jueves, 14 de junio de 2007

Una Familia Mixta I

Suena como una ensalada ¿no?

Las "familias mixtas" son las que cuentan con más de una cultura/raza entre sus miembros. Nos llaman familias transculturales y/o transraciales y cada vez hay más escrito sobre y para nosotros.


El otro día encontré uno ejemplo de esos escritos en la página del Portal de Información para el Bienestar del Niño (Child Welfare Information Gateway), una agencia del Gobierno de Estados Unidos que pone a disposición del público información relevante para el bienestar del niño. Ofrece artículos en español sobre adopción, pero el trabajo en cuestión aquí sólo sale en inglés, así que voy a presentar sus ideas y comentarlas aquí.

Para nosotros, las familias que adoptamos miembros que representan diversidad cultural o que pertenecen a minorías en nuestro país, hay un "antes" y un "después". Este artículo proporciona sugerencias para cada una de estas etapas de crear una familia intercultural/interracial. Luego se dedica al "después" exponiendo 7 ideas (recogidos del trabajo de muchos expertos) para las familias que ya están formadas - con los siguientes objetivos:

  • Fomentar el autoestima de nuestros hijos que pertenezcan a una minoría en la sociedad.
  • Construir una identidad racial o cultural fuerte y positiva.
  • Proporcionar una sensación de pertinencia en la sociedad.
  • Recomendar técnicas para manejar situaciones incómodas.

A continuación miraremos el antes, con las sugerencias que vienen del artículo. Añadiré algún comentario en cursivo, y esperaré recibir los comentarios de vosotros, mis lectores:

Antes de Adoptar

1. Primero recomiendan mucha formación antes de adoptar a un niño de otra cultura o raza. Dicen que todos los padres deben de recibir formación antes de adoptar pero que es mucho más importante para los que optan por las adopciones de niños que traen diversidad a la familia.

2. Segundo, recomiendan que examinemos nuestras creencias y actitudes hacía raza y la etnia (cultura). Destacan que cada uno de los miembros de la familia deberían someterse a esta reflexión porque al adoptar a un miembro de otra cultura o raza no sólo el niño es diferente, sino que la familia entera será diferente, y que no todo el mundo es cómodo sintiéndose diferente.

Acostumbrarse a ser diferente puede ser un reto al principio, pero la diferencia es la esencia de la vida, y al final de todo, en todas las familias hay diversidad y unidad. Luego, en la segunda parte, hablaremos más sobre estrategias para destacar la unidad mientras disfrutamos nuestra diversidad.

3. En tercer lugar recomiendan que pensemos en nuestro estilo de vida, nuestro barrio, los amigos etcétera para considerar hasta que punto nuestra vida es "multicultural y multiracial", y si no lo es, hasta que punto estamos dispuestos a incorporar a personas vinculadas con las orígenes de nuestros hijos y también explorar la cultura que han dejado atrás.

4. Finalmente, recomiendan que consideremos la posibilidad de adoptar más que un hijo, explicando que es siempre recomendable, pero en el caso de familias diversas puede ser incluso más importante.


(Nota: el artículo original del portal de información sobre el bienestar del niño ya no se encuentra en Internet.)

En la próxima entrada, miraremos las 7 recomendaciones del Portal para la Información sobre el Bienestar del Niño para la fase de post-adopción de un hijo de otra cultura o raza.


martes, 12 de junio de 2007

¿Que significa "20 veces"?




¿Que exactamente quiere decir para nosotros que nuestras hijas adoptadas en el extranjero tienen "20 veces" el riesgo de experimentar la pubertad precoz que otras niñas nacidas aquí? Recomiendo leer este reportaje y reflexionar:

Las niñas adoptadas tienen veinte veces más riesgo de sufrir pubertad precoz

lunes, 11 de junio de 2007

¿Cuándo comienza la historia de tu hijo? ¿Antes o después de su adopción?


-->
Hay que hablar con nuestros hijos sobre la adopción desde el primer momento, y, según Holly van Gulden, especialista en adopción estadounidense, deberíamos comenzar la historia no con nuestro encuentro con nuestro hijo, sino con… su nacimiento.  

En su libro Real Parents Real Children explica que "la mayoría de los padres adoptivos tienen dificultad para hablar con sus hijos pequeños sobre su nacimiento. Algunos padres tienen la sensación de que no tienen bastante información para poder hablar del nacimiento de sus hijos. Para otros el tema les hace pensar demasiado en sus propias pérdidas, sobre todo cuando la infertilidad es un factor. Y, para cualquier madre (o padre) adoptiva/o es mucho más agradable y fácil hablar de la vida del niño desde que vino a la familia, porque es lo que comparten con él."

Así que, es posible que nuestros hijos crezcan sin oír hablar nunca de su nacimiento, algo que, según esta experta, no es positivo para ellos:

"Aunque tu hijo no esté buscando información de forma abierta, es importante que le cuentes historias sobre su vida antes de conocerte a ti, empezando con su nacimiento. Un especialista, trabajando con unos diez adolescentes adoptados en un centro residencial para tratamiento psiquiátrico, descubrió que ninguno de ellos había oído nunca hablar sobre las circunstancias de su nacimiento. Mientras que esto sea sólo una anécdota, sí vemos que la tendencia es que los niños adoptados tienen mayor probabilidad de tener problemas cuando crezcan si no saben nada de su nacimiento, mientras que los niños que saben algo, o que han podido dialogar sobre la falta de información tienen menos problemas. Además, algunos niños, con su forma concreta de pensar, creen que han venido de una agencia de adopción, un orfanato o un país en vez de un vientre; esto puede tener un efecto de deshumanizar (a los hijos adoptados) y una influencia negativa en cómo se ven a sí mismos, sus cuerpos y más adelante sobre su sexualidad."

Bueno, pero ¿Como hablamos de algo si no sabemos absolutamente nada sobre ello?

Como dice van Gulden - se puede dialogar incluso sobre la falta de información, sobre las probabilidades, las posibilidades. Ella, incluso, sugiere que, junto con el niño, elijamos un nombre para la madre biológica si el niño tiene curiosidad para saberlo y no lo sabemos.

Un idea que nos ofrece en "Padres Verdaderos Hijos Verdaderos" es que elaboremos una libreta con "La Historia de Nuestra Familia" en que se dedica unos páginas de texto a cada miembro de la familia para contar la forma en que entró en la familia (acompañado de fotos, por supuesto) - empezando con los padres y como se conocieron, seguido por cada hijo, empezando con su nacimiento y su historia personal e incluyendo alguna anécdota graciosa para cada uno. Es algo que se puede hacer en versión sencilla para los más pequeños para luego hacer nuevas ediciones más completas mientras los niños vayan creciendo. Esto puede servir para abrir la puerta a conversaciones interesantes.

Recomiendo elaborar un libro así, pero comenzando antes de la llegada del niño, incluso en el mes en que probablemente fue concebido. Es interesante incluir dibujos de la gestación de un bebé en el vientre de una madre mes por mes, para poder comentarlo con tu hijo. También muy útil es, para cada mes de su desarrollo, incluir fotos de la familia – vuestra familia, aquí en España, preparando la llegada del niño y esperando con ilusión para conocerle.

¿Qué es lo que estuvierais haciendo mientras que tu hijo creciera en el vientre de su madre allí en su país de origen, tan lejos?

¿Qué estaba ocurriendo aquí el día que él o ella nació allí?

Temas como estos dan mucho para hablar…



jueves, 7 de junio de 2007

Los Secretos del Éxito


Confesión: He conocido de cerca el fracaso de más de una adopción.
Ojo: estoy hablando de fracaso no en el sentido convencional, de una adopción que acaba en ruptura. También estoy pensando en las familias adoptivas que simplemente no encuentran la fórmula para estar felices juntos. He conocido los dos casos.

Por otro lado, conozco familias adoptivas muy felices - y esto es lo que me interesa más que nada. ¿Cuáles son las claves de su éxito?

Seguro que hay muchos factores que fomentan el éxito de cualquier familia - pero quizás todos empiezan con lo que los expertos llaman "el apego" y los factores relacionados. El apego tiene todo que ver con el cultivo de relaciones fuertes con nuestros hijos (adoptados o biológicos).

Como madre adoptiva, me interesa mucho el tema de "los vínculos" que los niños suelen formar durante sus primeros 6 meses de vida. Me interesa porque perdí esa etapa de la vida de mi hija - y quiero estar hacer lo posible para formar vínculos fuertes ahora que estamos juntas.

Por otro lado me interesa "el apego": todo lo que elaboramos sobre esos primeros vínculos - la relación de amor, cariño y complicidad que crece entre padre/madre e hijo/a.

Hace poco leí una descripción estupenda sobre este proceso de construir lazos de apego con nuestros hijos:

"...Cuando empezamos a hablar sobre el lazo entre padres e hijo/a estamos hablando de 'el vínculo' y 'el apego'.

Muchas veces los profesionales y la literatura sobre este tema utilizan los términos 'vínculo' y 'apego' de forma intercambiable. En realidad una relación sana entre padres e hijo/a está compuesto por tres partes distintas:


confianza, que normalmente se llama 'el vínculo';
interacciones positivas;
y reclamación y pertenencia.

Como las tres patas de un banquillo, la ausencia o el déficit marcado en cualquiera de estas áreas puede crear una instabilidad en la relación padres/hijos.

Un vínculo es el lazo inicial de confianza que el niño tiene con la madre o el padre. El vínculo se establece cuando el ciclo de vinculación, que consiste en la satisfacción de las necesidades del bebe, se completa con éxito una y otra vez, en principio durante los primeros seis meses de vida. Una vez que un niño ha creado un vínculo con una cuidadora, por ejemplo, una madre biológica o una de acogida, el vínculo se puede transferir a otro cuidador: un padre adoptivo. El ciclo de vinculación establece confianza; una vez que el niño durante su infancia ha aprendido a confiar en una persona, tiene la capacidad de confiar en otros también...

...Volviendo a nuestra imagen del banquillo con tres patas, el apego representa dos de las patas: interacción positiva y, reclamación y pertenencia.

Los vínculos y el apego también se puede imaginar como un cuerda gruesa y elástica para practicar los saltos de "bungee". El ciclo de vinculación, completado con éxito una y otra vez 'engancha' bien la cuerda, manteniendo padre/madre e hijo/a juntos. Los enganches en cada extremo de la cuerda son el vínculo; la cuerda entre ellos es el apego. Mientras el niño madure, la cuerda, o el apego, se hace más largo y fino, estirándose para acomodarse a la creciente independencia del niño. Acontecimientos de la vida también afectan el apego. A veces la cuerda se encoge - por ejemplo, cuando una madre ayuda a su hija adolescente prepararse para una gala - la cuerda se encoge mientras la madre e hija se sienten íntimas. Otras veces se estira, por ejemplo, mientras la madre del niño pequeño este hospitalizada durante varias semanas. Un lazo fuerte y cariñoso entre padre/madre e hijo/a da elasticidad a la relación para que pueda durar durante separaciones y factores que provocan estrés. Ese lazo cariñoso y elástico es clave para un apego sano..."*

Encuentro muy útil esta descripción del apego. ¿Qué te parece a ti?

*Real Parents Real Children, Holly van Gulden and Lisa M. Bartels-Rabb