viernes, 13 de febrero de 2009

Para más información sobre la adopción y postadopción de niños

Hola todos,

Estoy elaborando una lista de libros sobre adopción editados en español.

A continuación colgaré mi lista más algún comentario sobre cada libro. Después estaría muy agradecida si cada uno que tiene conocimiento sobre estos libros o otros no mencionados podría añadir comentarios con opiniones e información.

Libros sobre Adopción

Hijos del Corazón - Guía útil para padres adoptivos por Javier Angulo y José A. Reguilón
Escrito por un periodísta y un psicólogo tocan un amplio abaníco de temas relacionados con todos los aspectos de la adopción.

La Adopción - un tema de nuestros tiempos por Milagros Cid, Silvia Pérez Galdos
Para profesionales. Recoge los trabajos presentados en un curso sobre adopción de niños y adolescentes organizada para psicoanlistas. Es muy técnica. No lo recomiendo para el "lector práctico" que busca explicaciones comprensibles para todos e información práctica.

La Adopción - Una Guía para Padres por Carmen Barajas y otras
Excelente guía práctica escrito por profesionales con mucha experiencia (que se nota). Orientada más que nada hacía la adopción nacional pero con alguna información de interés también para familias que han adoptado en el extranjero.

Las Diferencias Étnicas y Culturales - un reto en la adopción internacional por Laura Martín
Un libro editado por la Junta de Andalucia sobre un micro-estudio/encuesta hecho por Laura Martín que estudio las motivaciones y experiencias de unos 4 o 5 familias que han adoptado en el extranjero.

Mariposas - Realidad y sentimientos de una madres adoptiva por Susana Ramos
La historia de una madre que adoptó a su hijo en Rusia. Cuenta lo duro que fue el proceso de adopción, su viaje, las condiciones en las que estaba su hijo y un poco sobre la experiencia post-adoptiva. Destaca tanto su amor como su frustración con algunos aspectos de su experiencia.

Soy Adoptado por David M. Brodzinsky, Marshall D. Schechter y Robin Marantz Henig
Libro de referencia que tengo yo en inglés pero sé que se ha editado en español. Lo que no se es si siguen habiendo copias, pero si no, alguién debe de volver a editarlo. Brodzinsky es todo una referencia en cuanto a las investigaciones que se están haciendo sobre la adopción en todas sus facetas.

Venida de la Lluvia por Sara Barrena
Bonita historia de Sara Barrena que me recordó de otro en inglés que se llama "Lost Daughters of China" y que fue un "best seller" en E.E.U.U. Lo recomiendo para cualquier familia adoptiva que tiene una hija (o un hijo) nacido en China y también para cualquier persona que tiene interés en nuestra experiencia.

viernes, 6 de febrero de 2009

¿Adoptamos o No?




Me parece atrevido y... valiente el reciente artículo de Beatríz San Roman en la página "Para Saber Adopciones". Puede que no sea fácil leer el reportaje "Situación Actual de la Adopción Internacional" por que es una llamada a que los padres hagamos una dura reflexión sobre la realidad de la adopción internacional.

Mi primera experiencia chocante con los argumentos en contra de la adopción internacional fue al leer "Los de Fuera por Dentro - Escritos sobre la Adopción Transnacional". Ya lo he comentado algunas veces en estas páginas, pero para resumir, está escrito por adultos que generalmente fueron adoptados de países en vías de desarrollo cuando fueron bebés o niños pequeños, pero también incluye escritos por afroamericanos o americanos nativos ("indios") adoptados por familias blancas. En general son personas con mucha formación académica y son muy críticas con la forma en que la adopción internacional ha sido gestionado para que sea hoy en día lo que llaman "una industria" o "un mercado".


Me quedé helada al leer algunos de sus ideas, opiniones y comentarios. ¿Podría ser verdad que yo, por adoptar a mi niña, estaba fomentando la desigualdad en el mundo?


La verdad es que el libro está escrito por personas bastante radicales - es cierto. También es verdad que en general, reconozcan que la adopción representa una solución imprescindible para millones de niños (muchas veces ellos mismos incluidos). Mi impresión es que el libro no es una llamada para abolir la adopción internacional, sino un especie de despertador (¿una bomba?) - quizás una llamada pedir más reflexión y más involucración de todos para conseguir soluciones verdaderas para los países "emisores" de bebés y niños (¡que duro suenan esas palabras, pero así hablan en el libro).


El reportaje de Beatríz San Roman sugiere - me parece - que lo que debemos de hacer es pensar mucho más en los niños considerados "no adoptables" de 5 años en adelante o con problemas especiales, que de verdad no tienen a nadie y tengan tampoco muchas posibilidades para el futuro. Lo ideal sería que más de nosotros nos sintieramos capaces de integrar a estas personitas en nuestras familias.


Sin embargo, es lógico que muchísimas familias tienen miedo de adoptar a un niño mayor. Todos sabemos que cuanto más tiempo el niño pase en malas condiciones o simplemente dentro de una institución, mayores son los riesgos de que sufran problemas a largo plazo.


Problemas. Es una palabra curiosa. Porque al escucharla - o incluso sólo pensar en ella - lo único que queremos es alejarnos lo más rápido posible. A los problemas las queremos evitir, evadir, olvidar y como no - ignorarlas incluso, si es posible. ¿Quién quiere problemas?


Pues eso es el gran "problema" de la adopción internacional. Esta pensado 100% para evitar problemas. Por eso tenemos el lujo de pasar por el gran juicio (el proceso de conseguir la "idoneidad" - una palabra que me parece ridícula cuanto se junta con otras como "madre" o "padre").


Todo está pensado para evitar problemas. Hay que escoger a los padres perfectos para que no haya problemas y así el gobierno no tenga que cargarse con el niño... (Creo que es lo único que les importa al final - o ¿Es que los políticos se preocupan de verdad por la felicidad de nuestras familias?).


Sin embargo, la dura verdad es que la adopción tiene como raíz problemas. Tenemos la oportunidad de adoptar a un niño por el simple hecho de que haya pasado algún problema para separarle de su familia biológica.


La adopcíon surge de problemas sociales y políticas, nace de una fuente de injusticia - y eso no se puede evitar. Somos nosotros quienes tienen que profundizar el las problemas de la adopción porque ahora forman parte de nuestras familias: son temas que van a preocupar a nuestros hijos de una forma u otra durante el resto de sus vidas - y si no nos interesa lo suficiente como para considerarlos y hablarlos, se harán más grandes todavía.


Pienso que para enfrentarnos a los problemas y unirnos en la búsqueda de soluciones duraderas para todos hace falta cambios radicales en el proceso mismo para adoptar. Hace falta que el proceso gira alrededor de la búsqueda de soluciones en vez de la huida de problemas.


Si el sistema se centrara el 100% en la formación y el apoyo, todo sería diferente. Pienso que hay muchísimas familias que estarían más dispuestas a recibir con alegria a cualquier hijo que les llegara sin importarles ní el sexo, ni la raza, ni la edad. Es cuestión de sentirte informado y apoyado.


Los problemas hay para solucionarlas. Sirven para hacernos más fuertes, más inteligentes, más creativos y mejores personas. La solución de las problemas de la adopción internacional no acabarán nunca con la adopción. Sólo harán que sea una solución de verdad en vez de la raíz de más problemas...

viernes, 30 de enero de 2009

La Historia de Elisabetta



Foto de Allposters.es: Creer - para realizar grandes proyectos no solo tenemos que actuar sino también soñar; no solo planificar sino también creer.


Elisabetta es una Italiaña/Chilena que fue adoptada por su familia Italiana hace ya muchos años. Se puso en contacto conmigo a través de este blog y aquí cuelgo la entrevista que acabamos de hacer por correo eléctronico.




Hoy Elisabetta tiene 28 años y hace un par de años tuvo la suerte de encontrarse con su familia biológica en Chile. Puedes ver su blog que está en italiano pero que tiene un buen traductor que nos permite acceder en español. Se llama "Mi Vida de Adoptada".




Brenda: ¿Como te enteraste de que eras adoptada?



Elisabetta: Mis padres me dijeron muy poco sobre mi adopción, pero a menudo dije a mi madre "Mamá, he nacido de tu vientre ¿verdad?" Ella me dijo «no», pero que daba igual. Mis padres son gente especial que me han dado de todo.



Brenda: ¿Como encontraste a tu familia biológica'?



Elisabetta: Hace aproximadamente hace 2 años, sentí la necesidad de pedir a mis padres todos mis documentos. Tenía miedo de su reacción, sin embargo, encontré que mis padres eran dispuestos a darme todo. En cuanto tenía mis documentos en la mano, estaba muy entusiasmada, empecé a ojearlos. Sólo había el nombre de mi madre biológica. El de mi padre no estaba... Tuve la suerte de tener a mi lado una amiga Chilena, como yo, que estaba intentando escribir a todas las instituciones de Chile, mientras yo intentaba encontrar a mi familia de origen.


Un día utilizé Blogger para crear un blog y así difundir el nombre de mi madre biológica y el hecho de que yo la estaba buscando. 27 días después, una señora chilena que considero "mi madre, mi ángel" me dio toda la información sobre mi caso (que venía por la policías de mi país), y después de unos 4 días sabía toda la verdad sobre mi familia biológica. Tengo una hermana y un sobrino, y luego otros 3 hermanos, tías y muchos primos. Por desgracia mis padres biológicos ya están muertos.



Brenda: ¿Como reaccionó tu familia adoptiva?



Elisabetta: Yo quería hacer que fuera una sorpresa para mi familia y en cuanto conocieron la noticia todos estaban encantados por mí y muchas cosas han cambiado entre nosotros. Me había afectado mucho la ausencia de mi familia biológica duranto todos estos años, pero ahora estoy muy feliz de haberles encontrado.

Brenda: ¿Como fue el encuentro?




Elisabetta: La primera reunión fue con una tía y su hijo a través de Microsoft Messenger, y recordaré mi estado emocional durante toda la vida. Aunque hablaba poco Español pude hablar por teléfono con mi tía, estaba yo llorando y fue muy emocionante. Me he reunido a través de Messenger con mi hermana. He visto su imágen y hemos llorado. Hablamos a menudo. Durante los primeros días sufrí un crisis cuando me dijeron que había otros tres hermanos pero que no tenía contacto con ellos por desgracia por culpa de problemas con mi madre. He hablado también con la hija de mi tia, con quién hablo casi todos los día.



Brenda: ¿Y ahora, que relación tienes con la familia biológica?




Elisabetta: Tengo mucho contacto con mi prima y mi primo con quien estoy en contacto casi todos los días. Luego hay otro primo. Con mi hermana tengo menos contacto porque no tiene Internet en casa. Una cosa que me duele es no saber quienes son mis hermanos.

Brenda: ¿Tienes algún consejo para otras persons adoptadas que quieren encontrar a sus familiares?



Elisabetta: El consejo que quiero dar es que encontrar a su familia biológica significa encontrar una parte de ti mismo. Es mejor hacer esta búsqueda cuando son ya adultos porque pueden comprender mejor algunas situaciones. Y una vez descubierto toda la verdad yo me he encontrado muy bien conmigo misma. Por otro lado ha sido dificil para mí porque tuve que aceptar algunas situaciones dolorosas, pero esto es parte de la vida.

domingo, 18 de enero de 2009

Hablar de Adopcíon - Toma 20


Imagen de Allposters.es
"Vivir la Vida - No Hay 'Toma II'"


De verdad, esto de hablar de la adopción a veces parece como la realización de una película. Repetimos una y otra vez las mismas escenas...

Pero es la norma. Los niños necesitan la repetición para ir asimilando poco a poco la información necesaria para comprender su situación.

La otra noche fue así:

Mamá está bañando a Mei.

Mamá: (Mientras comienza a lavar la cabecita) Pero ¡sí eres una belleza de niña...!

Hija: Mamá ¿Porque yo soy China y todas mis profesoras son Españolas?

Mamá: (Aprovecha el lío del champú para ganar tiempo y pensar en como reaccionar esta vez.)

Hija: Quiero ser de España.

Mamá: ¿Es que te sientes diferente?

Hija: ¡Sí! Todo el mundo me llama Chinita, Chinita, Chinita. No me gusta. Quiere ser Española.

Mama: ¿Te molesta que te llamen Chinita?

Hija: ¡Sí!
Mamá: (Aprovecha el lío de aclarar el pelo para ganar más tiempo). Pues, quiero que sepas una cosa, tu eres Española ahora, pero tienes toda la razón, naciste en China y siempre serán China también. ¿Sabes que yo también soy diferente y que a veces me gustaría haber nacido en España también?

Bueno, pues eso le gustó bastante y seguimos hablando un rato, pero de repente me doy cuenta de que la hermanita está triste porque ha nacido en España y sólo tiene un país mientras nosotras tenemos dos cada una, pero eso es otra historia...

Después de haber leído tanto sobre como hablar con mi hija de la adopción, por fin estoy comenzando a sentirme más segura a la hora de charlar con ella.

He observado algunas cosas:

1. Es cierto - como dicen en todos los libros - que siempre te cogen por sorpresa mientras estás haciendo algo que quizás no facilita la conversación. Sin embargo, ahora, en vez de ponerme nerviosa, estoy aprendiendo a aprovechar cualquier situación para ganar tiempo e ir explorando el tema poco a poco.

2. Cualquier comentario sobre el físico ("¡Que guapa eres", por ejemplo) de mi hija la hace pensar en su adopción. Creo que esto es más exagerado porque es una adopción internacional, pero, por lo que he leído es corriente también en niños que proceden de adopciones nacionales.

He aprendido algunas cosas:

1. No tengo que solucionar problemas.

Antes tenía la sensación de que tenía que proporcionar algún tipo de solución, sobre todo si la niña me estaba contando otra vez lo de llamarla Chinita. Pero poco a poco, me he dado cuenta de que lo que necesita es hablar de ello, contármelo. Igual más tarde cuando sea un poquito mayor querrá más ayuda para solucionar el problema, pero por el momento lo único que le interesa es contarlo de vez en cuando.

2. No tengo que saber la respuesta a una serie de preguntas difíciles.

Esto fue lo más difícil para mí - tener la sensación de que la niña podría preguntar cualquier cosa y quizás no iba a saber contestarla. La verdad es que me ha preguntado todo tipo de cosas y muchas veces no he sabido contestarla, pero he visto que da igual. Otra vez, lo que quiere es preguntar y está contenta con cualquier respuesta. Más que nada, quiere hablar.

3. Lo que quiere mi hija muchas veces es comprobar alguna información.

Para una niña de 5 años, la adopción es un tema a la vez sencilla y compleja. Por un lado, está claro que está con nosotros y somos su familia. Está feliz. Pero por otro lado, ya está muy consciente de que somos físicamente distintas, de que los demás niños notan las diferencias. Sabe que hay más familiares en un país lejano y no comprende porque no les podemos visitar alguna vez. A veces escucha a alguien decir algo preocupando como "y la dejaron solita allí en la puerta, pobrecita" (¿quién podría haberlo dicho? Creo que lo sé) y tiene que expresar su indignación "¿Porque me dejaron sola? ¡NO ME GUSTA SOLA!"

Creo que la mayoría de nuestras conversaciones sirven más que nada para apoyarla en su tarea de desenredar tantas informaciones confusas y no para conseguir nueva información y respuestas. Lo que quiere es que le escucho y que luego respondo con un resumen de lo que pienso que me está intentando decir ("¿Es que te sientes diferente?" "Quieres saber porque..."). Es casi como si yo fuera un espejo para ella. Viene de vez en cuando para mirar a ver si puede conseguir un imagen más claro de lo que está intentando comprender.

4. Mi hija necesita ayuda para identificar sus sentimientos.

Esto de reflejar en palabras mías lo que la niña ha dicho (repitiendo lo que ha dicho o proporcionando un resumen de lo que piensas que está intentando decir) es una técnica que puedes encontrar en múltiples libros sobre comunicación. ¡Y funciona!

Noto el alivio de mi hija cada vez que podemos encontrar las palabras para describir lo que está sintiendo. Creo que al enfrentarse con información tan complicada, con una realidad tan chocante a veces, es muy difícil para ella comprender su propia reacción. Responderle con "Parece que estás enfadada" o triste o confusa o disgustada o no te gusta o quieres que las cosas fueran de otra manera etc. le ayuda a expresarse de forma clara y le hace sentir mejor.

En fin, eso de hablar de la adopción cada vez parece menos al "examen" que yo esperaba (¿con angustia?) y más a cualquier charla entre madre e hija. Es cierto que nos tenemos que enfrentar a preguntas cada vez más serias y es bueno - muy bueno - tener información y haber leído todo lo posible - porque mientras no haya una sola respuesta correcta, si hay varias que pueden hacer daño.

Pero cada vez está más claro que el mayor daño se haría no dándole a mi hija ese espejo que tanto está buscando y también en ignorar o negar sus sentimientos. Esta la experiencia de su vida y tiene que explorarla una y otra vez desde varias perspectivas.
Así que me preparo para la "próxima toma" de esta película :)

domingo, 11 de enero de 2009

El "Culto al Logro" y el Niño Adoptado


"Crecer - No existen límites al crecimiento porque no hay límites a la capacidad humana para la inteligencia, la imaginación y el asombro." Ronald Reagan
He escrito sobre el Culto al Logro en otro blog.


Es el tema de "Einstein Nunca Memorizó, Aprendió Jugando" (en español) un libro excelente de las Doctoras Kathy Hirsh-Pasek y Roberta Michnick Golinkoff.


Para nosotros, los padres adoptivos, me gustaría añadir algunas perspectivas más.


Basicamente el "Culto al Logro" consiste en intentar crear un super-niño, un genio o simplemente presionar a nuestros hijos de forma innecesaria o incluso dañina, programando su vida hasta el último minuto para aprovechar al máximo la oportunidad de darles toda la formación posible. Y desgraciadamente hoy en día hay toda una industria para fomentar nuestra ansiedad para hacer lo mejor para nuestros hijos. Nadie quiere que su niño se quede atrás.


En cuanto a las familias creadas o ampliadas a través de la adopción, pienso especialmente en los padres de niños del este de Europa, por ejemplo. Ya tenemos bastantes informes desde ese sector para saber que las condiciones de algunos centros allí han dejado huella en las capacidades de algunos niños - por lo menos a corto plazo. También hay algunos niños que han llegado de otras partes del mundo o incluso de España que han pasado por situaciones difíciles, traumas, abusos, déficits nutricionales u otros problemas que les han dejado con algún tipo de retraso aúnque sea leve o temporal.


Es muy difícil a veces aceptar que esos niños pueden necesitar un buen tiempo - un año o dos - simplemente para adaptarse a su nueva situación y crear vínculos de afecto sin prisas (Deborah Gray la autora de "Attaching in Adoption" recomienda un mínimo de 1 año para estos niños sin ir al colegio si es posible). Y estamos hablando de un año o dos para que se adapten a su nueva situación para poder integrarse con éxito al colegio, por ejemplo, no para que se metan en el laberinto de actividades extraescolares.


Pero el gran "culto al logro" que domina nuestras sociedades occidentales hará todo lo posible para crear en nosotros una ansiedad enorme y una presión para meter a los niños en la guardería o el cole a toda prisa, apuntarles a clases de música lo antes posible y ver si podemos establecer el segundo idioma antes de que cumplan x años...


Por que si no, todos sabemos que nunca podrán recuperar esos años "críticos". La etapa ideal para aprender cada cosa se irá pasando y nuestros hijos se quedarán atrás para siempre. ¡Que horror!


Recomiendo a los padres preocupados que lean "Einstein Nunca Memorizó, Aprendió Jugando". Las autores tienen como objetivo compartir con nosotros el orígen de cada mito que domina en el "culto al logro" y darnos un resumen de los estudios más importantes para que comprendamos la verdad - que los niños pueden aprender mucho más jugando o simplemente estando en familia o con otros niños que bajo una presión para alcanzar metas antes de cumlir los x años.


Llevo muchos años detrás de este tema y cada vez estoy más convencida de la necesidad de los niños para tomarse las cosas con tranquilidad. También sé que lo más importante es lo que necesite cada niño ahora mismo en este momento. Da igual si es la edad ideal para aprender inglés, si lo que necesita ahora es más afecto y más tiempo sobre las rodillas de mamá jugando o leyendo libros juntos, más vale hacerlo y dejar lo demás para más tarde.


Al final, si se sigue el ritmo y las necesidades del niño, él se encontrará a si mismo a su manera y se irá desarrollando sus propios intereses de forma natural. Incluso pedirá la formación que necesita para conseguir sus propias metas.


También me gustaría ofrecer mi experiencia personal para quien necesite una dosis extra de tranquilidad. Que conste que no comencé a estudiar español hasta los 19 años de edad. Me apunté el primer año en la universidad y los primeros dos años fueron miserables. No fue hasta irme a estudiar a Alicante y Sevilla durante un año que por fin - a los 21 años - empecé a defenderme en vuestro idioma.


Y no soy un caso especial. Conozco muchísimas personas que han dominado un idioma ya siendo mayores.


Hay muchos mitos en nuestra sociedad acerca del aprendizaje. La realidad es que somos mucho más capaces de seguir desarrollando a lo largo de la vida de lo que podemos creer. Es conveniente tener esto en cuenta a la hora de organizar la vida de nuestros hijos. Sólo serán niños una vez y mejor que aprovechan esta etapa para disfrutar, explorar, aprender de su propia curiosidad, relacionarse con otros niños, con sus familias y con sus padres.
Sobre todo en el caso de niños que han sufrido déficits o cambios bruscos durante el proceso de su desarrollo normal, es imprescindible (según todas mis fuentes) que tengan amplio tiempo para recuperarse y establecerse antes de que empiezan a preocuparse por lo que van a "lograr en la vida".

domingo, 28 de diciembre de 2008

Hermanos - ¿Les conviene un trato igual?


"DESAFÍO: Los ganadores deben de tener dos cosas: objetivos claros y un deseo apasionante para conseguirlos."

(Y cuando se trata de conseguir la paz entre hermanos - créeme, ¡vamos a necesitar las dos cosas!)

Los famosos celos entre hermanos afectan también a los hermanos adoptados.

Por lo que he leído, hay casos en que la mezcla de hermanos adoptados y hermanos biológicos puede ser más complicado - pero no importa la "fórmula familiar" si hay más que uno, los celos nos pueden sacar de quicio.

La buena noticia es que hoy en día hay mucha información para padres desesperados y - os juro - hay técnicas que funcionan. No 100% de las veces, pero sí pueden ayudarnos a mejorar bastante la relación entre hermanos - da igual que sean adoptados, biológicos y una mezcla de los dos. Los principios que estoy estudiando - y empleando - ahora mismo también pueden ayudar a mejorar relaciones entre primos y niños en el colegio.

Acabo de leer "Jo, Siempre Él" (disponible en español) que en inglés se titula "Hermanos sin Rivalidad". Es fantástico. Sencillo, fácil de leer y de digerir.


El tema de este escrito será el trato igual entre hermanos, y para comenzar otra historia familiar.

He contado ya la historia de mi tía que fue adoptada de recién nacida. Mi madre fue una de esas sorpresas que a veces llega en cuanto una pareja haya adoptado...

Un día mi abuela me contó que a partir de cierta edad (la adolescencia, creo) empezó a apuntar cualquier cosa que comprara o pagara para mi tía o para mi madre. Veía que - sobre todo mi tía - estaba muy preocupada para que el trato entre las hermanas fuera exactamente igual y parece que sus críticas tenían un tono que sugiriera que me abuela podría querer más a mi madre por ser su hija biológica. Ante la posibilidad de que algún día mi tía podría acusarla de haber "invertido" más dinero en mi madre que en mi tía, decidió llevar todo por escrito.

Un par de detalles de interés: mi abuela fue experta en contabilidad una mujer muy cuidadosa con el dinero, mi tía fue la gran reina de los consumidores :) (y había bastante dinero por medio en esa familia). Por otro lado, mi madre fue una persona algo desinteresada por los bienes materiales (por lo menos comparada con mi queridísima tía) y no tengo dudas de lo que cuenta mi abuela: que la contabilidad siempre fue a favor de mi tía aunque a ella no le parecía así.

Llegó el día en que mi tía dijo a mi abuela que siempre daba más a mi madre y mi abuela sacó las cuentas...

¿Lo puedes imaginar?

Incluso entre hermanos adultos, los celos pueden persistir.

No sé si mi abuela hizo bien o no. Parece que ver las cuentas fue algo bastante reveladora para mí tía, algo que le dejó con la tranquilidad de que, efectivamente, el trato había sido más que justo, sobre todo desde su punto de vista...

El trato igual entre hermanos es un tema que llega a ser un poco exagerado en muchas familias, y creo que la preocupación de mi abuela para que todo, todo, todo fuera igual entre las dos niñas podría incluso haber creado el problema que acabamos de conocer: una mujer adulta que todavía sospecha que todo no fue igual.

El libro "
Jo, Siempre Él" es una verdadera joya para padres y madres que están atrapados en el "juego de la (falsa) igualdad" - porque eso es lo que es - falso. Nuestros hijos son únicos y sus necesidades son únicas. Tratarles todos exactamente iguales hace que no hacemos contento a ninguno.


Dicen Adele Faber y Elaine Mazlish:

"Los niños no necesitan un trato igual sino un trato único." (Traduzco de la versión en inglés)

Este consejo - y la lección que viene con ello - hubiera sido muy útil para mi abuela, porque nos enseña como hacer que los niños comprenden que les trataremos en función de sus necesidades y no simplemente en función de lo que ha recibido su hermano.

Por ejemplo dicen:

"En vez de dar cantidades iguales - por ejemplo, 'Tomo, ahora tienes tantas uvas como tu hermana' - damos en función de lo que necesita el individuo - '¿Quieres pocas uvas o muchas?'

"En vez de demostrar que quieres igual a todo el mundo - por ejemplo, 'Te quiero igual a ti y a tu hermana' - mostramos al niño que le queremos de forma única - 'Tu eres la única tu en el mundo entero. Nunca podría encontrar a nadie exactamente como tú.'

"En vez de repartir nuestro tiempo por igual entre los hermanos - por ejemplo, 'Después de pasar 10 minutos con tu hermano, pasaré 10 minutos contigo (haciendo deberes, por ejemplo)' - repartimos nuestro tiempo según la necesidad - 'Se que estoy pasando mucho tiempo ayudando tu hermana con Lengua. Es importante para ella. En cuanto haya terminado quiero escuchar lo que es importante para tí.'"

Hay momentos en que todos los niños recibirán un trato igual, un regalo igual que su hermano, una chuche porque todos tiene una chucha. Vamos que tampoco tenemos que rechazar la "igualdad" por completo. El idea es demostrarle al niño que le apreciamos por quién es y que nos preocupa por proporcionarle todo lo que él necesita.

El otro día, tuve que comprar material escolar (¡otra vez!) para las niñas mayores y mi hija - la que nació en China - dijo enfadada, "¡Mamá! ¡¡¡Tu siempre compras a las mayores y no a nosotras las pequeñas!!!

Ufff... me dio directamente en el corazón. En ese momento comprendí a mi abuela, como debía de haber sentido. Pasó por mi mente imágenes de mi hijita de mayor acusándome de haber hecho todo por las demás sin haberle hecho suficiente caso... En ese momento confieso que quise comprarle el capricho que me estaba pidiendo, pero no lo hizo. Mi instinto me dijo que comprarle un capricho a ella simplemente porque tuve que comprar material escolar para las mayores no iba a solucionar nada.

Poco después leí "
Jo, Siempre Él" y comprendí que lo que necesita mi hija no es que le compro lo que quiera, o que le compro simplemente porque le he comprado a otra hermana. Lo que me está pidiendo son explicaciones. ¿Porque compro a ellas y no a ella? ¿Que significa eso - que les quiero más?

Ahora cada vez que le compro algo a ella, le explica, "Ves, te he comprado nuevos leotardos porque es lo que tu necesitas ahora mismo. Siempre que necesitas algo, yo te lo compro. Pero nosotros no compramos cosas solo para comprar..."

Sé que la obsesión de mi abuela con "un trato 100% igual" fue muy bien intencionada. Sin embargo, es obvio que no funcionó. Lo que quiero conseguir yo es que cada llamada de "¡Injusticia!" por parte de mis hijas acaba en una conversación sobre lo que es justo para cada uno. Ellas mismas tienen que ver que un trato igual no les conviene, que sólo serán iguales a la medida que reciben un trato diferente, basado en quienes son y no quienes son sus hermanos...

martes, 16 de diciembre de 2008

Hablar de Adopción - Un Caso Real

Foto de Allposters.es

Hablar de la adopción es uno de los temas más votados en la encuesta que tengo en la parte izquierda de este blog.

Comprendo que es un tema que preocupa porque los niños nos sorpreden con las preguntas y las ideas que se les ocurren. Mi hija me ha dejado sin palabras más que una vez y como explican en todos los libros: me sorprende con preguntas complejos mientras que estoy conduciendo o guardando algo en el armario o cocinando. ¡Nunca sabes de donde saldrá el próximo disparo!

Pero esto si hay confianza y saben que estás muy abierto a sus preguntas - que todo vale - y como verás en este escrito esto les servirá a equiparles para todos tipos de situaciones inesperadas a las que ellos mismos tendrán que enfrentar algún día.

Las especialistas en adopción Mary Watkins y Susan Fisher dedican la primera parte de su libro "Talking with Young Children about Adoption" (Hablando con los niños jóvenes sobre la adopción) a la teoría y luego en la segunda parte comparten las historias reales de muchas familias y como se han enfrentado a temas difíciles durante los primeros años con sus hijos adoptados.

Hoy comparto la historia de Jeff y Melissa, dos hermanos adoptados. Jeff parece ser de una adopción nacional de Estados Unidos, mientras que Melissa fue adoptada de Corea del Sur.

La primera preocupación con la que se encontró la madre fue el hecho de que los niños no crecieron en su barriga. Dice que le sorprendió el interés y las reacciones de los dos - más que nada porque pensaba que eso vendría luego, cuando eran más mayores. Sin embargo, desde muy pequeñito - los 3 años - el niño intentaba encajar su situación incluso sugiriendo a su madre que había crecido en su barriga. Cuando la madre le explicó que no, que había crecido en la barriga de otra mujer y luego fue adoptado por su madre, se puso cara de preocupado y metió el dedo en la boca. Luego, con cuatro años y medio le preguntó un día a su madre, "¿Porque mi madre de verdad no me quería?"

"¿Que piensas tu?" le preguntó su madre.

"Que no me gustaba." Dijo.

"Que no. Que no fue eso," le dijo. "Tu madre fue muy joven. No estaba casada y no pudo cuidar de un bebé. Quería que tu estabas bien cuidado y que tuvieras una madre y un padre, así que hizo un plan de adopción para ti."

Fue el primer y único día que el niño se hizo pipí encima en la guardería.

La niña en cambio tuvo otra forma de tratar la cuestión de sus orígenes. Decidió que su madre había ido a Corea para parirle. Luego volvió a Estados Unidos para más tarde volver a Corea y adoptar a la niña... así de sencillo.

Otra preocupación de los niños fue la salud de su madre. Como sabían que ella no pudo tener niños quisieron saber que es lo que le pasaba. ¿Era contagioso? Melisa quería saber si ella iba a poder tener niños algún día... He leído varias veces que esto es algo que se tiene que hablar con los niños - por muy difícil que pueda ser.

Dice esta madre que cree que quizás sus hijos han mostrado tanto interés por su adopción porque el padre también es adoptado y así se sienten libres para levantar cualquier tema.

Cuando el niño iba a cumplir seis años sorprendió a su madre pidiéndole el nombre de su madre biológico. La madre se asustó bastante. No quiso decírselo, pero decidió hacerlo porque sabía el daño que había hecho la familia de su marido negándole información sobre sus orígenes. "Gordon" dijo (que fue el apellido), y se sorprendió de nuevo al ver como el niño asimiló la información con total naturalidad y el nombre pasó a ser sólo un detalle más de su historia.

Sin embargo, cuando más tarde el niño preguntó si podría buscar a sus padres biológicos, tanto la madre como el padre eran contundentes - eso tendría que esperar a que fuera mayor de edad. Le explicaron que llegado el momento, ellos mismos le ayudarían a buscarles si quería.

La niña por otro lado tuvo otras preocupaciones. Como era de otra raza estaba muy consciente de "ser diferente" desde muy pequeña. Dice su madre que siempre buscaba muñecas con rasgos asiáticos y que en la guardería se disfrazaba con una peluca rubia a la hora de jugar a la casa. Su mejor amiga fue muy rubia y para la fiesta de Halloween quiso disfrazarse como ella. Sus padres decidieron que no fuera una buena idea.

Para ayudarle a Melissa con el tema de ser diferente los padres decidieron hacer dos cosas. Primero acogieron a dos chicos de Vietnam y parece que fue un éxito. Inspiró en Melissa un interés y ilusión por las culturas de Ásia. Tanto ella como su hermano aprendieron a comer con palillos como sus nuevos hermanos - incluso pidiendo tallarines para el desayuno como ellos.

Luego cuando tenía 7 años le enviaron a un "campamento cultural" para niños de Córea del Sur durante una semana en verano. Dice la madre que le impactó de forma importante y que desde entonces la niña dejaba de intentar esconder sus orígenes. Ahora quería demostrar a todo el mundo lo que era su país de origen. Durante todo el año escolar traía cosas relacionados con su país de origen y relacionados con la adopción para enseñar a los demás niños (en Estados Unidos tenemos la tradición en el colegio de "Show and Tell" - que es "enseñar y contar", donde una vez por semana los niños pueden traer algo que quieren enseñar a toda la clase. Se sienten todos en un círculo y cada uno tiene un minuto para contar a la clase lo que ha traído y porque.)

Sin embargo, no todo fue fácil. Cuando la niña estaba en tercero de primaria estaban estudiando el proceso de hacerse ciudadano de Estados Unidos. La madre sugirió a la niña que enseñaba a la clase algunos de los recuerdos que tenían guardados de su propio proceso de hacerse ciudadana. Le encantó el idea. Sin embargo, unas semanas más tarde mientras la madre iba conduciendo (por supuesto :) la niño dijo, "Mamá, ¿te acuerdas como expliqué a mi clase como me hice ciudadana de Estados Unidos?"

"Si, ¿como te fue?"

"Pues, después de explicárselo, la profesora preguntó si había alguna pregunta y un niño levantó la mano para preguntarme '¿Porque tus padres verdaderos no te querían?'".

"¿Y que le dijiste?", preguntó la madre - con gran dificultad para mantener los ojos pegados a la carretera.

"Pues, primero mi profesora dijo que eso era una pregunta privada. Pero le contesté de todas formas. Dije, 'Pues, la verdad es que creo yo que siempre fui querida. Mis padres que me adoptaron me querían incluso antes de que había nacido".

Y eso - creo yo - es la prueba de lo bueno que es mantener un ambiente muy abierta y de total confianza en casa. Todos nuestros hijos tendrán momentos como estos - es inevitable.

En referencia a aquella respuesta de una niña tan bien equipadísima para enfrentarse a una situación sumamente difícil, dice la madre, "No pude haberlo dicho mejor yo misma."

Pues, pienso yo que ya lo había dicho mil veces y de mil formas. Por eso su niña estaba tan capacitada para llevar una situación que muchos adultos no sabrían manejar.

Es para pensarlo. ¿No?