo que iba a significar la separación con su hijo, que podría haberle criado perfectamente si hubiera recibido el apoyo adecuado y que lo que ocurrió fue una gran injusticia contra ella y contra él. Cuando le localizó ya era un jóven de quizás 18 años y según ella, le ha recuperado.


No es el único caso. Encontré una página en Internet supuestamente hecho por una madre biológica que había conseguido que su hija (mayor, pero no me acuerdo la edad) volviera con ella. Otra hija que había dado en adopción prefirió quedarse con su familia.



Pero esto no es normal. Primero, es poco probable encontrarse con una madre así. Segundo, lo normal es que al hijo, no le interesa esta actitud.


Madres Indiferentes

De vez en cuando he conocido casos de madres que han parecido o indecisas o indiferentes. Esto ser muy difícil para el hijo o la hija - sobre todo si llevaba tiempo buscando a la madre y esperaba mucho de la reunión. Pero hay que pensar que separarse de un hijo suele ser traumática para la madre y cada una resuelve esta trauma a su manera. Por un lado hay mujeres que consiguen apagar ese fuego en su corazón, por otro lado cada mujer es distinto y por mucho que queremos crear que hay un instinto maternal universal, no parece ser así - o por lo menos no siempre funciona de igual forma en todas. Hay madres que simplemente consiguen continuar con sus vidas y no tienen mucha interés en volver a encontrarse con el pasado.

El caso de la autora y activista Sherry Eldridge es un ejemplo. Después de conocer a su madre biológica, escribió en su diario:


"Hoy ha parecido como el día más largo. El viaje fue tan largo. Cuando les conocí, sentí miedo y algo desilusionada porque son tan diferentes. Se nota que Beryl (la madre bio) es muy artística por como se viste y como tiene decorada la casa. Me he enterado de que ni sabía cuando era mi cumpleaños. De verdad me olvidó después de mi nacimiento. Se hizo evidente cuando contó todos los acontecimientos duros de su vida - siendo yo uno de ellos. No tiene compasión. Duele. Muy dentro de mí, duele. Quería decirle, 'Pensaba muy a menudo en tí.' Estoy decepcionada porque pensaba que esto iba a ser una experiencia maravillosa pero es dolorosa... Me siento como una extraña, como no pertenzco."


Madres No Madres

No he sabido como llamar a estas madres. Son mucho más que indiferentes o indecisas. Son madres que no reconocen ser las madres de las personas a las que han dado vida. En su libro "En Busca de Ana Fisher" (solo en inglés), Florence Fisher cuenta como encontró a su madre biológica y la engaño para quedar con ella en un restaurante. Dijo que era una persona investigando el árbol geneológico de su familia, era una prima lejana y quería quedar para conocer más. Cuando reveló su verdadera identidad, su madre dijo que no era cierto, que nunca había tenido un bebé que diera en adopción, que estaba equivocada... y se fue. Se fue tan aturdida que dejó su cartera en la mesa. Contenía todos los datos necesarios para comprobar que era de verdad la madre biológica de Florence...


Es el único caso tan extremo que he conocido, pero podría ocurrir por muchos motivos. Hay que estar preparado para la madre que sufrió un desliz para luego rehacer su vida totalmente sin jamás mirar hacía atrás, que quizás incluso se ha convencido a si misma de que no ocurrió nada...


De todas formas, tiene que ser un palo muy duro para una persona adoptada encontrarse con este tipo de realidad.


Madres Robadas

No nos vamos a engañar. Mientras que la adopción sea una solución ideal para el problema de millones de menores que necesitan familias, hay un porcentaje de irregularidad. Hay adoptados que se han encontrado cara a cara con grandes injusticias al encontrarse con sus familiares biológicos. Me acuerdo sobre todo el caso de un hombre de El Salvador (contado en el libro "Los de Fuera por Dentro" solo en inglés) que se encontró con que había sido robado de su madre.

¿Cómo se reaccionó? Seguía fiel a su familia adoptiva, a la que quería mucho y que no había hecho nada con malas intenciones. Pero "adoptó" a su familia biológica. Enviaba dinero a su madre en El Salvador para mantenerla. Tenía contacto con ella y otros familiares.


Madres Pobres

Como el chico de El Salvador, se puede encontrar con una madre necesitada. Esto puede suponer un gran dilema para el hijo que puede que no tenga suficientes recursos para ayudarla - como el chico antes mencionado. También noto como algunas personas adoptadas, al contar sus historias, mencionan el miedo que sentían de que sus familiares biológicos serían pobres y que se sentirían obligados a ayudarles de alguna manera o no saber o no poder ayudarles.

Es otro tema que se puede tratar con un mediador familiar. No hay una única solución. Es un tema sobre el que hay que reflexionar y hay que prepararse.


Madres Rebeldes

No es de extrañar que algunos se encuentran con que su madre fue la oveja negra de la familia. A veces ya ha muerto. Otras veces está desaparecida. Esto lo he encontrado varias veces. Entonces, suele ser a través de la abuela o alguna tía que el hijo consigue información, fotos y contacto con otros familiares.


Madres Felices y Realizadas

He querido reflefar algunos de los problemas o dificultades con las que se puede encontrar porque pone de relieve la necesidad de conseguir un buen apoyo antes de entrar en el proceso de buscar a la madre y encontrarse con ella.


Pero quiero destacar que hay realmente de todo. Lo que pasa es que incluso las madres más normales y corrientes, las más equilibradas y sabias - que han aprovechado su experiencia para ser más fuertes - necesitarán también de un apoyo para organizar, comprender y digerir esta experiencia.


Me acuerdo la historia de una madre biológica que explicaba que al dar a su hijo en adopción, estaba destrozada, pero se dió cuenta de que algún día podría re-encontrarse con él. ¿Qué tipo de madre quería que encontrara? Lo tenía claro: una persona feliz. Una persona que había superado el mal trago de su vida y que había hecho algo con su vida. Una persona que tenía algo que ofrecerle... no una persona amargada, deprimida y rencorosa.


Así que se dedicó a construir la vida con la que soñaba. Y un buen día, apareció el hijo - y le pudo explicar qué es lo que pasó y cual era la decisión que tomó después.


Madres de Familia

También muchas veces los hijos adoptados se encuentran con que sus madres tienen más hijos - que después, rehacieron sus vidas, se casaron - a veces con el mismo padre biológico - y crearon una familia. Es otra realidad que muchas veces puede ser algo difícil de asimilar.


Madres Trabajadoras, Sábias, Sencillas, Complejas, Graciosas, Divertidas, Interesantes, Inteligentes, Artistas...

Cuando una persona adoptada se encuentra con su madre biológica quiere saber un millón de cosas, quiere saber si ciertas habilidades o intereses o talentos han sido herdados de sus familiares biológicos. Es importante destacar que las madres biológicas no se pueden encasillar o etiquetar o estereotipificar... Se pueden encontrar con cualquier cosa.


Madres Reales - de Sangre y Hueso

Entonces - ¿Qué pasa con las madres biológicas de las fantasias de las personas adoptadas? Una y otra vez leo y escucho los dos extremos - las madres prostitutas o las madres famosas, actrices y cantantes, ricas y bellas.


Pues parece que al final de todo, las madres biológicas no son más que personas reales con sus fortalezas y sus debilidades. Cada una ha tenido que buscar la forma de convivir con un hecho difícil y normalmente doloroso. Algunas han conseguido rehacer sus vidas, otras no. Pero no suelen ser ni ángeles ni demonios, sino personas de sangre y hueso.


¿Quién va a buscar a su madre biológica?


Todos nuestros hijos - si no de forma activa, lo harán de forma pasiva. Por eso vendría bien que todo recibieron asesoramiento y apoyo para comprender esta experiencia tan singular que les puede afectar tanto.